España en venta”,

Comenzamos el día con este especial La Monarquía Inútil y reproducimos de nuevo este esclarecedor artículo de Enrique de Diego.
El golpe del estado del 23-F fue un autogolpe monárquico, liderado por el mayordomo de Juan Carlos, el general Alfonso Armada, con la decidida colaboración del capitán general más monárquico y amigo de Juan Carlos, Jaime Milans del Bosch. Ese autogolpe monárquico monitorizado desde Zarzuela, diseñado por el CESID o CNI, fracasó por un completo vacio de comunicación y por la decisión de Tejero de no dejar paso franco a Armada al hemiciclo puesto que no estaba dispuesto, no entraba en su cabeza llevar al poder a socialistas y comunistas. Sólo después del fracaso de Armada, se emite el ambivalente mensaje de Juan Carlos. Todas esas obviedades y evidencias están descritas y analizadas en mi libro “La monarquía inútil”, que, de manera positiva y significativa; se ha relanzado con fuerza en los tres últimos meses.
La implicación de Juan Carlos era necesaria y se mueve en el terreno de lo evidente Juan Carlos se entrevista con Armada el 6 de febrero y de nuevo el 13 de febrero.
En el primer caso evita suspender el encuentro y trasladarse a Madrid donde la reina Federica, la madre de Sofía, está de cuerpo presente. El 3 de febrero, Armada es nombrado 2º jefe de la Junta de Jefes de Estado Mayor y trasladado a Madrid, movimiento necesario y clave para dar el golpe monárquico.
Ese golpe contaba con el visto bueno del partido socialista. No hay ninguna duda sobre esas obviedades. Me remito de nuevo, y con toda intencionalidad, a mi libro “La monarquía”.
La especie de que Juan Carlos había salvado la democracia de un golpe ultraderechista es por completo falsa, no tiene apoyatura real, y su triunfo es la consecuencia del monopolio de los medios por el sistema que, por tanto, es capaz de imponer groseras mentiras como falacias o falsas verdades, silenciando a los disidentes, estableciendo cordones sanitarios alrededor de quienes buscan y proclaman la verdad. Pero la verdad siempre se abre paso. El golpe de Estado del 23-F fue un autogolpe monárquico, fue el golpe de Zarzuela.
Enrique de Diego

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A veces es inevitable reflexionar sobre si merece la pena seguir luchando por una Nación cuyo Pueblo ha alcanzado tales cotas de indignidad y cobardía. Un Pueblo aborregado que acepta sumisamente el insulto de los secesionistas sin disparar un tiro. O la invasión de más de siete millones de extranjeros en su suelo sin atreverse a protestar por el miedo a los sambenitos fariseos de la inquisición políticamente correcta (Aunque los de fuera se coman nuestro pan, que nadie nos llame “racistas” o “xenófobos”, nuevas palabras mágicas para decretar la marginación y el ostracismo como escarmiento a los díscolos).
  
Un Pueblo al que le roban el Pan, le rompen la Patria y le escamotean la Justicia y, sin embargo, no protesta.     Y, si lo hace, es siguiendo escrupulosamente las instrucciones de las bandas de extrema izquierda, pagadas por el Sistema para pastorear unas manifestaciones de cartón-piedra. Unas manifestaciones políticamente correctas que piden, en el fondo, más de lo mismo.
Más democracia, más constitución, más multiculturalismo…más mierda. 
A veces, para disimular, azuzan a sus matones contra la Policía para que así destaque positivamente la actitud cobardona y gregaria de la mayoría de borregos canónicamente “indignados”. Naturalmente, la impunidad de estas bandas de la porra está pactada con anterioridad. Benévolos y fotogénicos jueces progres ponen sin problemas en la calle a los energúmenos en nómina hasta la próxima vez en que sean requeridos sus servicios.  
Aunque parezca increíble, lo que no consiguieron los turcos en Lepanto, los herejes en Flandes, o los comunistas en el Ebro, lo han conseguido un puñado de burócratas, especuladores y usureros: convertir España en un rebaño dócil sin orgullo ni identidad. 
Ni siquiera en épocas especialmente decadentes e infames de nuestra Historia, como la siniestra Segunda República, habíamos alcanzado el actual grado de vileza.
Los que, en esta hora de los enanos, luchamos para que esta ola de mediocridad y degeneración no anegue nuestra Historia, nuestra Cultura y nuestra Raza, no sólo somos arrinconados en la marginalidad y la incomprensión sino que, gracias al formidable aparato de propaganda mediática, encarnamos todos los males sin mezcla de bien alguno. Hasta la palabra “Fascista” se ha convertido en un sinónimo de todo lo negativo.
 La tentación de confundirse con la piara, comulgar con las democráticas ruedas de molino y dejar que esta España emputecida desaparezca definitivamente en las cloacas de la Historia es, a veces, difícil de resistir. Y, sin embargo…
No olvidamos a aquéllos que, en épocas similares de decadencia, se convirtieron en las gloriosas excepciones de dignidad y valor que no dejaron confirmarse la regla de la mediocridad y la cobardía. Aquellos que, en el Fuerte de Baler, en el Alcázar de Toledo o en las estepas rusas, supieron, con la única ayuda de su orgullo y sus cojones, mantener firme la Bandera Nacional sobre las ruinas.
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fumando espero el ave que mas quiero

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Mapa que muestra cómo los incendios forestales producidos durante 2012 coinciden con el trazado del futuro “Corredor Mediterráneo” que se construirá próximamente.

Hoy es un día de esos en que me gustaría dedicarme a otra cosa, nunca pedí el ser capaz de ver y lo que muchas veces he visto no me ha gustado, hoy traspasaremos esa línea de lógica y cordura para ver los movimientos que se están dando.
Os aviso, si estáis sensibles hoy “NO” leáis estas líneas, pues son las más duras que habré escrito desde que abrí esta web y muchos pensaréis que son elucubraciones o necedades, pero debéis entender que hay que hablarlo todo y la gente debe estar prevenida ante un más que posible “ataque” de nuestros Gobiernos sobre nosotros mismos, no quiero causar temor pues estos acontecimientos deben ayudarnos a tomar el camino correcto y no dejar que nos sigan engañando.
Como todos sabéis la realidad social de lo que esta pasando en España pasa por muchos sucesos globales, algunos de ellos os los hemos ido contando con el tiempo y no son invenciones y/o interpretaciones nuestras. Todo parece llevarnos al más terrorífico de los escenarios posibles como si una fuerza invisible nos condujera y es así en parte, por no decir en todo.


Es terrible ver como en nuestro país se ha establecido abiertamente un gobierno fascista, que ha aprobado entre otras cosas en las últimas horas un departamento de seguridad nacional contra “catástrofes” entre otras cosas, al más puro estilo de la NSA en EE.UU, en principio podríamos pensar que se ha creado con la clara intención de estar preparados ante peligros como los grandes incendios que asolan nuestro país estos días (cosa que ya avisé un mes antes de que ocurriesen, debido entre otros a los recortes), también hablé sobre la “quema especulativa” de terrenos, que después se recalificaban como urbanizables entre otros. Pues la siguiente foto, os dirá quien es el culpable de los incendios que casi queman toda Cataluña:


De eso va esto siempre, dinero, dinero y dinero.
Nota de J.D: Con ello se consigue hacer una obra y que las “compensaciones” por la expropiación encubierta la pague la U.E en concepto de indemnización por catástrofe nadtural, negocio redondo (hago lo que quiero y la cuenta la paga otro)
Viendo el escenario global no mejora para nada, todo lo contrario se vuelve más tétrico si se puede. Mucha gente sigue ciega y sin ver, me destroza el alma el ver como son animales que van cogidos de la correa al matadero. La verdad es, que desde pequeño siempre me enseñaron que para salir de una crisis, las “élites” organizaban guerras y eso parece que va a pasar bajo el paraguas de “desastres de la naturaleza”, escondiéndose estos criminales en búnkers y dejando a la población mundial a su suerte. Veamos lo que allí por 2001 nos dejaba grabado la Doctora Carol Rosin en la conferencia del Disclosure Proyect:


Que informaciones me llevan a tener una preocupación real de la situación? a continuación os dejaré un par de links para que podáis llegar a esas conclusiones solos. Os pediría que leyerais la información al completo.
-Link1
-Link2
Según la información que se baraja, pasado el 21 de Diciembre del 2012, se nos querrá imponer un “rey annunaki” a nivel mundial, haciéndose pasar por la 2a venida de Cristo y en realidad va a ser todo lo contrario.
Antes de ese evento deberían pasar otros, como es el impacto de meteoritos (posiblemente bombas atómicas intentando acabar con muchos de nosotros) sobre todo el planeta y la “mega aparición” de naves extraterrestres (con la excusa de ayudarnos) donde vendría el “amigo”, al más puro estilo de la serie “V”, increíble de verdad. Me costaría creer si no hubieran tantos datos disponibles y sabéis que soy muy analítico con la información.
Todo una gran mentira para llevarnos a un Gobierno Mundial, una Moneda Mundial y una “religión” Mundial, cuando la verdad es que todas las religiones del mundo deberían desaparecer incluida esa nueva que nos quieren vender.


Es hora de que el ser humano recuerde que quien tiene a su lado, le ha ayudado a ser quien es y que quien tiene a su lado en estos tiempos de oscuridad total le va a necesitar. Cuando todos esos políticos se escondan, pase lo que tenga que pasar. Mejor que se queden escondidos “de por vida” en los búnkeres, pues lo que les pasará después a manos de sus pueblos no será agradable. Las mentiras ya no cuajan, es hora de que la humanidad en pleno, decida hacia donde quiere ir, desechar el viejo sistema y comenzar uno más justo.
Al parecer estos “personajes” si que quieren que haya un fin del mundo, pero todo se verá……. recordar las piedras guía de Georgia, es aquí donde cuadran. No tengáis miedo, mirar al abismo pues el os está mirando a vosotros, eso se llama entrar en la madurez, conlleva responsabilidad y juicio correcto.

Con ánimo de lucro.

Enrique de Diego: “El programa “Clases Medias” siempre fue un periodo de transición, porque lo que hace falta, en este momento decisivo para la sociedad española y el devenir humano es todo un Grupo de comunicación libre. Non nobis, Domini, non nobis, sed nomine tuo da gloriam”

Hay dos mitos centrales sobre el funcionamiento de los bancos. El primero es que los bancos simple y sencillamente desempeñan una función de intermediación entre ahorradores y demandantes de fondos para invertir. De acuerdo con esta idea, en una economía existen agentes que depositan sus ahorros en los bancos. En esa misma economía existen agentes que están dispuestos a invertir en proyectos rentables y piden recursos prestados a los bancos. El banco paga intereses a los ahorradores, pero cobra intereses más altos a los inversionistas: la diferencia entre esas dos tasas es su fuente de ganancias.

El segundo mito concierne al papel de las reservas que obligatoriamente deben mantener los bancos. El banco central o las agencias regulatorias imponen el requerimiento de mantener en reserva un cierto nivel de los depósitos bancarios. Las reservas son necesarias porque el banco tiene la obligación de devolver a los ahorradores el dinero depositado. Se espera que no todos los depositantes acudan a retirar su dinero al mismo tiempo, de lo contrario ningún banco es viable.

Los recursos que le quedan al banco, una vez que hace a un lado las reserves, pueden ser prestados: es lo que se llama el sistema de reserva fraccionaria y da origen al multiplicador monetario o bancario. Por ejemplo, si un banco recibe un depósito de mil pesos y el nivel de reservas obligatorias que debe mantener es de 10 por ciento, eso quiere decir que puede prestar 900 pesos. Si el agente que recibe ese préstamo acude a otro banco y los deposita, ese banco debe conservar en reserva 90 pesos y ahora puede prestar 810 pesos y así sucesivamente. Si le quiere echar números verá que el multiplicador monetario es la inversa del coeficiente de reservas obligatorias, en este caso dicho multiplicador es igual a diez. Suponiendo que los prestamistas depositan todo en un banco, al final de la serie el depósito inicial de mil pesos habrá dado lugar a un aumento en la masa circulante equivalente a diez mil pesos.

Es simple, pero falso. En realidad, los bancos no realizan préstamos de recursos que previamente han sido depositados en ellos. Cuando se autoriza un crédito el gerente del banco no corre a la trastienda a ver si todavía quedan depósitos disponibles. Esa idea de que los bancos son intermediarios de los fondos prestables es una tontería y lo único que sorprende es por qué tanta gente, desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, sigue creyendo en esta fábula.

Ahora viene lo mejor. Ese mito no es el único que rodea a la actividad bancaria. Ahora se ha derrumbado la siguiente fábula, la de la reserva fraccionaria. Hasta aquí hemos visto que los bancos realizan una actividad de creación monetaria que no está constreñida por la disponibilidad de fondos prestables. Pero esta crisis ha puesto al descubierto otra gran leyenda. Los bancos tampoco están restringidos por las reservas obligatorias.

Los datos reales demuestran que, en realidad, las reservas de los bancos están desconectadas de los préstamos. Por ejemplo, en el verano de 2007, poco antes de estallar la crisis financiera, las reservas en los bancos en Estados Unidos alcanzaban un total de 15 mil millones de dólares. Un año y medio más tarde, en diciembre 2008, las reservas de los bancos habían aumentado a 788 mil millones de dólares (mmdd). A pesar de este aumento espectacular en las reservas, la cantidad de dinero en circulación no presentaba el aumento que (de acuerdo con la fábula del multiplicador monetario o bancario) debería haber existido. Para colocar la cuestión de otro modo, las reservas se habían multiplicado por un factor de 50 pero el agregado monetario M2 había crecido apenas 8,5 por ciento (M2 es la medida de circulante más socorrida e incluye monedas y billetes, depósitos en cuentas de cheques y ahorro, mercado de dinero al menudeo y depósitos pequeños a plazo).

Lo que demuestra todo lo anterior es que la creación monetaria no está vinculada a las reservas y, por lo tanto, una política monetaria que busca incidir sobre el dinero en circulación a través de las reservas está destinada al fracaso. La idea de que existe un multiplicador que actúa como correa de transmisión de los efectos de la política monetaria es incorrecta. La generosa inyección de liquidez que la Reserva Federal ha puesto a disposición de los bancos a un costo nulo sólo está sirviendo para nutrir las arcas de bancos y grupos corporativos que tienen capacidad de invertir en el mundo entero. Esa liquidez no tiene salida en forma de crédito en Estados Unidos y no sirve para sacar a la economía de ese país a flote.

Lo que se comenta aquí no es privativo de los bancos estadounidenses. Con las adaptaciones del caso se aplica al sector bancario de todo el mundo. La conclusión no es que hay que incrementar las reservas, como afirman muchos, sino que hay que establecer un control político y social sobre el sector bancario. En suma, la facultad de creación monetaria no puede estar en manos de particulares: debe abolirse la propiedad privada de los bancos.

En Bankia es increíble- uff por los pelos

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hamlet: sobre cierra bankia – no me parece una buena estrategia, supuestamente ya es banca publica, otra cosa es conseguir que los gestores acaben en la carcel, pero yo cerraria los que no son publicos asi no se la regalaran en  el futuro 

caeser : jjaja como se nota la mano de jta satan Botin..Es listo el cabron y lo de cabron es por macho cabrio satanicoImagen

” Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente ”

Con Pepe Crespo y Carlos Angulo.
El agujero que los castuzos han abierto  en las arcas públicas con la invasión de las cajas de ahorro y montes de piedad para hacerlas suyas, y ponerlas al servicio de la castuza y sus familiares puede considerarse un crimen. Ponemos nombre a los castuzos en este primer programa que no os dejará indiferentes. Esperamos que empiecen a aparecer carteles con los caretos de estos psicópatas dirigentes y enchufados de los partidos políticos estatales.

Pueden descargar el audio pulsando DOWNLOAD en el reproductor:

Fuente: Colectivo Burbuja / Polinomia

Ya dan vueltas por toda la red los enchufes del PP, creo que el último es el hijo de Aguirre.  En Bankia es increíble, aquí el listado actualizado :
Santiago Alarcó Canosa. Consejero de Deoleo en representación de la Sociedad de Promoción y Participación Empresarial Caja Madrid. Alarcó es excuñado del presidente de Bankia, Rodrigo Rato y hermano de Ángeles, recientemente nombrada Presidenta de Paradores Nacionales.
Claudio Aguirre Pemán. Consejero de Caja Madrid. Primo de Esperanza Aguirre Fue el responsable de Merrill Lynch en España y Portugal.
Juan Chozas Pedreño. Director de Recursos de Bankia. Ex secretario general de Empleo y Relaciones Laborales durante los gobiernos de Aznar. Colaborador entusiasta de la FAES.
Jesús Pedroche Nieto. Vocal Banco Financiero y de Ahorros del Grupo Bankia. Ex Presidente de la Asamblea de Madrid. Ex Consejero del Gobierno Regional de Madrid.
Ricardo Romero de Tejada.Vocal Banco Financiero y de Ahorros del Grupo Bankia. ex Secretario General del PP en la Comunidad de Madrid. Ex Alcalde de Majadahonda.
Mayte Jiménez. Esposa de Salvador Victoria, Consejero de Asuntos Sociales del Gobierno de Esperanza Aguirre. Fue nombrada consejera de Caja Madrid Pensiones, empresa participada por Bankia, el 9 de junio de 2009.
Nieves Alarcón Castellanos. Esposa del ex Secretario General del PP madrileño, Francisco Granados y actualmente Senador. Fue nombrada en el año 2008 Consejera de Caja Madrid Pensiones, empresa participada por Bankia.
Ángel Acebes. Ex Ministro del Interior del Gobierno de Aznar. Ex Diputado por Ávila. Vocal Banco Financiero y de Ahorros del Grupo Bankia.
Manuel Lamela. Consejero de Cibeles Corporación. Ex Consejero de Sanidad y de Transportes de Esperanza Aguirre. Ex Director de Gabinete de Rodrigo Rato en su etapa de Ministro de Economía. Presidente del Comité de Auditoría de Bankia.
Carmen Cavero Mestre. Cuñada de Ignacio González, Vicepresidente del Gobierno de Aguirre. Vocal del Consejo de Caja Madrid Cibeles. Consejera de Bankia.
Mercedes de la Merced. Ex eurodiputada y ex Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Madrid. Vocal Banco Financiero y de Ahorros del Grupo Bankia.
Estanislao Rodríguez- Ponga. Ex Secretario de Estado de Hacienda con Rodrigo Rato. Vocal Banco Financiero y de Ahorros del Grupo Bankia.
José Manuel Fernández Norniella. Ex presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio. Ex Secretario de Estado de Comercio y Turismo . Vocal Banco Financiero y de Ahorros del Grupo Bankia.
Mercedes Rojo Izquierdo. Vocal Banco Financiero y de Ahorros del Grupo Bankia.Ex asesora de Esperanza Aguirre.
Maria Zaplana Barceló. Hija de Eduardo Zaplana. Becaria en Caja Madrid.
Elena Pisonero. Consejera de Caja Madrid. Ex jefa de Gabinete de Rodrigo Rato. Ex Diputada y en la actualidad Presidenta de Hispasat.
http://profesorgeohistoria.wordpress.com/2012/05/01/medio-pp-trabaja-en-bankiahasta-el-primo-de-la-la-dama-de-hojalata/

hamlet : si ellos son hermanos nosotros somos primso




RAJOY, EL MÁS INCOMPETENTE

Rodrigo Rato comienza un largo peregrinaje judicial por su gestión al frente de BFA-Bankia. Pero al ministro de Economía de relumbrón de José María Aznar le acompañan otros 32 políticos de PP, PSOE e IU, sindicalistas y empresarios. Todos ellos han sido señalados por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, a raíz de la querella presentada por UPyD.
Entre los imputados por el magistrado, además de Rato, se encuentra el ya exnúmero dos de Bankia, Francisco Verdú; el expresidente de Bancaja José Luis Olivas, el exministro de Aznar Ángel Acebes o los exconsejeros Jorge Gómez y José Antonio Moral Santín, nombrados a propuesta de PSOE e IU. Esta es la lista de los citados por Andreu en su auto y una breve reseña de su trayectoria profesional: 
1. RODRIGO RATO (Madrid, 1949)

Presidente de Bankia y de su matriz, Banco Financiero y de Ahorros (BFA), hasta el pasado 7 de mayo. Llegó a la cúspide de Caja Madrid en 2010 después de una sonada y cruenta guerra civil dentro del PP. Exvicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda de José María Aznar (1996-2004) y director gerente del Fondo Monetario Internacional (2004-2007). De allí salta, en 2008, al Santander, como asesor del banco y miembro de su Consejo Asesor Internacional; al banco de negocios estadounidense Lazard, como director general sénior de banca de inversión, y a Criteria, como presidente de su consejo asesor. 

2. JOSÉ LUIS OLIVAS MARTÍNEZ (Motilla del Palancar, Cuenca, 1952)

Olivas llegó a la presidencia de Bancaja (2004-2012) tras una larga trayectoria política. Miembro fundador de UCD, se convirtió en concejal por la coalición de Adolfo Suárez en el Ayuntamiento de Valencia con las primeras elecciones municipales de la democracia, en 1979. Después ocupó varios cargos en la Generalitat Valenciana: director general de Presupuestos de la Conselleria de Economía y Hacienda (1981-1982), secretario general técnico del mismo departamento. En 1987 retornaría, ya bajo las siglas del PP, a la política municipal, al Consistorio valenciano, y de 1991 a 1995 se convertiría en primer teniente de alcalde de Rita Barberá. En 1995 ocuparía la Conselleria de Economía y Hacienda, para pasar en 1999 a la Vicepresidencia primera del Ejecutivo de Eduardo Zaplana. Cuando este fue nombrado ministro de Trabajo y Asuntos Sociales por Aznar, llegó a la Presidencia de la Generalitat, cargo que desalojó tras la victoria de Francisco Camps en 2003. Desde entonces, abandonó la política activa y se centró en Bancaja.

3. FRANCISCO VERDÚ PONS (Alcoy, Alicante, 1955)

Los consejeros de PSOE e IU han pedido su baja temporal de militancia

Consejero delegado de Bankia desde mayo de 2011 hasta este miércoles, tras conocerse la imputación y hombre de la confianza de Rato y después de José Ignacio Goirigolzarri. Comenzó su carrera como asesor fiscal en 1981, cuando se incorporó al Banco de Vizcaya. Años más tarde, en 1989, asumiría la dirección general de BBVA en Balears. Toda su trayectoria ha estado ligada al sector financiero: subdirector general de Bancaja (1990-91), consejero delegado del Banco de Gestión e Inversión Financiera (1991), coordinador comercial del banco público Argentaria (1991-1995), director general de la Caja Postal (1995-1996) y, finalmente, consejero delegado de Banca March. Allí llegó a ser vicepresidente del consejo de administración y presidente de su comisión delegada hasta su nombramiento como consejero delegado de Bankia. También ha sido consejero de otras entidades (Banco Crédito Agrícola, Media Planning o ACS).

4. JOSÉ MANUEL FERNÁNDEZ NORNIELLA (Oviedo, 1945)

Hombre de la máxima confianza de Rodrigo Rato, es vicepresidente de Caja Madrid y, hasta la dimisión en bloque de todo el consejo de Bankia, miembro de su cúpula. Toda su trayectoria ha estado vinculada al PP: vocal del consejo de administración de RTVE a propuesta de los conservadores (1991-1993), diputado en 1993 y 1996, secretario de Estado de Comercio (1996-1998) y presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio. Como tal, ocupó una de las vicepresidencias de la CEOE. En 2006, la asamblea general de Caja Madrid le eligió miembro del consejo de administración.

5. CARMEN CAVERO MESTRE

Miembro del consejo de administración y socia fundadora de Subastas Segre, integró la junta directiva de la asociación y de la comisión permanente de Instituciones de Inversión Colectiva. Estuvo en en el Banco Exterior de España y en el Grupo Santander. Vocal del consejo de Caja Madrid Cibeles, es cuñada de Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, mano derecha de Esperanza Aguirre.

6. ARTURO FERNÁNDEZ ÁLVAREZ (Madrid, 1945)

Exvocal de Bankia. Es presidente del grupo Arturo de hostelería y presidente de la patronal madrileña (CEIM) desde 2007, cuando abandonó ese cargo Gerardo Díaz Ferrán para ocupar la jefatura de la CEOE. Como uno de los vicepresidentes de la CEOE, siempre ha liderado las posiciones más radicales dentro de la patronal. Célebre es su continua alabanza de las políticas de Esperanza Aguirre, quien para Fernández es “cojonuda”.

7. ALBERTO IBÁÑEZ GONZÁLEZ

Vocal del consejo de Colonial. Ha sido presidente de Citigroup para España y Portugal y asesor externo de la auditora KPMG. También desarrolló su trayectoria profesional en Salomon Brothers, Philip Brothers, Ybarrola y Banco Ibérico.

8. JAVIER LÓPEZ MADRID

Abogado y economista, es consejero delegado del Grupo Villar Mir, consejero de Obrascon Huarte Lain, Fertiberia, OHL Concesiones y Espacio Activos Financieros.

9. JUAN LLOPART PÉREZ

Consejero de NH Hoteles, consejero de Deoleo, de Zeta y presidente de la comisión ejecutiva. Ha ejercido cargos en diversas entidades financieras como Banca Jover, Banco Santander, Caixabank, Banco de Europa, Banco Herrero, Banco Mapfre y Corporación Hipotecaria Central.

10. ARACELI MORA ENGUÍDANOS

Catedrática en la Universidad de Valencia. Miembro del Comité Técnico del European Financial Reporting Advisory Group Technical Expert Group, presidenta de la Comisión Nacional de Evaluación de la Actividad Investigadora.

11. JOSÉ ANTONIO MORAL SANTÍN

Romero de Tejada se vio envuelto en el escándalo del ‘tamayazo’ 

Consejero de Caja Madrid a propuesta de IU desde 1995 y todavía vicepresidente de la entidad. Fue consejero de Bankia. Catedrático de Economía en la Universidad Complutense de Madrid. Su nombre siempre ha suscitado una enorme polémica dentro de Izquierda Unida-Comunidad de Madrid y también en el ámbito federal. La dirección de Cayo Lara llegó incluso a pedir su salida semanas antes de que se produjese la dimisión de todo el consejo en bloque. Moral Santín ha solicitado ya la “interrupción temporal de afiliación” dentro de IU-CM. Es decir, su baja de militancia, informa Juanma Romero.

12. FRANCISCO JUAN ROS GARCÍA (Valencia, 1947)

Consejero delegado de la corporación Ros Casares, vicepresidente de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), miembro de la patronal valenciana y vocal de la Cámara de Comercio valenciana.

13. JOSÉ MANUEL SERRA PERIS (Valencia, 1959)

Abogado del Estado, incresó en el cuerpo en 1984. En 1996 fue nombrado secretario general técnico del Ministerio de Industria y Energía, y en marzo de 1998, subsecretario del departamento. Meses más tarde, en septiembre, el Gobierno de Aznar le designó secretario de Estado de Industria y Energía.

14. ATILANO SOTO RÁBANOS

Presidente de Caja Segovia y de la fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León. Catedrático de Sociología de la Universidad de Valladolid en Segovia.

15. ANTONIO TIRADO JIMÉNEZ

Vicepresidente de Bancaja y presidente en funciones de la entidad tras la dimisión de José Luis Olivas, fue alcalde de Castellón por el PSOE. Llegó a Bancaja a propuesta del PP.

16. FRANCISCO PONS ALCOY

Presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) entre 2003 y 2011, organización que integran los 100 empresarios más importantes del País Valencià.

17. ÁNGEL ACEBES PANIAGUA (Ávila, 1958)

Durante años representó el ala dura del PP. Con Aznar en la Moncloa, fue ministro de Administraciones Públicas (1996-2000), de Justicia (2000-2002) y del Interior (2002-2004), para después ocupar la secretaría general de PP, en la primera etapa de oposición de Mariano Rajoy. En 2008 se retira de la cúpula del partido y meses después entra en el consejo de administración de Cibeles, la corporación que agrupaba las participaciones industriales de Caja Madrid.

18. FRANCISCO BAQUERO NORIEGA

Exconsejero de Banco Financiero y de Ahorros (BFA) a propuesta de CCOO. Pareja de María Jesús Paredes, anterior jefa de Comfia, la federación de banca del sindicato.
19. PEDRO BEDIA PÉREZ

Exconsejero de BFA a propuesta de Comisiones Obreras.

20. LUIS BLASCO BOSQUED

Actual presidente de Telefónica en Argentina, exconsejero de BFA. Entre sus anteriores cargos, adjunto al presidente de Editorial Católica (1981-1984), presidente de Antena 3 Televisión (2002-2003) y director general de Telefónica Contenidos (2003-2005). Su nombre se barajó para presidir RTVE.

21. RAFAEL FERRANDO GINER

Expresidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (Cierval) y todavía vocal del consejo de administración de Bancaja. Era miembro del consejo de administración de BFA.

22. JOSÉ RAFAEL GARCÍA-FUSTER Y GONZÁLEZ-ALEGREExconsejero de BFA.

23. JORGE GÓMEZ MORENO (Madrid, 1956)

Fue vocal del consejo de administración de Caja Madrid por el PSM. Fue concejal del Ayuntamiento de Madrid entre 1991 y 1995. En este tiempo también fue miembro del Consejo de Administración del Campo de las Naciones y del consejo de administración del Puente de Ventas. La mayor parte de su vida política la ha pasado en la Asamblea de Madrid, de la que ha sido diputado durante cinco legislaturas. Tras conocerse la imputación, solicitó este miércoles a la dirección federal del PSOE su suspensión cautelar de militancia.
24. AGUSTÍN GONZÁLEZ GONZÁLEZ

El número dos de Goirigolzarri dimitió tras saberse su imputación

Pese a dimitir en junio de su cargo en el consejo de administración de BFA, sigue teniendo un récord en cuestión de pluriempleo y acapara casi todo el poder en Ávila. Es el alcalde de El Barco de Ávila por el PP y además presidente de la Diputación de Ávila y presidente de Caja de Ávila, en la que también mantiene cargos intermedios. También preside ASIDER, la asociación que gestiona en la zona los fondos europeos y la mancomunidad de servicios de Barco y Piedrahita, que se ocupa del agua o la recogida de basuras. Y hasta 2010 fue presidente de la Federación de Cajas de Ahorro de Castilla y León, presidente del consejo de administración del grupo de supermercados El Árbol y presidente de Madrigal Participaciones, una sociedad de inversión de las cajas.

25. MERCEDES DE LA MERCED MONGE (Soria, 1960)

Desde los 22 años inmersa en el mundo de la política, primero en la UCD y hasta hoy en el PP –del que fue miembro del Comité Ejecutivo Nacional-, ha sido consejera de Caja Madrid desde 1997. Tras sacarse las oposiciones y pasar por diversos puestos de la administración castellanoleonesa, en 1990 se traslada a Madrid para iniciar su carrera política, que se vincula al Ayuntamiento de la capital. También es nombrada secretaria nacional de Política Municipal y Autonómica del partido y un año más tarde elegida concejala del Consistorio. Entre 1994 y 1999 fue eurodiputada, cargo que simultaneó con el de tercer teniente de alcalde en Madrid desde 1995. En mayo de 2000 pasa a ser primer teniente de alcalde en el equipo de Gobierno de José María Álvarez del Manzano, ocupando el puesto hasta las elecciones de 2003. Elegida diputada nacional en 2004, renunció a su escaño para dedicarse al partido. Desde 2007 es presidenta de Mujeres en Igualdad.

26. JESÚS PEDROCHE NIETO (Lugo, 1961)

Político del PP y cercano al ministro Alberto Ruiz-Gallardón desde su etapa como presidente de la Comunidad de Madrid. En aquellos años, Pedroche llegó a ser consejero de Presidencia (de 1995 a 1999) y presidente de la Asamblea madrileña (desde 1999 a 2003). En 1987 fue nombrado consejero de Radiotelevisión Madrid tras su paso por los dichos órganos de la Comunidad de Madrid, cargo que compaginó con el de diputado en la Asamblea de Madrid. En 1993 fue elegido como senador por Madrid. De 1999 a 2003 presidió la Cámara madrileña. Pero Pedroche será recordado por su decisión de despedir a su secretaria pocos días después de conocer que estaba embarazada. En 2003 el Constitucional declaró improcedente el despido y Pedroche renunció a su cargo de concejal del Ayuntamiento de Madrid. Justo desde entonces abandonó la política y pasó a formar parte del Consejo de Administración de Caja Madrid hasta este junio.

27. REMIGIO PELLICER SEGARRA

Es un empresario del mueble y vicepresidente del Instituto Tecnológico del Mueble que accedió al consejo de Bancaja a propuesta del PSOE.

28. JOSÉ MARÍA DE LA RIVA ÁMEZ (Madrid, 1952)

Político del PSOE, fue vocal del consejo de administración de Caja Madrid por el sector de impositores. Antes de su actividad política se dedicó a la docencia y a auditorías para empresas, actividades de la cuales no se ha desmarcado nunca. Su formación, especializada en la geografía y en el urbanismo, han marcado su actividad política. En 1981 se incorpora como concejal al Ayuntamiento de Madrido, permaneciendo como edil hasta 1999. Dentro del partido fue hasta 2001 miembro del Comité Federal. Como Jorge Gómez, pidió este miércoles a Ferraz su baja temporal de militancia.
29. ESTANISLAO RODRÍGUEZ PONGA (Madrid, 1956)

Este licenciado en Económicas no sólo ha estado muy vinculado al mundo de la banca y la empresa española, sino que por su afinidad al PP y a Rato alcanzó puestos de máxima responsabilidad política como el que desempeñó como secretario de Estado de Hacienda entre 2001 y 2004. Inició su carrera profesional como inspector de Hacienda en 1982 y a partir de 1989 comenzó a trabajar para el sector privado. Primero en Cremades Abogados, después en BBV (de 1992 a 1997) y pasó por las asesorías fiscales de Caja Madrid y Repsol hasta 2000. Siendo Rato vicepresidente del Gobierno de Aznar fue nombrado director general de Tributos del Ministerio de Hacienda y en 2001 asumió la Secretaría de Estado hasta que en 2004 cesó por la llegada de Zapatero al poder. En Caja Madrid también se ha labrado una extensa y prolífica carrera, ya que desde 2006 a 2010 fue vicepresidente de la entidad y hasta este año mantuvo su puesto como consejero de Bankia. No es la primera vez que Rodríguez Ponga es citado como imputado. En 2005 le llamó a declarar el juez Baltasar Garzón por  presunto fraude fiscal en la compra de Mercantil Probursa de México, cuando era asesor tributario del BBV. Además, su nombre sonó con fuerza el mes pasado para convertirse en el nuevo presidente de la Corporación RTVE.

30. MERCEDES ROJO IZQUIERDO

Exconsejera de BFA.

31. RICARDO ROMERO DE TEJADA Y PICATOSTE (Madrid, 1948)

Ha formado parte del consejo de administración de Caja Madrid desde 2003 y gran parte de su vida política ha estado unida a Majadahonda, localidad de la que fue alcalde, con el PP, durante 14 años. Durante su mandato siempre planearon sobre sí multitud de denuncias por irregularidades inmobiliarias. En 2001 dejó este cargo para dedicarse en exclusiva a su cargo de secretario regional del PP de Madrid, puesto que ocupaba desde 1996. En 2003 su nombre salió a la palestra al verse vinculado con el caso de los tránsfugas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez en la sesión de investidura que terminaría por colocar a Esperanza Aguirre como presidenta de la Comunidad de Madrid.

32. JUAN MANUEL SUÁREZ DEL TORO RIVERO (Las Palmas de Gran Canaria, 1953)

Exmiembro del consejo de BFA. Presidente de Cruz Roja Española desde 1994 y presidente de La Caja de Canarias.

33. ÁNGEL VILLANUEVA PAREJA

Exconsejero de BFA. Secretario del consejo de administración de Bancaja. 


– han prohibido el apocalypsis – y dar de comer a los "mafiosos" mendigos –

 

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El significado simbólico de la película 2012

Descripción: ESPIONAJE GUBERNAMENTAL O ing – social, Ros, escritor y máximo ejecutivo de consultoría de la empresa Advanced Performance y autor del libro “La Derrota de la Globalización” de Mandala Ediciones.

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vía móvil la presencia en sus trenes

La nueva aplicación para smartphones de la empresa «Ferrocarriles de Cataluña» permite incluso seleccionar el tipo de indigente que se encuentra en la zona.
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honor -La reconceptualización de la Estructura Social de Acumulación

Escuchar en Iphone y Android: Aquí.
Descarga directa: Aquí.Una de las principales aportaciones de los teóricos de la llamada “Escuela Política Radical”, surgida en los años sesenta en Estados Unidos de la mano de autores como D.  Gordon, M.  Reich, T. Weisskopf, R. Edwards y S. Bowles, fue la noción de ‘Estructura Social de Acumulación”. Con ella se pretendía describir los requisitos institucionales que satisfacen en cada momento histórico el proceso de acumulación de capital, punto central del análisis radical.
Esta teoría proporciona elementos de análisis muy interesantes a la hora de estudiar la crisis económica y la dinámica capitalista. Por esta razón traigo al blog algunos puntos fundamentales de dicha explicación, a fin de que el lector interesado pueda tener una idea general del discurso radical y surja la curiosidad para adentrarse en los textos originales (desgraciadamente todos en inglés, pues la penetración de la teoría radical en España es extremadamente reducida).

La reconceptualización de la Estructura Social de Acumulación
Para los teóricos de la ESA las instituciones animan la inversión capitalista y el crecimiento económico, pero eventualmente cesan su contribución al crecimiento económico: o bien el crecimiento desestabiliza las instituciones o bien las instituciones crean barreras para el crecimiento. En ese momento deviene una crisis, entendida como un período de inestabilidad que requiere la reconstrucción institucional para renovar el crecimiento y la estabilidad (Wolfson, 2006).
Los teóricos originales de la ESA determinaron que las instituciones eran necesarias para apoyar el circuito del capital, pero posteriormente afirmaron directamente que la ESA afectaba a la tasa de acumulación (Kotz, 2006). Este último aspecto ha sido desde hace algunos años, sin embargo, motivo de crítica por parte de los economistas radicales, precisamente porque se considera que no hay evidencia para afirmar que el objetivo central que guía la construcción de una estructura institucional sea la tasa de acumulación (Kotz, 2006).
Las nuevas reinterpretaciones teóricas afirman que, en efecto, la promoción de una rápida acumulación en el sistema no es el núcleo de los intereses de los individuos capitalistas, sino que por el contrario sí lo es la expectativa de ser capaz de participar en el circuito del capital y dentro de él de apropiarse de la máxima cantidad de excedente posible, en relación al capital invertido, lo que conduce al capital (Wolfson y Kotz, 2010; Kotz, 2006)
Para los nuevos teóricos de las ESA no hay una tasa de acumulación mínima, y los excedentes pueden tener otros usos además de la acumulación. La alternativa a reinvertir el excedente (algo que dependerá del cálculo de la tasa de beneficio esperada así como de si dicha tasa es aceptablemente alta) es la inversión financiera. Se puede invertir en la esfera financiera esperando condiciones más favorables en el ámbito de la inversión real. Por eso los capitalistas pueden mantener altas tasas de rendimientos (a través de operaciones financieras y especulativas) sin que se invierta en lo productivo y sin que se vean impulsados a cambiar la estructura institucional (Kotz, 2006).
En definitiva, los nuevos teóricos de la ESA consideran que cada ESA apoya al circuito del capital pero puede o no llevar a una rápida acumulación de capital, de tal forma que la relación entre la ESA y el rápido crecimiento económico debe ser abandonada, apostando en su lugar por comprender la ESA como las estructuras institucionales que estabilizan temporalmente las contradicciones del capitalismo, que son las que existen entre capital y trabajo, entre capital y capital, entre trabajo y trabajo en la dimensión internacional (Wolfson y Kotz, 2010; Kotz, 2006).
Los tipos de Estructuras Sociales de Acumulación y sus crisis
Basándose en la idea de K. Polanyi según la cual los intentos de crear una economía de libre mercado conlleva siempre e inevitablemente el surgimiento en el seno de la sociedad de un movimiento opuesto como respuesta al exceso de pobreza, la desintegración social y la inestabilidad, los nuevos teóricos de las ESA han postulado dos tipos generales de ESA: las ESA reguladas y las ESA liberales. Cada ESA pertenece a uno u otro grupo en función de cómo configuran las siguientes cinco dimensiones: 1) la relación Estado-Economía; 2) la relación Capital-Trabajo; 3) la relación capital-capital; y 4) el carácter de la ideología dominante (Wolfson, 2006; Kotz, 2006; Wolfson y Kotz, 2010). La diferencia subyacente entre los dos tipos de ESA es la diferente manera en la cual la contradicción capital-trabajo es temporalmente estabilizada (Wolfson y Kotz, 2007).
Según Kotz (2006), la evidencia empírica sugiere que a pesar de que las ESA liberales favorecen a los beneficios, las tasas de acumulación son más débiles que en las ESA reguladas. Esto sería así por las siguientes razones (Wolfson y Kotz, 2007):

  1. Las ESA liberales tienden a generar problemas de insuficiencia de demanda agregada a largo plazo, al mantener bajos los niveles salariales y de gasto público.
  2. Las ESA liberales crean inestabilidad en el nivel macroeconómico, reduciendo la efectividad de los estabilizadores automáticos y haciendo al sistema más vulnerable a mayores crisis financieras y depresiones.
  3. La competición desenfrenada de una ESA liberal tienen a determinar comportamientos de corto plazo en las empresas.
  4. Un sector financiero desregulado en una ESA liberal tiende a desviar fondos del sector productivo hacia las actividades especulativas.

Por otra parte, las ESA liberales fortalecen la capacidad del capital para restringir el crecimiento de los salarios y desplazar la distribución del ingreso en su favor, llevando a una inadecuación de la demanda y a la sobreinversión. Además pueden llevar a una situación de “inversión coercitiva” y están plagados de crisis financieras. Por el contrario, las ESA reguladas están sujetas a crisis de estrangulamiento de los beneficios, ya que llevan a un poder muy alto de los trabajadores a y periodos de bajo desempleo que permiten presionar a la baja los beneficios empresariales (Wolfson y Kotz, 2010).
De la ESA de posguerra a la ESA neoliberal
La ESA de posguerra se completó a final de 1940 y duró hasta 1973. En esta ESA no había dominio del trabajo sobre el capital, sino que más bien existía un equilibrio entre capital-trabajo que evitaba problemas de subconsumo y de estrangulamiento de beneficios. Había una activa regulación por parte del Estado de la actividad económica, un desarrollado Estado del Bienestar, un programa de cooperación entre trabajo-capital y una forma de competencia entre grandes empresas de tipo co-respective (Kotz, 2008; Wolfson, 2006).
A finales de los setenta esa  ESA entraría en crisis para comenzar a tomar forma una nueva en Reino Unido y Estados Unidos, cuya naturaleza se asemeja al libre mercado dominante antes de la Gran Depresión. Esta nueva ESA, denominada posteriormente neoliberal, se establece definitivamente a comienzos de los años ochenta y en la nueva configuración se restituye el poder de las empresas y se pierde el equilibrio anterior (Kotz, 2008).
Dado que el neoliberalismo habría promovido el crecimiento del porcentaje de beneficios en el total de ingresos y habría beneficiado al poder de la clase capitalista, a la vez que habría estabilizado temporalmente algunas de las contradicciones del capitalismo, estaríamos hablando de una ESA de tipo liberal (Wolfson y Kotz, 2007).
El neoliberalismo habría tenido tres desarrollos que, en palabras de Kotz (2008b) “estimularon una gran expansión económica pero que contenían las semillas de una crisis sistémica”, y que son los siguientes. En primer lugar, el crecimiento de la desigualdad (entre salarios-beneficios y entre hogares). En segundo lugar, la transformación del sector financiero en más arriesgado y especulador. Y en tercer lugar, el desarrollo de una serie de grandes burbujas de activos.
El crecimiento más alto de los beneficios, en comparación con los salarios, unido a la concentración de la riqueza en los hogares más ricos, creó un volumen de fondos que sobrepasaban las oportunidades de inversión en la economía real. Eso llevó a que esos fondos fueran utilizados en burbujas de activos que llevarían sucesivamente a las expansiones de los ochenta (savings and loans), de los noventa (puntocom) y de los dosmil (bubuja inmobiliaria) (Kotz, 2008b).
La financiarización y la crisis de las hipotecas subprime
Para los teóricos de la ESA la “financiarización” tiene su origen en lo que han llamado “la reestructuración neoliberal”. Como consecuencia de la misma, el papel que tenía el sector financiero como apoyo de la acumulación de capital, fundamental en la ESA de posguerra, se rompió y el sector financiero se hizo más independiente (Kotz, 2008).
En todo caso las raíces de la financiarización también hay que buscarlas en una tendencia inherente al proceso capitalista una vez que éste alcanza la etapa de la corporación, en torno al siglo XIX. Estas transformaciones desplazaron la propiedad del capital desde la posesión directa hacia la posesión de títulos financieros, los cuales permitían escapar de los riesgos asociados a la propiedad individual. Estos títulos financieros podían ser comprados y vendidos instantáneamente, para lo cual era necesario crear mercados líquidos. Como consecuencia, tras estos desarrollos, eran los trabajadores los únicos que soportaban los riesgos de la producción  (Kotz, 2008). Esta tendencia a la financiarización, o incremento de los motivos financieros, puede sin embargo controlarse en el marco de las ESA reguladas.
Las contradicciones de la nueva configuración son múltiples e importantes. En primer lugar, la separación entre finanzas y actividad productiva no puede ser total, pues en última instancia los beneficios dependen de la actividad no financiera y ésta tiene impactos en el sector productivo. En segundo lugar, aunque la financiarización puede servir para promover la acumulación vía concesión de préstamos a la vez que estimula el consumo en un entorno de salarios estancados, también genera mayor vulnerabilidad en el sistema.
La crisis de las hipotecas subprime debe ser vista entonces no cómo un fenómeno aislado o coyuntural, sino como parte de un largo desarrollo. En un período, como el neoliberal, en el que la demanda crecía inadecuadamente debido a los bajos salarios era imposible que la acumulación y el consumo capitalista mantuvieran ritmos suficientes para mantener la expansión. La única posibilidad residía en que algún grupo social gastara más de lo que ingresaba, es decir, que se diera un incremento del endeudamiento. La mayoría de los préstamos hipotecarios en el período reciente de la economía estadounidense se dieron para compensar las deficiencias salariales, más que para nuevas compras de viviendas, cuya prueba está en que la gran mayoría fueron préstamos para “refinanciamiento”. Para poder endeudarse, sin embargo, era necesaria la existencia de garantías o ‘colaterales’ que dieran respaldo a los nuevos préstamos. Las burbujas de activos cumplieron ese papel proporcionando tales garantías, a pesar de la vulnerabilidad creciente asociada (Kotz, 2008b).
Mientras el sector financiero proporcionaba los recursos financieros, también dispersaba los riesgos por todo el mundo en complicidad con las agencias de calificación y utilizando mecanismos como la titulización que hacían aún más frágil al sistema en su conjunto. En cada expansión neoliberal el endeudamiento se ha incrementado más y más, precisamente porque sin atajar el problema de raíz –los salarios estancados- el sistema sólo podría subsistir con un nivel de endeudamiento ilimitado. Por lo tanto, la existencia de burbujas financieras de tamaño y alcance creciente ha sido cada vez más necesaria en el contexto neoliberal. La llegada de la crisis reveló que se trataba de una crisis sistémica de una forma particular del capitalismo, el capitalismo neoliberal. Y, dada la naturaleza de las ESA, pronto debería verse el surgimiento de una nueva en respuesta a esta crisis (Kotz, 2008b).
BIBLIOGRAFÍA:
Barceló, A. (1998): Economía política radical. Síntesis, Madrid.
Kotz, D. (2006): “Institutional Structure or Social Structure of Accumulation?”. Working Paper.
Kotz, D. (2008): “Neoliberalism and Financialization”. Working Paper.
Kotz, D. (2008b): “The Financial and Economic Crisis of 2008: A Systemic Crisis of Neoliberal Capitalism”. Working Paper.
Wolfson, M. H. (2006): “Class, Crisis and the theory of social structure of accumulation”. Working Paper

MERCADERES DEL MEDIEVO Y MAGNATES RENACENTISTAS

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http://matrix-matrixrev.blogspot.com/2012/02/los-rebeldes-son-mercenarios.html

MERCADERES DEL MEDIEVO Y MAGNATES RENACENTISTAS
Ya en una fase tan temprana de la alta Edad Media como el siglo sexto, Gregorio de Tours narra que, con motivo de la entrada del rey Gontran en Orleans, acaecida el año 585, el monarca fue aclamado por la muchedumbre “en latín y en la lengua de los sirios”. Poco después, en el 591, el rey Clotario concedía la sede episcopal de París a un acaudalado mercader sirio, tras el oportuno desembolso por parte de éste de una importante suma pecuniaria. No obstante, la numerosa presencia de mercaderes y negociantes sirios en la Europa medieval desapareció casi por completo, y por causas escasamente conocidas, hacia principios del siglo IX, momento a partir del cual su lugar sería ocupado por sus principales competidores, los comerciantes judíos.

Durante los cinco siglos siguientes, la trayectoria de los mercaderes israelitas en territorio europeo se verá envuelta en una compleja sucesión de éxitos económicos y de vicisitudes políticas de muy diverso signo. Duramente tratados por varios monarcas visigodos y burgundios, su momento de mayor esplendor e influencia se producirá en la Francia Carolingia, período después del cual sus condiciones fueron empeorando progresivamente hasta desembocar en la expulsión decretada en 1306 por el rey Felipe el Hermoso, que confiscó todas sus propiedades. A partir de aquel suceso habrá que esperar tres siglos para advertir nuevamente la presencia de los empresarios y banqueros judíos en los primeros lugares de la economía europea, coincidiendo con la gran eclosión mercantil y financiera que se produjo a lo largo del siglo XVII en los Países Bajos. Desde entonces, y ya sin interrupción, su auge no haría sino ir en aumento.
Pero el interdicto del trono francés no afectó únicamente a los negociantes hebreos, sino que se hizo extensivo a los otros dos grandes poderes económicos de la época: los Templarios y los mercaderes lombardos, aunque los resultados del golpe fueron distintos en cada caso. Así, mientras que la Orden del Temple, principal potencia financiera por entonces, se precipitó a raíz de aquel evento en un declive irremisible en prácticamente todo el occidente europeo, para los empresarios lombardos el suceso apenas supuso un contratiempo limitado al territorio francés y al reinado del citado monarca. En sus restantes dominios, y muy especialmente en el ámbito mediterráneo, su poderío permanecería inalterable, hasta el punto de poder afirmarse que con ellos se inició la configuración de los elementos que iban a dar paso al capitalismo renacentista y moderno.

No obstante, dentro de la denominación genérica de lombardos debe significarse la existencia de dos grupos claramente diferenciados, tanto por sus actividades mercantiles como por los métodos y procedimientos que caracterizaron a cada uno de ellos. Tales fueron, de un lado, los mercaderes florentinos, y de otro, los grandes empresarios genoveses y venecianos. En cualquier caso, la preponderancia económica alcanzada por todos ellos a partir del siglo XIV se hizo ostensible no solamente en la cuenca mediterránea, sino también en países como Alemania, Francia o Inglaterra, al punto que durante las tres centurias siguientes la denominación de lombardo fue sinónimo en toda Europa de prestamista usurario.
Si fuese preciso citar un nombre paradigmático de la influencia y el poderío alcanzados por los magnates florentinos, éste no podría ser otro que el de la familia Médicis, cuya trayectoria e intereses discurrieron por lo regular íntimamente ligados a los del Estado Vaticano. De hecho, Juan de Médicis, fundador de la dinastía, fue el banquero oficial de los papas Juan XXII y Martín V, siendo su hijo Cosme quien gestionó y administró todos los movimientos de fondos destinados a financiar el Concilio de Basilea de 1431. Pero el momento de máximo esplendor de la familia se iba a alcanzar con un biznieto de Juan de Médicis, Lorenzo el Magnífico, quien tomó parte activa en casi todas las disputas y querellas europeas de su época, aunque el escaso tino que demostró en tales menesteres le acarreó un cúmulo de reveses y enemistades que acabarían provocando el declive político y financiero del clan. Pese a todo, la saga de los Médicis aún sobrevivió durante largos años a su decadencia, como lo demuestra el hecho de que dos de sus miembros se sentaran en el solio pontificio (Clemente VII y León X) y otros dos alcanzaran la dignidad real (Catalina y María de Médicis, ambas reinas de Francia).

Entre las notas que caracterizaron la metodología operativa de los comerciantes florentinos merecen significarse su inclinación por los procedimientos de componenda negociada, ciertamente inusuales en una época más proclive a la confrontación, y la preponderancia que concedieron en sus operaciones comerciales a los aspectos financieros sobre los de índole estrictamente mercantil. Más que comerciantes, pues, fueron traficantes en dinero, es decir, banqueros. De su pericia negociadora, de la que ellos mismos se ufanaban, da buena prueba el hecho de que Florencia fuese el único Estado del occidente europeo que mantuvo por entonces excelentes relaciones con el Imperio Otomano, relaciones en las que el lucro y el beneficio primaron en todo momento sobre cualquier otra consideración.

Por lo que se refiere a las peculiaridades psíquicas propias del sujeto mercantil, eso que en un alarde eufemístico ha dado en calificarse como “virtudes burguesas”, bien podría decirse que éstas alcanzaron en los negociantes florentinos su más nítida manifestación. Como será fácil advertir, nos estamos refiriendo a la racionalización a ultranza de la administración económica y, por extensión, de la vida en general, de la austeridad, la diligencia, la economicidad, la laboriosidad, la templanza y demás atributos prototípicos de la mentalidad mercantilista. Atributos que una mistificación secular de muy diverso signo ha venido presentando bajo la forma de otras tantas categorías morales, cuando lo cierto es que nunca tuvieron otra causa o razón de ser que el puro y simple utilitarismo. Y buena muestra de ello nos la ofrece un próspero mercader florentino de la época, Leon Battista Alberti, cuyos escritos constituyen un documento de inapreciable valor para comprender la mentalidad que impregnaba el quehacer de la burguesía emergente del momento. Por otra parte, las reflexiones de dicho personaje, recogidas en un libro titulado “Del Goberno della Famiglia”, gozaron ya en su época, y durante mucho tiempo después, de una notable popularidad, y en ellas puede encontrarse un perfecto prontuario del espíritu florentino, en concreto, y de la mentalidad mercantilista en general. De hecho, todos los preceptos y recomendaciones de tales escritos se verían reproducidos casi con exactitud en textos muy posteriores y de muy diversa nacionalidad.
Así, tras pasar revista en su obra a las ya mencionadas cualidades “morales” que deben presidir la vida del buen mercader, el florentino Alberti deja traslucir la razón última de tanta virtud con frases como éstas:”Hijos míos, sed caritativos como lo manda nuestra santa Iglesia, pero preferid el amigo afortunado al desgraciado, y el rico al pobre. El mayor arte de la vida consiste en parecer caritativo y superar al astuto en astucia”; “La honestidad es siempre la mejor maestra de la virtud, la más fiel compañera de las buenas costumbres, la madre de una existencia feliz. Nos es extraordinariamente útil, porque si nos consagramos sin descanso al cultivo de la honestidad seremos ricos y nos ganaremos el elogio y la veneración generales”.
Está bien claro, pues, que las tan manidas virtudes burguesas no fueron nunca sino un cúmulo de estereotipos, o lo que es lo mismo, una serie de condicionantes imprescindibles en determinadas circunstancias para la prosperidad y buena marcha de los negocios. Estereotipos, en definitiva, que en modo alguno constituyen los rasgos esenciales y definitorios del capitalismo, que podrá ser austero u ostentoso, pacato o libertino, negociador o brutal, según convenga en cada momento y circunstancia, pero cuya genuina caracterización vendrá siempre marcada por una visión economicista, utilitarista y materialista de la existencia. Es esto último lo que constituye la auténtica esencia de la idiosincrasia burguesa, algo que, en rigor, no podría asimilarse hoy al capitalismo de manera restrictiva, sino, más propiamente, a la mentalidad contemporánea en su totalidad, y ello por la sencilla razón de que los fundamentos esenciales del capitalismo moderno (materialismo, positivismo, economicismo, utilitarismo, etc.) fueron la matriz ideológica en la que se inspiraron las doctrinas supuestamente antagónicas surgidas con posterioridad.

Todo apunta, por tanto, al siglo XIV como el punto de partida de la mentalidad mercantilista moderna, y no sólo por la forma en que ésta se iba plasmar en los agiotistas florentinos y en otros traficantes coetáneos suyos, sino también por el clima de apego desmedido a los bienes materiales que por entonces comenzó a generalizarse, y del que dan buena cuenta numerosos testimonios de la época. Precisamente, uno de los sectores donde con mayor virulencia se manifestó ese “lucri rabies” del que hablan las crónicas fue el eclesial. El propio Alberti, nada sospechoso de tendenciosidad al respecto, señalaría más de una vez en sus escritos que la codicia y el afán de lucro desmedido eran rasgos sumamente extendidos entre los clérigos de su tiempo. Del papa Juan XXII escribió el comerciante florentino en estos términos:”Tenía defectos y, sobre todo, aquél que, como es sabido, es común a casi todos los clérigos: era codicioso en grado sumo”.
Pero el mal, restringido en un principio a determinados círculos sociales (la putrefacción comienza siempre por arriba), no tardaría en extenderse al resto de la población, muy especialmente en los países de mayor desarrollo mercantil de la Europa occidental (Italia, Alemania, Francia). Así habrían de reflejarlo fuentes tan heterogéneas como los cantares del Carmina Burana, la “Descripción de Florencia” de Dante, o los escritos posteriores de Erasmo de Rotterdam, en uno de los cuales se lamenta de que “todo el mundo obedece al dinero”, una descripción de su época que a buen seguro le habría parecido exagerada de haber conocida la sociedad de consumo actual.

Con todo, el acontecimiento más significativo de la mentalidad económica surgida en la época renacentista no sería tanto el auge del mercantilismo como la irrupción del préstamo pecuniario a modo de herramienta comercial de primera magnitud. Una práctica hasta entonces secundaria y casi restringida al círculo de los agiotistas judíos, y que a partir del siglo XIV comenzó a convertirse en un instrumento fundamental del nuevo sistema económico. Iniciaba así su andadura el capitalismo financiero, que no representa sino un eslabón superior, un salto cualitativo respecto del capitalismo meramente mercantil, y cuyas funestas consecuencias habrían de hacerse bien patentes con el transcurso del tiempo. Dado que en el marco implantado por el capitalismo financiero queda eliminada toda noción de corporeidad, el acto económico se convierte en algo de naturaleza puramente abstracta, posibilitándose con ello el lucro a costa del trabajo de terceros y, lo que es peor, el dominio absoluto de toda la realidad económica, política y social. Añádase a esto el hecho de que el sistema monetario está desde hace tiempo en manos de las grandes entidades financieras, lo que les confiere a éstas la potestad no ya de traficar con el dinero ajeno, sino incluso de crearlo de la nada, consolidando de esta forma su dominio a partir de una entelequia irreal. Una circunstancia que Frederick Soddy, nobel de Economía en 1921, calificaría certeramente con estas palabras: “el rasgo más siniestro y antisocial del dinero escriptural es que no tiene existencia real”.
Finalmente, no podrá cerrarse este epígrafe sin poner de manifiesto las notables diferencias existentes entre el concepto de “libre mercado”, tal y como era entendido éste en la época renacentista, y el que sostiene la ideología actual, diferencias debidas, naturalmente, a la inexorable dinámica expansiva propia de la economía capitalista. En efecto, la libre actividad comercial de entonces, contrariamente al modelo actual, estuvo sometida en sus inicios a una serie de restricciones elementales absolutamente impensables hoy. De hecho, en los albores del capitalismo la competencia mercantil no constituía un principio supremo al que pudiera apelarse para traspasar ciertos límites considerados entonces infranqueables. Límites entre los que figuraban el abaratamiento intencionado de precios para arruinar al competidor, o la propaganda destinada tanto a sobrestimar los propios productos como a menospreciar los de cualquier otro comerciante. No hará falta comentar que en la época actual, en que el principio del lucro y del beneficio prevalece sobre cualquier otra consideración, aquellos antiguos escrúpulos, por elementales que pudieran parecer, serían considerados irrisorios. Lo mismo podría decirse de la austeridad y el recato postulados por los doctrinarios del capitalismo temprano, conceptos que por entonces no limitaban su aplicación a la administración de los negocios, sino que se hacían extensivos a la propia vida privada, y ello por las razones de utilidad ya comentadas. Es evidente que, con el transcurso del tiempo, aquel afán economizador en la gestión comercial no sólo se ha mantenido, sino que, en virtud de uno de los principios esenciales del mercantilismo contemporáneo (la reducción de costes), se ha acentuado progresivamente. Sin embargo, la vida social y la esfera privada de los grandes magnates económicos hace ya largo tiempo que no participan de los esquemas arcaicos, constituyendo, por el contrario, un verdadero alarde de lujo y ostentación. Lo que pone de manifiesto una vez más la naturaleza de esos estereotipos aglutinados bajo el tópico de las “virtudes burguesas”, meros convencionalismos circunstanciales de los que se prescindió tan pronto como dejaron de ser necesarios.

Así pues, el concepto de libre mercado, tal y como es entendido en el presente, y la idea de una publicidad dirigida a perseguir y asaltar a los potenciales clientes, era algo totalmente extraño a la mentalidad predominante por aquel entonces. En ningún código ideológico o moral de la Europa renacentista tuvieron cabida semejantes conceptos, con la única excepción de la literatura rabínica y, más concretamente, del Talmud. Y aunque este último hecho no carezca de importancia, tampoco constituye la clave que sirva para explicar de manera concluyente la irrupción y el asentamiento del modelo capitalista, como determinados tratadistas (Sombart entre los más notables) han pretendido explicar. Baste decir al respecto que dicho modelo económico debió buena parte de su arraigo a la activa participación de individuos y sectores sociales cuyo acervo cultural e ideológico poco tenían que ver con el judaico. Menos consistente aún es el argumento de la teórica incompatibilidad entre el capitalismo y el código religioso vigente en la Europa renacentista, ya que en tiempos de putrefacción los reglamentos morales no son sino letra muerta, o peor aún, meras herramientas de sórdida instrumentalización.

Todo lo apuntado no impide ser cierto el importante papel desempeñado por la plutocracia judía en la consolidación del capitalismo, al punto que todo intento por describir la evolución y el desarrollo de la sociedad moderna prescindiendo de dicha participación sería tanto como falsificar la Historia, además de suponer un injusto escamoteo de los méritos contraídos por la oligarquía israelita con el sistema vigente y tan unánimemente ensalzado en la actualidad. Por lo demás, no deja de ser paradójico que hayan sido precisamente autores hebreos quienes con más claridad y rigor han escrito sobre este asunto hoy tabú (Bernard Lazare, Marcus Ravage, Artur Koestler, Benjamín Beit, Alfred Lilienthal, etc.). Autores que constituyen la mejor fuente de información al respecto, además de la única a la que los intoxicadores de oficio no podrán aplicar el acostumbrado sambenito del antisemitismo.

Dicho esto, volvamos, pues, al tema apuntado líneas atrás, esto es, al reglamento talmúdico, para significar que, efectivamente, son varios los preceptos de ese código que recogen el principio en virtud del cual la conducta de sus seguidores deberá atenerse a normas distintas según se trate de miembros de su comunidad o de individuos ajenos a ella. A estos últimos, es decir, a los goim (término mediante el que se designa a los no-judíos), es lícito “mentirles y trampearlos”. Una concepción que, aplicada al terreno mercantil, alcanzaría uno de sus momentos álgidos en la Polonia del Antiguo Régimen, tal y como lo refleja un apunte sobre el particular tan poco sospechoso de animosidad como el del rabino e historiador Heinrich Graetz, quien describió el proceder de los mercaderes hebreos de aquella época con estas palabras: “Líos y tergiversaciones, artimañas jurídicas, chocarrería y una cerrazón total ante todo lo que se hallase fuera de su horizonte, en eso consistía la esencia y forma de vida de los judíos polacos…..La honradez y la rectitud les eran tan ajenas como la sencillez y la veracidad. Esta cuadrilla asimiló las mañosas enseñanzas de las escuelas superiores (rabínicas) y las utilizaba para engañar a los menos astutos, experimentando con ello una especie de gozo triunfal. Claro es que su argucias difícilmente podían emplearlas contra sus hermanos de religión, que se las sabían todas; pero el mundo no-judío con que trataban sufrió en sus propias carnes la superioridad del ingenio talmúdico del judío polaco….La depravación de los judíos polacos acabó volviéndose contra ellos de manera sangrienta, y tuvo como consecuencia el que la restante judería europea se contagiara durante un tiempo del modo de ser polaco. Con la emigración de los judíos polacos (a raíz de las persecuciones cosacas) se polonizó, por así decirlo, todo el mundo judío”.

En cualquier caso, y situándonos en el momento presente, la cuestión principal hoy ya no es tanto la libertad estrictamente mercantil, que incluso podría considerarse como un asunto menor, sino el libertinaje que preside el movimiento del capital transnacional y la impunidad con la que operan los grandes traficantes financieros. Y todo ello al amparo del “libre mercado”, una falacia refrendada por todos los foros políticos subordinados a la Alta Finanza mundial, entre los que figura por méritos propios el engendro pergeñado en Maastricht.
En eso, en el dominio absoluto de una reducida oligarquía, consiste el concepto de “libertad” alumbrado por el modelo capitalista, gracias al cual ha podido configurarse una sociedad de siervos alienados y envilecidos por el consumo material.
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Las 30 empresas que mejor optimizan impuestos

Enrique de Diego y Roberto Centeno analizan la realidad que hay detrás de la expropiación de YPF. La verdade ra política depredadora de Repsol. Lo que no escucharás en otros medios

Mientras el trabajador y sus familias lo está pasando realmente mal, sufriendo y padeciendo sin encontrar salida a esta crisis de diseño, los gobiernos y las grandes empresas son cómplices y camarillas en el desfalco y empobrecimiento paulatino de cada país que ha sido levantado con el trabajo y el esfuerzo de tantas personas. No tengamos duda de que hasta que no saquemos del poder a toda la casta de parásitos que esquilman a la población actualmente, no sólo no saldremos de esta gran crisis mundial, si no que empeorará aún más la situación progresivamente.
DESPERTARES
Refugiarse del frío de la crisis al calor de los paraísos. Esa parece ser la estrategia de las grandes empresas españolas del IBEX-35, cada vez más dispuestas a establecer filiales en territorios en los que no realizan actividades operativas, pero que les ofrecen ventajosas condiciones fiscales.
Si hace cuatro años eran 18 las firmas del IBEX que utilizaban este tipo de tácticas, el último informe anual del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa revela que ya lo hacen 30 de las 35 que componen el índice.
Estas prácticas de elusión fiscal no violan ninguna norma española o internacional, pero el director del estudio, Carlos Cordero, destaca que se producen en un contexto en el que los ciudadanos sufren recortes en salarios y en prestaciones sociales para reducir el déficit público, al tiempo que se les exige que aporten más a las arcas públicas. En el año 2010, los ciudadanos españoles entregaron a Hacienda el 11,5% de sus ingresos, mientras que las empresas del IBEX-35 aportaron el 9,9% de sus beneficios. El estudio señala además que ninguna de las firmas ofrece datos desglosados de los impuestos que pagan en cada uno de los países en los que están presentes.

¿Qué se considera un paraíso fiscal?

No existe consenso a nivel internacional para definir qué países son paraísos fiscales, si bien diversas instituciones han publicado sus propias listas de territorios. En España, el criterio es que estén incluidos en la lista del Real Decreto 1080/91, de 5 de julio. Originalmente, el decreto enumeraba 48 territorios, pero en 2003 fue modificado para precisar que se excluiría a aquellos países que firmasen con España un acuerdo de intercambio de información en materia tributaria. Tras una intensa actividad en los dos últimos años, la lista ha quedado sensiblemente reducida.
El alto ritmo de convenios firmados por España se enmarca en la persecución de los delitos fiscales, pero las empresas pueden evitar pagar sus impuestos en los países donde generan el beneficio sin por ello incumplir ningún precepto legal. Por ello, el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa señala que el hecho de que se suscriban acuerdos sobre intercambio de información fiscal no puede considerarse suficiente como para quitar la condición de ‘paraíso’ a un país. El listado del ORSC incluye un total de 75 territorios y ha sido elaborado utilizando fuentes especializadas como las listas publicadas por la OCDE y la organización especializada Tax Justice Network, además del informe Hamon del Parlamento Europeo.
A modo de ejemplo, esas tres listas incluyen a Belice entre los paraísos fiscales, pero el país no aparece en el Real Decreto español. Es por ello que en su reciente declaración judicial, el que fuera secretario del Instituto Nóos, Miguel Tejeiro, señaló que no cometió ningún delito al crear una sociedad en ese pequeño Estado centroamericano cuando ejercía como contable de entidades gestionadas por Iñaki Urdangarín, el yerno del Rey de España. El informe del ORSC pone de manifiesto operaciones corrientes en el panorama empresarial español, como compraventas de fuel domiciliadas en Delaware o producciones de hidrocarburos de Ecuador domiciliadas en las Islas Caimán.

Las tiendas online, otra vía de evasión

El Observatorio alerta también del “agujero” que están creando las tiendas por Internet en lo que respecta a recaudación de impuestos debido a que las sociedades que se encargan de facturar las ventas “online” están ubicadas en territorios considerados paraísos fiscales. Esto provoca un impacto negativo en el volumen de dinero recaudado tanto a través del impuesto de sociedades como del IVA.
Desde el ORSC señalan que la elusión “legal” de impuestos seguirá aumentado mientras los gobernantes no pongan límites y las empresas sigan viendo con buenos ojos “las estrategias agresivas de optimización fiscal”.

Las 30 empresas que evaden impuestos

Las empresas que aparecen en el informe son Abengoa, Abertis, Acciona, Acerinox, ACS, Arcelor Mittal, Banesto, BBVA, Banco Popular, Banco Sabadell, Banco Santander, Criteria, Endesa, FCC, Ferrovial, Gamesa, Gas Natural, Grifols, Iberdrola, Inditex, Mapfre, OHL, Red Electrica, Repsol, Técnicas Reunidas, Telecinco, Telefónica, Bolsas y Mercados, Iberia y Ebro Foods.
Informe completo:
La Responsabilidad Social Corporativa en las Memorias anuales de las empresas del IBEX 35: http://www.observatoriorsc.org/images/stories/audio/Proyectos/Informe_Memorias_RSC_2010_completo.pdf
Fuente: LibreRed.net
Enviado por: Cachilo

http://matrix-matrixrev.blogspot.com/2012/02/el-gran-maestro-judio-de-los-caballeros.html

Descripción: Hablamos de información filtrada por Wikileaks, las agencias privadas que se dedican a espiar. Nos acompaña Gustavo Díaz Matey, doctor en relaciones internacionales, investigador de la Universidad …Complutense y experto en inteligencia.

los elegidos. El talmud – Evo Morales

hamlet : igual es igual y distinto es distinto

Fue a partir del 1600 cuando las formas embrionarias del capitalismo moderno surgidas en los albores del Renacimiento alcanzaron su desarrollo definitivo, primeramente en Holanda, y en Inglaterra después.
Los Países Bajos constituyeron, en efecto, el primer escenario en el que el nuevo modelo económico y la mentalidad empresarial se manifestaron plenamente, pero ya no sólo en unos cuantos enclaves localizados, sino en toda la extensión de una nación.

Fueron varios los factores que confluyeron en la eclosión del capitalismo holandés. Uno de ellos, de indudable relevancia, pero en modo alguno exclusivo, sería el asentamiento en aquel país de un notable contingente de inmigrantes sefarditas salidos de España a raíz del decreto de expulsión. De los aproximadamente 300.000 sefarditas que abandonaron España en las postrimerías del siglo XVI, la porción más importante se asentó en dominios otomanos, si bien hubo grupos numerosos que dirigieron sus pasos hacia Holanda, Inglaterra y las ciudades alemanas de Hamburgo y Frankfurt. Esta última localidad habría de ser con el tiempo la casa matriz de varias dinastías de financieros ashkenazim, tales como los Rothschild, los Warburg, los Mendelsohn y los Speyer.

No obstante, sería inexacto, por no decir falso, atribuir en exclusiva a los inmigrantes hebreos el espectacular desarrollo del mercantilismo holandés y, más tarde, del capitalismo británico. Si, como ya se apuntó, el Talmud era el único corpus ideológico que en los inicios del capitalismo renacentista se compaginaba plenamente con los postulados mercantiles de éste, no podría decirse lo mismo de la situación reinante en la Europa del XVII, en la que ya se había desarrollado por completo la mentalidad surgida de la Reforma protestante. Una mentalidad perfectamente identificada con el nuevo modelo socioeconómico, del que en realidad no fue sino una derivación. Sobre este particular, no hará falta extenderse aquí en excesivas explicaciones, por cuanto se trata de un tema perfectamente conocido. La máxima calvinista (compartida, salvo anecdóticas excepciones, por el protestantismo en su conjunto) en virtud de la cual “el éxito y los beneficios de toda empresa mercantil son la recompensa concedida por Dios a sus elegidos”, es sobradamente ilustrativa al respecto, y resume a la perfección la esencia del espíritu protestante, que convirtió la trascendencia religiosa en un asiento contable o, si se prefiere, en una ética para propietarios y tenderos.
Por lo demás, está suficientemente claro que en el escenario europeo posterior a la Reforma la Iglesia Romana era una institución vinculada a los intereses propios del régimen aristocrático y del orden señorial, mientras que las confesiones protestantes representaban las aspiraciones y mentalidad de la nueva clase emergente y del nuevo sistema socioeconómico. Aunque no por ello deja de ser cierto que, con el transcurso del tiempo, y una vez que el sistema burgués hubo logrado su consolidación política en toda la órbita occidental, la institución vaticana se fue adaptando plenamente a las coordenadas del nuevo modelo, haciendo gala con ello de su conocida versatilidad para acomodarse a las exigencias de los tiempos y a los imperativos del Poder.
Para comprender el desarrollo experimentado por la economía capitalista en los Países Bajos durante el siglo XVII, bastará significar la aparición por entonces de una serie de prácticas que, con el andar de los años, habrían de convertirse en rasgos característicos del capitalismo contemporáneo.
Uno de esos fenómenos fue la fiebre especulativa que se manifestó con inusitada intensidad en la Holanda del XVII, circunstancia de la que da buena prueba el espectacular tráfico económico que tuvo lugar en torno a un artículo tan simple como el tulipán. Esta planta, traída desde Adrianópolis al occidente europeo por el botánico Busbeck hacia mediados del siglo XVI, se convirtió durante el primer tercio del siglo XVII en un objeto de veneración para los ciudadanos holandeses. Fue una de esas extrañas modas, tan corrientes en la época actual, que prendió casi repentinamente, sin que se conozca con certeza la razón. El hecho es que, a partir de 1630, el esnobismo de los primeros momentos comenzó a adquirir tintes de pura y simple especulación. Cada día era mayor el número de personas deseosas de adquirir ejemplares de ese bulbo, aunque ya no por razones decorativas, sino con el propósito de venderlos a un precio superior, no tardando en desarrollarse en torno a los tulipanes un auténtico mercado bursátil en el cual participaban individuos de todas las condiciones sociales. Las Bolsas de las principales ciudades holandesas se convirtieron así en el escenario de transacciones en las que se pagaban miles de florines por ejemplares de tulipán que, convertidos ya en un valor abstracto, al modo de las acciones actuales, nadie había llegado a ver, ni el comprador, ni el vendedor, ni mucho menos el agente bursátil. La histeria especuladora fue en aumento, impulsada por el hecho de que, como en todo negocio de esa índole, el incremento injustificado y vertiginoso de la cotización hizo que, en un principio, todo el mundo obtuviera beneficios. Al punto que muchas personas llegaron al extremo de enajenar todos sus bienes para invertir el numerario así obtenido en tan lucrativo negocio. Claro que, al final, acabó ocurriendo lo inevitable en todo proceso de especulación montado en torno a un objeto carente de valor intrínseco, y cuya estimación resulta ser puramente ficticia. Al vertiginoso ascenso de los precios le sucedió una caída más vertiginosa aún, lo que supuso la bancarrota absoluta para centenares de familias.
El episodio referido no fue sino un claro antecedente de lo que poco después, ya en la Inglaterra del siglo XVIII, habría de desarrollarse plenamente bajo la fórmula del Mercado de Acciones o Bolsa de Valores. Una fórmula, sobra decirlo, de plena actualidad.
Otro fenómeno que se desarrolló también por aquellos años, y muy especialmente en Inglaterra a partir del último tercio del siglo XVII, fue la proliferación de los llamados proyectistas, una especie de antecesores de los actuales expertos en inversiones financieras. Una muestra evidente de la nitidez con la que ya por entonces comenzaron a perfilarse ciertos usos consagrados en la actualidad, nos la ofrece el testimonio de un testigo privilegiado de la época, el inglés Defoe. En su obra “An Essay on Projects”, el escritor británico definió de manera magistral a los proyectistas de entonces con palabras como éstas: “Hay personas demasiado astutas para convertirse en auténticos criminales en su desenfrenada carrera en pos del oro. Éstas se dedican a inventar ciertas formas oscuras de tretas y engañifas, un modo de robar tan reprobable como otro cualquiera, o incluso más, ya que bajo atractivos pretextos inducen a gentes honradas a soltar su dinero y ponerse de su parte, para desaparecer después tras la cortina de un refugio seguro, burlándose de las leyes y de la honradez”.
Las actividades de los proyectistas tuvieron su perfecta correspondencia en la especulación bursátil y en el llamado Mercado de Efectos, cuyas prácticas también nos dejaría descritas el citado autor en sus escritos: “Al principio estaba constituido por las transferencias simples y esporádicas de títulos y acciones. Pero debido a la industriosidad de los corredores de comercio, en cuyas manos se hallaba el negocio, éste se convirtió en un tráfico basado en las mayores intrigas, astucias y artimañas que jamás se dieron bajo la máscara de la honradez. Pues como los corredores tenían la sartén por el mango, convirtieron la Bolsa en una partida de juego; subían y bajaban los precios de las acciones a su antojo, y mientras tanto siempre contaban con vendedores y compradores dispuestos a confiarles su dinero, no obstante sus falaces promesas”.
Lógicamente, la consolidación del modelo económico capitalista que se operó durante los siglos XVII y XVIII dio paso al nacimiento de las primeras instituciones bancarias al estilo de las que se conocen hoy. Y no es que hasta ese momento no hubiesen existido profesionales del préstamo a gran escala. Lo que ocurre es que tales individuos, pese a su poderío económico, permanecieron supeditados a los avatares y decisiones del poder político, siendo así que su suerte dependía en gran medida de la del monarca al que se hallaban vinculados o de que éste les retirara su confianza. Pero, con el discurrir de la era moderna, los poderes económicos no sólo se fueron emancipando del dominio de la autoridad política, sino que acabaron por erigirse en los dueños y patrones de ésta.
En 1694, y a propuesta del escocés William Patterson (la rapacidad económica de los negociantes escoceses no tardaría en convertirse en algo proverbial), el Parlamento inglés autorizó la creación de una banca de emisión cuya razón social completa sería The Governor and Company of the Bank of England. El capital social del recién creado Banco de Inglaterra, que ascendía a 1.200.000 libras, fue suscrito en su totalidad por inversores privados, y si bien el acta de su fundación no otorgaba a esa entidad ningún monopolio, tres años después, en 1697, una nueva disposición parlamentaria le concedió en exclusiva el privilegio de emitir moneda. A esta prerrogativa se le irían añadiendo con el transcurso del tiempo algunas otras (Carta de 1892, Acta de 1928) que no harían sino consolidar el poder de dicha institución.
Por lo que a Francia se refiere, el escenario económico de aquel país estuvo presidido durante un tiempo por dos personajes. El primero, un financiero de origen israelita llamado Samuel Bernard, fue el banquero personal de Luis XIV y de toda la corte gala. Sus relaciones con los ministros del rey le proporcionaba, entre otras ventajas, una información de primera mano de la que el acaudalado Bernard extraía la oportuna rentabilidad. La fortuna y posición de este financiero llegaron a ser tales que las más destacadas familias de la aristocracia francesa se disputaron el privilegio de emparentar con su descendencia.
No obstante, los últimos años del reinado de Luis XIV se vieron afectado por una progresiva crisis económica, que se acentuó aún más a la muerte del rey Sol. Fue entonces cuando emergió al primer plano la figura del escocés John Law, propietario de la poderosa Compañía Comercial de Occidente y de una entidad bancaria que, en virtud de un edicto de agosto de 1717, pasó a convertirse en la Banca Real, con todas las prerrogativas que ello comportaba, entre otras la de emitir papel moneda. Posteriormente, la desaforada gestión del financiero escocés no tardó en conducir a un crecimiento desmesurado de la circulación fiduciaria, lo que acabaría desembocando en el absoluto descrédito de los billetes emitidos por dicha institución bancaria, prácticamente carentes al final de respaldo y de valor efectivos. En diciembre de 1720 la actividad de la Banca Real fue suspendida, restableciéndose nuevamente el pago exclusivo en numerario metálico.
Las catastróficas consecuencias de aquella experiencia marcaron durante un tiempo tanto a los poderes públicos franceses como a la mayor parte de la población. Habría que esperar al clima generado por la Revolución Francesa para que el recelo de antaño diera paso a un ambiente más propicio para el desenvolvimiento del Gran Capital.
Albert Matiez, uno de los escasos historiadores de la Revolución Francesa que se interesó por los aspectos económicos de la misma, aportó en su día una documentación precisa acerca del papel desempeñado en su gestación y desarrollo por diversos financieros. Figuran entre los más relevantes el banquero Jacques Necker, director general de Finanzas y primer ministro de Luis XVI, Etienne Delessert, fundador y propietario de la principal compañía aseguradora francesa, Prevoteau, destacado financiero, y Nicolás Cindre, agente de cambio. A esta relación podrían añadirse los nombres del banquero lionés Fulchiron y de su asociado Givet, así como el del financiero Boscary, presidente de la Caisse D’Escompte y titular de varios cargos políticos de primer orden durante el episodio revolucionario. Todo esto, claro está, sin mencionar la participación de otros patrocinadores foráneos, de los que se dará cuenta más adelante.
Igualmente explícitos son los testimonios de dos destacados protagonistas de aquel evento. El primero de ellos, el revolucionario republicano Rivarol, dejaría escrito en sus memorias que “una multitud de agiotistas y capitalistas decidieron la Revolución”. No menos elocuentes fueron las palabras pronunciadas en la Convención por el diputado y miembro del Comité de Salud Pública Joseph Cambon:”La gran Revolución ha golpeado a todo el mundo, excepto a los financieros”; palabras que, aun siendo certeras, constituyeron un alarde de cinismo por parte de quien las pronunció, un sicario del nuevo régimen capitalista.
Una vez agotado el período convencional, la situación resultaría todavía más favorable para los intereses de la oligarquía económica. Durante el Directorio, los financieros y hombres de negocios coparon los puestos clave del gobierno y de la Administración, lograron la derogación en la Asamblea de la ley de 17 Germinal del año II (apenas aplicada mientras estuvo en vigor), que ponía algunas trabas al desenvolvimiento de sus actividades y, finalmente, acapararon el lucrativo negocio de los suministros al Estado.
El golpe bonapartista del 19 Brumario de 1799 acabaría por consolidar los intereses plutocráticos. Tan solo dos meses después de que Napoleón fuera proclamado Primer Cónsul nació el Banco de Francia, institución a la que le fue concedida desde su creación el privilegio de recibir en cuenta corriente los fondos de la Hacienda Pública, a lo que se añadiría tres años después la facultad exclusiva de emitir papel moneda. Todo ello tratándose, claro está, de una entidad de carácter privado, cuyo presidente y administradores eran nombrados por los 200 accionistas mayoritarios de la misma.
Por lo demás, son sobradamente conocidas las estrechas relaciones que Napoleón Bonaparte mantuvo con la Alta Finanza, hasta el punto que, pese a existir un poso de mutua desconfianza, el autócrata corso jamás emprendía una campaña militar ni adoptaba una decisión política comprometida sin recabar el parecer de sus banqueros. No menos conocidos son los gigantescos beneficios que las guerras napoleónicas reportaron al entonces llamado Sindicato Financiero Internacional (Baring, Hope, Boyd, Parish, Bethmann, Rothschild), al que el historiador británico Mc Nair Wilson atribuyó la caída de Napoleón a raíz de las medidas adoptadas por éste (bloqueo comercial sobre Inglaterra) en contra de sus intereses.
Inmediatamente después del desmantelamiento del régimen bonapartista comenzó a perfilarse el protagonismo hegemónico de la casa Rothschild, que en el transcurso de unos cuantos años se situaría en una posición de privilegio en el ámbito financiero del continente europeo.
El fundador de dicha dinastía de banqueros fue Meyer Amschel Rothschild, nacido el año 1744 (1743, según algunos biógrafos) en la localidad alemana de Frankfurt. Tras un breve período de estudios en la escuela talmúdica de su ciudad natal, el joven Rothschild ingresó como empleado en una casa de cambio de Hannover regentada un correligionario suyo llamado Oppenheim, donde se iniciaría en los fundamentos del negocio bancario. Debido a sus excepcionales dotes para los asuntos financieros, no tardó en ocupar un puesto relevante en la Banca Oppenheim, lo que le iba a permitir relacionarse con su más adinerada clientela. Fue precisamente por ese conducto como un día entró en contacto con el general von Estorff, quien, impresionado por su agudeza y visión comercial, le introdujo en la corte del Landgrave de Hesse-Cassel , que a la sazón constituía por entonces una especie de establecimiento mercantil donde se trataban todo tipo de negocios.
Coincidiendo con aquel suceso, que marcaría el inicio de su vertiginosa ascensión, Meyer Amschel contrajo matrimonio en 1770 con una joven hebrea llamada Gutta Schapper, y se estableció en un inmueble de Frankfurt, futura sede de su imperio económico.
Uno de los más lucrativos negocios de aquella época lo constituía el aprovisionamiento de mercenarios para los ejércitos de las monarquías europeas. Y justamente, los mayores organizadores de ese tráfico eran el príncipe Federico II de Hesse-Cassel y su hijo Guillermo IX. Meyer Rothschild, asociado de éstos, se encargaba de reclutar, equipar y alojar a la tropa hasta su embarque, percibiendo a cambio un porcentaje por cada operación. Huelga comentar la importancia que adquirió ese comercio a raíz de las guerras desatadas en Europa como consecuencia de la Revolución Francesa, así como los dividendos que reportó a sus principales promotores. Con todo, ésta no fue más que una de las múltiples fuentes de ingresos de nuestro financiero, como muy bien señalaría su principal biógrafo y panegirista, el conde Corti: “Allí donde había algo en que ganar, ya fuera comisión o expedición, ya se tratase de ropas o de vinos, o bien de artículos para los cuales había sido establecida la libertad de comercio, allí estaba presente la casa Rothschild”. Otra de las especialidades de la casa, no mencionada por el citado cronista, fue el contrabando, actividad de la que dan repetida cuenta varios informes policiales elaborados en 1812 y dirigidos al ministro del Interior francés, el duque de Rovigo.
En 1810, plenamente consolidado ya su negocio, Meyer Amschel redacta y formaliza un contrato por medio del cual asocia a sus hijos varones a la sociedad, que pasa a denominarse a partir de ese momento Meyer Amschel Rothschild e Hijos. Dos años más tarde, el 19 de septiembre de 1812, moría el fundador de la dinastía, dejando en su testamento la propiedad exclusiva de todos sus negocios a sus cinco hijos, cada uno de los cuales recibió una quinta parte del capital social. El acta testamentaria excluía explícitamente de cualquier participación en la empresa a sus hijas, a los maridos de éstas y a sus descendientes, si bien establecía la entrega a cada una de ellas de una estimable suma económica.
Como ya se apuntara líneas atrás, fue a partir de ese instante, y en el marco del nuevo escenario europeo configurado por la Revolución Francesa y las guerras napoleónicas, cuando la casa Rothschild emprendió una progresión imparable que la llevaría en pocos años a situarse a la cabeza de la finanza europea. Aunque no el único, el factor que más decisivamente contribuyó a tan fulgurante escalada fue el hecho de que cada uno de los cinco herederos se estableciera en una capital europea, lo que habría de permitirles en lo sucesivo coordinar sus estrategias y disponer en todo momento de una visión completa y no limitada a un sólo país de la situación reinante en el viejo continente.
La rama francesa de la casa Rothschild, que estuvo comandada en un principio por Salomón, pasó en muy poco tiempo de figurar en los archivos policiales por sus prácticas contrabandísticas, al pleno reconocimiento de la corte real y de la alta sociedad. En 1823, Luis XVIII solicita y obtiene de la firma un empréstito de 400 millones de francos, y unos meses después Salomón Rothschild es condecorado con la Legión de Honor por sus valiosos servicios a la causa de la Restauración. A lo largo de los años 1830,1831 y 1832 se suceden otros tantos empréstitos de la banca Rothschild al gobierno francés.
A partir de 1836 la rama francesa de los Rothschild pasa a ser dirigida por otro de los hermanos, Jacob, más conocido bajo el nombre de James. Éste negocia en 1844 un nuevo préstamo al gobierno galo cuyo montante asciende a 200 millones de francos, y del que se derivaría un sonoro escándalo. A raíz de aquel asunto el ministro de Finanzas francés fue acusado públicamente de subordinar los interese de la nación a la banca Rotschild. Poco después, en 1845, se produce un nuevo escándalo, como consecuencia de la concesión a la casa Rothschild de los Ferrocarriles Franceses del Norte. Una publicación aparecida al hilo de aquel acontecimiento (“Guerre aux Fripons”) daba cuenta del modo en que numerosos miembros de las dos Cámaras Legislativas, varios jueces y los periodistas más influyentes de aquel país, habían sido obsequiados por el dadivoso James Rothschild con miles de acciones de su recién creada compañía ferroviaria.
Mientras tanto, la hostilidad de la opinión pública, clamorosa en un principio, iba cediendo progresivamente merced a la intensa propaganda desplegada por los diarios más influyentes, que se dedicaban a destacar las obras filantrópicas de la poderosa Banca. Muy pronto la filantropía habría de convertirse en un recurso habitual de numerosos imperios financieros, que desde hace tiempo vienen dedicando parte de sus ingentes beneficios a dicho capítulo, cuya utilidad no sólo se deriva de su impacto efectista sobre la población, sino fundamentalmente de las posibilidades que ese conducto ofrece para (a través de las Fundaciones) penetrar y controlar amplios sectores de la vida social.
En cuanto a los restantes miembros de la saga, Amschel regentaba el establecimiento bancario de Frankfurt, Karl dirigía el de Nápoles, y Salomón, que en un principio figuró al frente de la rama francesa, acabó instalándose definitivamente en Viena, donde muy pronto se hizo con la amistad personal de Metternich y con las simpatías de la corte imperial. Por si eso fuera poco, el influyente Gentz, brazo derecho del canciller austríaco, le mantenía puntualmente informado de los asuntos de Estado, percibiendo a cambio una sustanciosa asignación mensual. Sus relaciones con la curia romana eran también óptimas, y fruto de ellas fue un importante empréstito negociado con el Estado Vaticano.
Finalmente, el quinto de los vástagos, Natham, se instaló en Londres. De su posición en la sociedad británica puede decirse que fue tan sólida o incluso más que la de sus hermanos en los otros países europeos. De hecho, el salón de su hija mayor se convirtió en el lugar más frecuentado por la aristocracia británica y las oligarquías económicas, políticas y sociales de aquel país. Tampoco estará de más significar el papel desempeñado por Nathan Rothschild en el conflicto que enfrentó a carlistas e isabelinos por el trono español. Un papel tan decisivo como rentable para aquél, ya que su apoyo financiero a la causa isabelina le valió, entre otras prebendas, la explotación en exclusiva de las minas de Almadén. Y dado que el otro gran yacimiento europeo de mercurio, ubicado en Istria, había sido comprado tiempo atrás al Estado austríaco por su hermano Salomón, la casa Rothschild pudo así acaparar en régimen de monopolio el mercado europeo de ese mineral.

Te Encontraremosl – padre noos 3-0

Un nuevo concurso que implica barras de caramelo Nestlé hacen que el concepto de una policía estatal sea divertida y emocionante… para idiotas. El ominosamente concurso titulado Te Encontraremos” coloca un chip de rastreo en el interior del barra de dulce “ganadora”, lo que permite a la sede de Nestlé seguir ganadores a través del satélite y enviar un equipo SWAT para darles su premio. El anuncio de televisión afirma:
“La barra estará equipada con un dispositivo GPS de señalización. Cuando se activa, este disparará una señal en el espacio a través del satélite y regresará a la tierra. Esto alertará a una sala de control secreto con un equipo de personas altamente capacitadas. Se abordará en un helicóptero, encontrarán la barra especial y se le dará al ganador 10.000 £. “

rajoy rey marivent


http://matrix-matrixrev.blogspot.com.es/2012/02/diva-del-pop-decidio-ponerse-del-lado.html

Todas las religiones

hamlet : tu crees que alguien tendria valor para cambiar la biblia
 Caeser :Será una coincidencia o simplemente una curiosidad, pero siempre me han llamado la atención algunos de los cambios introducidos ya hace algunos años en el Padrenuestro. Desconozco el origen de estas modificaciones, pero como supongo que fueron decididos por la jerarquía eclesiástica, como casi todo en la Iglesia, me da por pensar mal e incluso desconfiar de la intención de quienes promovieron los cambios de los que les voy a hablar a continuación. Son pocas las personas en este país que no se han aprendido, por gusto, a la fuerza, o porque sí, la oración cristiana más conocida. En mis tiempos había una parte del Padrenuestro en que se decía “perdónanos nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Recuerdo haberle preguntado a mis padres al respecto, ya que no entendía si se refería a las deudas monetarias o a alguna otra cosa. Me decían que era una forma de hablar, que se trataba de perdonar a los demás lo que les hacíamos que les pudiera molestar. Pero la frase seguía repitiéndose en mi cabeza y me imaginaba perdonando alguna deuda (de dinero) a algún amigo y ya que lo decía el Padrenuestro, debería ser algo bueno. El caso es que hubo un momento en que en el Padrenuestro en castellano se cambió “deudas” por “ofensas” y desde entonces en las parroquias no se perdonan las deudas sino las ofensas. He pensado que quizá fuera una mala traducción del latín y que casi dos mil años después por fin se dieron cuenta. Pero por lo que he visto, el conflictivo debita del Padrenuesto se traduce del latín como deuda, obligación o deber, no como ofensa, al menos en sus acepciones más usuales. Así que me pregunto, ¿será que la ofensiva neoliberal de los 80 y 90 también llegó al Padrenuestro; o que con el boom de las hipotecas y quizá previendo lo que iba a venir, había que preparar el camino para que aquí nadie reclamara que le perdonaran sus deudas, amparándose en la mencionada oración cristiana? o quizá querían evitar dilemas en algún banquero de los de ir a misa, que quisiera seguir este precepto al pie de la letra. En fin, será una coincidencia más pero da que pensar que el Padrenuestro sea, de este modo, un poco más neoliberal. —

hamlet : mensje  de  Sociedad magdalena ,si te gustan nuestros contenidos, copialos, difundelos , antes de que CENSUREN DEL TODO  internet

hamlet : si crees que puedes ayudarnos a encontrar el codigo de desactivacion de la matrix-iii-guerra-mundia puedes eviarnos tus sugerencias a : martinezaparicios@yahoo.com,  Tranquilos esto solo es un juego, o no?

Durao Barroso y el Opus Dei.


Muchos ya conocéis el particular aprecio que le tengo yo a este señor, de lo mafioso que es y de como junto a los señores del Club Bilderberg han estafado a Europa con una crisis prefabricada para establecerse en el poder.
Para quién aún tenga dudas sobre el plan del Nuevo Orden Mundial, me sabe mal decirlo, pero hace ya 10 años que tenemos mundialmente un Gobierno Único, económico, pero está funcionando.
Se espera que dentro de poco, lo quieran hacer Gobierno Político, para eso hicieron cosas como el Tratado de Lisboa, tratado donde se establece una constitución propia para ese “ente” animado llamado Europa, ese ente al que todos pertenecemos y ninguno notamos. Ese Gobierno que nos dirige y no podemos elegir a quien nos representa, pués como pasó con su Presidente el Sr Van Rumpuy (que no lo conocía ni su prima) fue elegido presidente (que majo) a dedo, entre sus colegas. O la baronesa Catherin Ashton por ser su marido (amigo) del Ex Primer Ministro Tony Blair.
Bueno pues como explicaba el Tratado de Lisboa, es una constitución “por encima” de todas las constituciones Europeas y fue aprobado “si o si”, sin referendum (solo lo hicieron en Irlanda y salió “NO”) y algún que otro sitio, saliendo en esos “pocos” sitios otros “NO”, ¿estamos tontos?.
Hoy os dejo un interesante recorte de prensa, donde se recogen verdades y mentiras (como siempre) vínculos de Durao con la iglesia y grupos interesantes, de esos que no nos hartamos de decir cuidado, que estos cab***s son los que dirigen el juego, en definitiva los dueños del corral.
El Pais.com:Los afilados colmillos de EuropaNicole Muchnik 24/06/2009No deja de ser extraordinario que hayamos padecido una campaña para las elecciones al Parlamento Europeo sin que se haya hablado de Europa. Como también lo es el que los recién elegidos diputados del partido socialista, en compañía de los partidos de derecha y extrema derecha representados en el Parlamento, se apresten a confirmar al presidente Barroso en su mandato. Pero quizá debiéramos interrogarnos sobre lo que representa José Manuel Durão Barroso al frente de la Comisión Europea. En tanto que salvaguardia de los tratados, la Comisión propone leyes y vigila su aplicación. Barroso, que preside la Comisión desde 2004, estrenó su investidura proponiendo que en la Constitución Europea se hiciera mención a “las raíces cristianas” del continente. Abiertamente devoto, está sostenido e inspirado por redes católicas. Próximo al Opus Dei, cuya capacidad de influencia es conocida, Barroso consulta a sus “expertos” cada seis meses en busca de proyectos y propuestas. Así, cuando la Comisión se preocupó por la transparencia de los casi 15.000 lobbies instalados en Bruselas o Estrasburgo -tales como la poderosa Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea (Comece), un lobby de la Iglesia católica encargado de “acompañar y analizar el proceso político de la Unión Europea”, o la Oficina Europea de los Jesuitas (OCIPE), o “Iglesia y Sociedad”, de obediencia protestante y ortodoxa-, la decisión al respecto fue la de excluir de todo control a las “comunidades de fe” (art. 17). Estas entidades están físicamente presentes en Bruselas y en Estrasburgo. Otra de ellas, la Cienciología, objeto de un proceso judicial en Francia, ocupa tres pisos de oficinas en Bruselas. Y el BEPA (Bureau of European Policy Advisers), creado en 2004, coincidiendo con la elección de Barroso, agrupa a 68 comunidades y asociaciones religiosas y a sectas de toda obediencia, desde católicas a judías, pasando por el islam o el instituto europeo de la Sokka Gakkai , que agrupa a 12 millones de fieles budistas en el mundo. La misión del BEPA es proporcionar consejo político a la Comisión y participar de modo transversal en sus actividades. Y todas esas iglesias reciben subsidios de la Comisión.En Estrasburgo, antes de la sesión plenaria, los diputados son invitados a un desayuno de oración ecuménica. Mientras que en Bruselas, en la pequeña capilla de Europa, las misas están previstas a la hora del almuerzo.Para hacerse una idea de hasta qué punto se hallan estrechamente imbricadas la Iglesia católica y la economía, recordemos que cuando Benedicto XVI reunió a un importante areópago en el Colegio de los Bernardinos durante su visita a París, en la primera fila de su público se hallaban presentes los más grandes patrones de empresa de Francia: Axa, Areva, Publicis, Virgin, Mobile… Los mismos que más tarde se verían implicados en la crisis financiera.Ahora bien, tanto en Bruselas como en Estrasburgo, las multinacionales también ocupan posiciones por sí mismas. Citemos, a la SEAP (Society of European Affairs Professionnals), domiciliada en París y Bruselas, que da cobijo a Carrefour, L’Oréal, Gaz de France, Unilever, Nestlé, Coca-Cola y Danone, sociedades todas ellas que ofrecen generosamente la ayuda de sus expertos. De este modo, quienes son responsables de la debacle financiera internacional son los mismos que son llamados a dar sus consejos para vigilar, por ejemplo, la especulación internacional.Otro ejemplo: elegido por Barroso como consejero para reforzar la supervisión financiera, el “experto independiente” Jacques de Larosière copreside Eurofi, tras la que se acogen Axa, Fortis, Natexi y Dexia, todas ellas más o menos salvadas de quiebras o implicadas en casos de subprimes y de “paracaídas dorados”.Podemos preguntarnos si estos expertos son el mejor acompañamiento posible para enfrentarse a una crisis económica de esta envergadura, que afecta ante todo al común de los mortales. Por no hablar de la necesaria apertura hacia las necesidades vitales de otras regiones del planeta.Se podrían citar ejemplos de decisiones tomadas fuera no ya de la ética, sino de todo buen sentido. Así, en materia de política agrícola las ayudas se destinan principalmente a los grupos industriales y no a los agricultores. Nos enteramos de que los príncipes de Mónaco recibieron una subvención por su predio de alrededor de 200.000 hectáreas. O que Doux, el mayor industrial francés del pollo, con cerca de 2.000 millones de facturación en 2008, ha recibido 60 millones de euros. Y Sucden, una multinacional del azúcar de origen francés, lo mismo.Sin embargo, a juzgar por el Tratado de Lisboa, aprobado en diciembre de 2007 pero aún no ratificado por todos los Estados miembros, no todo es malo en las intenciones escritas. Así, el Tratado se pronuncia claramente sobre los valores fundamentales de Europa y sitúa a la dignidad humana y la solidaridad en el primer plano de esos valores, por delante de la libertad, la democracia y la igualdad. Los objetivos primordiales de la Unión incluyen la paz, el pleno empleo, el desarrollo sostenible, el comercio libre y equitativo, la eliminación de la pobreza, la protección de los Derechos del Hombre y el respeto del derecho internacional. Por tanto, para quienes creen en la letra impresa, toda esperanza aún no está perdida.Nota John Doe.: me gusta ver el optimismo final, de la que hace gala esta insensata periodista. Fuente: http://www.elpais.com/articulo/opinion/afilados/colmillos/Europa/elpepuint/20090624elpepiopi_5/Tes