¿Han adorado realmente los templarios äBaphomet

. ¿Han adorado realmente los templarios äBaphomet, o han dado un humilde abrazo a la faz posterior del macho cabrío de Méndez? ¿Qué era, pues, esa asociación secreta y poderosa que ha puesto en peligro a la Iglesia y al Estado y la cual exterminaron sin oírla?


Si un general se cruza con el ministro de Defensa, Federico Trillo, cuya pertenencia al Opus Dei es pública, y le saluda con la palabra “pax “, el dirigente del PP le reconocerá como un miembro de la Obra y le responderá con otra expresión latina: ‘In aeternum’. Este es el ‘hola’ trascendente que emplean entre sí los miembros de la organización. Esta preservación de la privacidad forma parte de la institución. Tanto es así que en su constitución, redactada en 1950, el artículo 191 afirma: “Los miembros numerarios y supernumerarios sepan bien que deberán observar siempre un prudente silencio sobre los nombres de otros asociados y que no deberán revelar nunca a nadie que ellos mismos pertenecen al Opus”.

Este misterio excita la curiosidad en torno a los miembros de la Obra. ¿Quiénes y cuántos son realmente? Según sus propios datos, cuentan con más de 500 colegios y universidades, medio centenar de emisoras de radio, 12 productoras de cine y televisión, 12 editoriales, 604 periódicos y revistas y 38 agencias de información. En España, el país de Jose María Escrivá, la Obra goza de más salud que nunca. En el artículo 202 de sus constitución se puede leer: “Medio de apostolado peculiar de la Institución son los cargos públicos, en especial aquellos que implican el ejercicio de una dirección”. La presencia del Opus Dei se centra en la política, las finanzas, los medios de comunicación, el sector educativo o el seno de la propia Iglesia.
Su presencia en el entorno de la Casa Real se remonta a la época en la que el Opus apostó por el príncipe Juan Carlos como sucesor de Franco. Desde entonces, Federico Suárez, miembro de la Obra, fue primero el preceptor del príncipe y después el capellán de la Casa Real. Y Laura Hurtado de Mendoza, también de la Obra, es la secretaria de Doña Sofía. En Moncloa, tanto José María Aznar como Ana Botella declaran no ser ni siquiera simpatizantes de la Obra. Pero el abuelo del presidente, Manuel Aznar, era íntimo amigo de Escrivá, ella es sobrina de José Botella, uno de los más reconocidos miembros de la Obra durante el régimen, y sus hijos fueron a los colegios Peñalba y Pinoalbar, que se rigen por el ideario de la Obra.

El aparato del PP cuenta con una nutrida presencia de miembros del Opus en sus filas. Entre los miembros y simpatizantes muy próximos están Federico Trillo, Cristóbal Montoro, Jesús Cardenal, José Manuel Otero Novas, Emilio Recorder de Caso, Juan Antonio Gómez Angulo, Rogelio Baón, Isabel Tocino, Loyola de Palacio, Juan Luis de la Vallina, Benigno Blanco, Andrés Ollero, Juan Ramón Calero, Juan José Lucas, Miguel Angel Cortés, José Manuel Romay, Ana Mato, Juan Cotino, José María Michavila (aunque él dice que lo dejó), Pablo Guardans, Joaquín Abril Martorell, Alberto de la Hera, María Concepción Dancausa, Pilar Pulgar, Francisco Gilet, Rosa Estarán, Gabriel Oliver, Manuel Milián, Vicente Martínez Pujalte, Pedro Agramunt, Eduardo Rodríguez Espinosa, Manuel Arqueros, Felipe Camisón, José María García Magallo, Carlos Robles Piquer, José Antonio Orza, Juan Piñeiro, Fernando Díez Moreno, Luis María Huete o Jesús Pedroche.
Los miembros de la Obra también están presentes en otros partidos: Jaime Ignacio del Burgo y Jesús Aizpún en UPN; Lluís Alegre, Concepción Ferrer y Joaquín Molins en CiU e, incluso, Rafael Larreina en Eusko Alkartasuna. Su penetración es menor en el PSOE, aunque uno de sus antiguos ideólogos, Ludolfo Paramio, estuvo en la Obra y luego la abandonó.
Pero la influencia de la Obra trasciende el ámbito político para hundir sus raíces en el sector económico y financiero. Según Santiago Aroca, autor de una exhaustiva investigación independiente sobre el Opus, el entramado alcanza a unas 1.500 empresas y sociedades. La organización mueve al año, sólo en España, alrededor de 180 millones de euros.
El área tradicional de influencia de la Obra en este sector ha sido el Banco Popular, presidido por uno de sus numerarios, Luis Valls Taberner, y por su hermano, Javier. Pero el Opus ha colocado a miembros y simpatizantes en puestos claves de otros grandes bancos y empresas. Entre ellos están o estuvieron, Emilio de Ybarra, ex presidente de BBV; Juan Alfaro, propietario de Empresas Alfaro; Pablo Bofill, ex presidente de Banco Atlántico; Guzmán Lacalle, ex vicepresidente del RACE; José J. Sancho Dronda, ex presidente de las Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA); Juan Palomeras Vigas, ex presidente de Banco de Navarra; José M. Arana Aizpurua, vicepresidente de Rioja Alta S.A.; Federico Isart, hombre de SCH vinculado a la Fundación Marcelino Botín; Víctor Mendoza, ex director del Instituto de Estudios Económicos; Ramón Mas, abogado; Eugenio Galdón, presidente de Ono; Jaime Vicens, ex presidente de Ediciones Rialp; Casimiro Molins, presidente de Cementos Molins y ex administrador de Naarden International; Rafael Termes, presidente de la Asociación Española de Banca entre 1966 y 1990; José María Aristraín, presidente de la Corporación J.M.Aristraín; José María Concejo, ex secretario del consejo de BBV; Aristóbulo de Juan, ex asesor del Fondo Monetario Internacional; Álvaro Dornecq, ganadero y agricultor; Mariano Navarro, ex ministro de Hacienda; Antonio García Fernández, ex propietario de JOTSA; Antonio Rico Altuna, presidente de empresas Echevarría, o el ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores Juan Fernández Armesto.
En el ámbito de la Justicia, además del fiscal general, Jesús Cardenal, están en la órbita de la Obra los magistrados José Luis Requero, que es también vocal del Consejo General del Poder Judicial; Luis Román Puerta, Antonio Martí y Vicente Conde, y los fiscales Jesús Santos y Antonio del Moral.
Esta vigorosa presencia está relacionada con la especialización de la Obra, a partir del Vaticano II, en la enseñanza. Además de la Universidad de Navarra, con sus veinte facultades y su clínica universitaria, el Opus controla también el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE), en cuyo consejo internacional se sientan los presidentes de grandes multinacionales y bancos. Son ya muchos los catedráticos de la Obra como José Luis Meilán Gil, rector de la Universidad de La Coruña; los catedráticos de Derecho Álvaro D’Ors, José Desantes,
Andrés de la Oliva, Gaspar Ariño y Rafael Navarro Valls; los de Ciencias de la Información Javier Fernández del Moral, Luis Núñez Ladeveze, Manuel Fernández Areal y José Luis Martínez Albertos; de Geología, Ramón Llamas, y de Latín, Antonio Fontán.
La vinculación con los medios de comunicación es casi fundacional. “Tenemos que envolver el mundo en papel de periódico”, solía decir Escrivá. Entre los medios vinculados de alguna manera a la Obra se citan “Expansión”, “Actualidad Económica”, “Marca”, “Telva”, “Palabra” y “Mundo cristiano”. Entre los periodistas y editores vinculados con la Obra están: Juan Pablo de Villanueva, Juan Kindelán, Miguel Platón, Luis Ayllón, José María García Hoz, Covadonga O’Shea, José Luis Cebrián Boné, Pilar Urbano, José Antonio Vidal-Quadras, Ramón Pi, Pablo Irazazábal, Luis Ignacio Seco, Francisco Prados de la Plaza, Joaquín Bordiú, José Apezarena, Ricardo Estarriol, Miguel Castellví, Pilar Cambra y Justino Sinova.

También forman parte de los círculos del Opus Dei numerosos eclesiásticos. Directamente ligados a la Obra está el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls; el director de la escuela diplomática del Vaticano, Justo Mullor, o el presidente del Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos, el también español Julián Herranz.

Escrivá consiguió atraer hacia su carisma a miles de personas. Quizás porque, durante siglos, se había dado una excesiva clericalización de la Iglesia, hasta el punto de que muchos pensaban que, para lograr la santidad, era preciso apartarse del mundo, hacerse fraile, cura o monja. Monseñor Escrivá, en cambio, adelantándose al Vaticano II, recuerda que la santidad es posible en medio del mundo, “haciendo endecasílabos de la prosa ordinaria de cada día~’, como le gustaba decir.

continuara

Anuncios