LA PAPISA; una mujer coronada con una tiara

Jeroglífico del Tarot, LA PAPISA; una mujer coronada con una tiara, mostrando los cuernos de laluna o de Isis la cabeza está rodeada de un velo la cruz solar sobre el pecho, y en sus rodillas tieneun libro que oculta con su manto. El autor protestante de una pretendida historia de La PapisaJuana, ha encontrado y hecho servir cual bien cual mal a sus tesis dos curiosas y antiguas figurasque han encontrado de La Papisa o soberana sacerdotisa del Tarot. Estas dos figuras dan a LaPapisa todos los atributos de Isis; en una de ellas tiene y acaricia a su hijo Horus; en la otra tienelargos cabellos sueltos; está sentada entre las dos columnas del binario, lleva sobre el pecho un solde cuatro rayos; coloca una mano sobre el libro y hace con la obra el signo del esoterismosacerdotal, es decir, que abre solamente tres dedos y mantiene los otros plegados en señal demisterio; por detrás está velada su cabeza, ya cada lado de su asiento hay un mar, sobre el cual seesparcen flores de loto. Debo, pues, enmendarla plana vigorosamente al desdichado erudito que noha querido ver en este símbolo antiguo más que un retrato monumental de su pretendida PapisaJuana. br /> hamlet : Cuando me enteré de que Madonna, también conocida como la Gran Sacerdotisa de la industria de la música, se presentó en el show durante el descanso de la Superbowl, pensé: “Esto debe ser interesante”. Y así fue caesr : Si, al principio me lo crei los iluminati detras nwo, jajaja,atacamos a nuestros supestos libertadores jajaja Madonna renuncia a la secta católica “Mafia Santa” abril 12, 2011 – Por Isanora Santana · Publicado en Música La controvertida cantante Madonna, de 52 años de edad, renuncia a la Cabalá la “mafia Santa”, una secta secreta católica, conocida por la película “El Código Da Vinci”. Después de varios conflictos con los líderes de culto Cabalá, diva del pop decidió ponerse del lado de la secta del Opus Dei (“obra de Dios”), como se sabe. Acerca de esta organización es muy conocida como admite leves de la penitencia, pero se rumorea, que en su interior, hay extraños rituales y la auto-flagelación y la crucifixión. Más artículos sobre: Madonna diva del pop decidió ponerse del lado de la secta del Opus Dei Nueva campaña Illuminati contra el patrimonio planetario mundial, ¿PARA ANTES DEL 12-12-2012?. . http://www.publico.es/458809/la-ciudadania-audita-publicamente-las-cuentas-del-pp-por-internet Cientos de voluntarios están ayudando al colectivo que está auditando las cuentas del Partido Popular correspondientes a los años 1990 hasta 2011, que fueron colgadas en internet por Anonymous, un grupo secreto de internautas contra el que el PP se ha querellado

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Aquel que afirma el diablo, crea o hace al diablo.

hamlet : antes de proseguir nos es obligatorio observar que nosotros utilizamos el o.d por que lo conocemos mas, no queremos decir con ello que le p- ventrua sea j.e.b ni que esta organizacion sean los templarios actuales necesariamente,

Los evocadores del diablo deben, ante todo, ser de la religión del P. Ventura y comprenderla comoél. Para dirigirse a una potencia, es preciso creer. Dado un firme creyente en la religión del diablo,he aquí cómo deberá proceder para corresponder con su seudo-dios:

AXIOMA MÁGICOEn el circulo de su acción, todo verbo crea lo que afirma.

CONSECUENCIA DIRECTAAquel que afirma el diablo, crea o hace al diablo.

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La Editorial Rambla publica el texto profético de San José María Escrivá de Balaguer denominado “La tercera campanada”. Una carta interna de 1974 dirigida a los miembros del Opus Dei en la que afirmaba ya que “toda una civilización se tambalea, impotente y sin recursos morales”. Por primera vez se ofrece uno de los textos más importantes del pensamiento cristiano del siglo XX a todo el público, con una descripción clarividente de las causas morales de la crisis de la civilización occidental. Reproducimos un extracto de “La tercera campanada” que ya se pone a la venta:

“10 Pero la humanidad actual, me diréis, no se presenta nada propicia para entender estos deseos de total dedicación a Dios. Efectivamente, el viento que corre, dentro y fuera de la Iglesia, parece muy ajeno a aceptar estos requerimientos divinos tan profundos. Personas alejadas de hecho de Jesucristo, porque carecen de fe, han ido fomentando un clima de renuncia a toda lucha, de concesiones en todos los frentes. Y así, cuando el mundo ha necesitado una fuerte medicina, no ha habido poder moral capaz de parar esta fiebre, esta organizada campaña de impudor y de violencia, que el marxismo explota tan hábilmente, para hundir aun más al hombre en la miseria.
Se escucha como un colosal non serviam! (Ierem. 11, 20) en la vida personal, en la vida familiar, en los ambientes de trabajo y en la vida pública. Las tres concupiscencias (cfr. 1 Ioann. 11, 16) son como tres fuerzas gigantescas que han desencadenado un vértigo imponente de lujuria, de engreimiento orgulloso de la criatura en sus propias fuerzas, y de afán de riquezas. Toda una civilización se tambalea, impotente y sin recursos morales.

No cargo las tintas, hijos míos, ni tengo gusto en dibujar malaventuras: basta abrir los ojos y, eso sí, no acostumbrarse al error y al pecado. Un lamentable modo de acostumbrarse ha ocasionado la petulancia de algunos eclesiásticos que —posiblemente para encubrir su esterilidad apostólica— llamaban signos de los tiempos a lo que, a veces, no era más que el fruto, en dimensiones universales, de esas concupiscencias personales. Con ese recurso, en lugar de imponerse el esfuerzo de averiguar la causa de los males para ofrecer el remedio más oportuno y luchar, prefieren claudicar estúpidamente: los signos de los tiempos componen la tapadera de este vergonzoso conformismo.

11 ¿Qué remedios emplearemos nosotros, cuando abunda tanta facilidad para desvariar? Hijos míos, inactivos no vamos a quedarnos. Equivaldría a desertar. El procedimiento primero se basa en la santidad individual. Es hora de exigencias en la conducta. Cada uno debe considerarse personalmente comprometido a responder con generosa fidelidad a la vocación recibida. No hemos de aflojar en el cumplimiento de nuestras Normas de piedad, si queremos aportar algún auxilio contra estos males. Hemos de luchar por guardar los sentidos, para que la presión de toda una sociedad cargada de erotismo no debilite la finura de nuestra vida casta; ni hemos de abrir la mano tampoco en las lecturas, aunque se lancen a diario, llenando kioskos y librerías, quintales de basura contra la fe y contra la moral.

Hay que pelear y resistir, hijos, no cabe más solución que ir contra la corriente, ayudándonos a mantenernos fieles y atribuyendo mucha importancia aun a lo más insignificante, en el ejercicio cotidiano de las virtudes. No existe nada de poca categoría: un abandono, en algo que se nos antoja de escasa monta, puede traer detrás una historia desagradable de traiciones. No os fiéis, pues, de vosotros mismos, aunque pasen los años. Mirad que lo que mancha a un chiquillo mancha también a un viejo.

Velad, para individuar con prontitud el menor síntoma de flojera en la lucha. Así no nos dejaremos dominar por una mentalidad y una norma de conducta ajenas a las enseñanzas de Jesucristo. Todo tiene su trascendencia. Mirad que el demonio pretende engañar y sugestiona, argumentando que tal o cual detalle no lesiona ni la fe ni el camino y, si uno se deslizara por esos pequeños abandonos, acabaría perdiendo el camino y la fe. Atentos, hijas e hijos de mi alma, que el diablo no para, y todos arrastramos concupiscencias y pasiones.

12 En esta última decena de años, muchos hombres de Iglesia se han apagado progresivamente en sus creencias. Personas con buena doctrina se apartan del criterio recto, poco a poco, hasta llegar a una lamentable confusión en las ideas y en las obras. Un desgraciado proceso, que partía de una embriaguez optimista por un modelo imaginario de cristianismo o de Iglesia que, en el fondo, coincidía con el esquema que ya había trazado el modernismo. El diablo ha utilizado todas sus artes para embaucar, con esas utopías heréticas, incluso a aquellos que, por su cargo y por su responsabilidad entre el clero, deberían haber sido un ejemplo de prudencia sobrenatural.
Resulta muy significativo que —quienes promovían todo este fenómeno de desmejoramiento— solían escamotear las exigencias cristianas de reforma personal, de conversión interior, de piedad; para abandonarse, con un obsesivo interés, a denunciar defectos de estructura. Entraban ganas de clamar, con el profeta, scindite corda vestra et non vestimenta vestra (Ioel II, 13): ¡basta de comedias hipócritas!: a confesar los propios pecados, a tratar de mejorar cada uno, a rezar, a ser mortificados, para ejercitar una auténtica caridad cristiana con todos.
Hijos míos, curaos en salud y no condescendáis. El demonio anda rondando tamquam leo rugiens circuit (I Petr. V, 8): como un león inquieto, y espera que hagáis la mínima concesión, para dar el asalto al alma: a la entereza de vuestra fe, a la delicadeza de vuestra pureza, al desprendimiento de vosotros mismos y de los bienes terrenales, al amor de las cosas pequeñas.”
Roma, 14 de febrero de 1974.

La Tercera Campanada

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28:1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 
28:2 Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto se enalteció tu corazón, y dijiste: Yo soy un dios, en el trono de Dios estoy sentado en medio de los mares (siendo tú hombre y no Dios), y has puesto tu corazón como corazón de Dios; 
28:3 he aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto. 
28:4 Con tu sabiduría y con tu prudencia has acumulado riquezas, y has adquirido oro y plata en tus tesoros. 
28:5 Con la grandeza de tu sabiduría en tus contrataciones has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón. 
28:6 Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios, 
28:7 por tanto, he aquí yo traigo sobre ti extranjeros, los fuertes de las naciones, que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y mancharán tu esplendor. 
28:8 Al sepulcro te harán descender, y morirás con la muerte de los que mueren en medio de los mares. 
28:9 ¿Hablarás delante del que te mate, diciendo: Yo soy Dios? Tú, hombre eres, y no Dios, en la mano de tu matador. 
28:10 De muerte de incircuncisos morirás por mano de extranjeros; porque yo he hablado, dice Jehová el Señor. 
28:11 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 
28:12 Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. 
28:13 En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. 
28:14 Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. 
28:15 Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. 
28:16 A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios, y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. 
28:17 Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti. 
28:18 Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. 
28:19 Todos los que te conocieron de entre los pueblos se maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser