Los papeles originales de Bárcenas recogen pagos a Rajoy cuando era ministro de Aznar

ministro de Aznar El extesorero del PP empieza a repartir información sensible para la formación que preside Mariano Rajoy Luis Bárcenas entregó una hoja manuscrita de su contabilidad al director de El Mundo en la que refleja pagos a líderes populares, como Rato, Arenas Álvarez Cascos o Jaime Mayor Oreja, cuando eran ministros El Partido Popular niega en un comunicado que las anotaciones originales sean “contabilidad de esta formación política” eldiario.es / EUROPA PRESS – MADRID 38 Comentarios 09/07/2013 – 00:45h El Mundo publica el primer original de los papeles de Bárcenas más INFOBárcenas confirma que el PP se ha financiado ilegalmente los últimos 20 años, según El Mundo El juez Ruz posee nueva documentación de pagos en B que afecta a Rajoy, Rato, Arenas y Cascos Se filtran en Internet parte de las cuentas del Partido Popular desde 1990 Rajoy incumplió la ley de Incompatibilidades si cobró del PP mientras era ministro ETIQUETAS: Luis Bárcenas, caso Bárcenas, Partido Popular, PP, Mariano Rajoy, Javier Arenas Luis Bárcenas ha comenzado a repartir información sensible para la formación de la que fue gerente y tesorero durante 20 años. Los papeles supuestamente originales de la contabilidad del extesorero del PP Luis Bárcenas recogen sobresueldos entregados por el partido al actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su etapa como ministro de José María Aznar, así como a otros dirigentes populares como Rodrigo Rato, Francisco Álvarez-Cascos, Javier Arenas o Jaime Mayor Oreja. Estos documentos, que ha hecho públicos el diario ‘El Mundo’ en su edición de este martes, han sido entregados por el director de el periódico en la Audiencia Nacional tras publicar el pasado domingo un artículo en el que reflejaba una conversación mantenida con Luis Bárcenas en la que el extesorero de los populares aseguraba que “al menos los últimos 20 años el PP ha estado financiándose de forma ilegal”. Los papeles, una hoja manuscrita por las dos caras arrancada de un cuaderno que forma parte de los llamados ‘papeles de Bárcenas’, cuyas fotocopias publicó en enero El País, y primer original que se ha puesto a disposición del juez instructor de la causa, Pablo Ruz, recogen el pago de sobresueldos, en dinero en metálico, a Mariano Rajoy durante los años 1997 hasta 1999, etapa en la que ocupó las carteras de Administraciones Públicas y Educación. Los supuestos originales entregados a la Audiencia Nacional recogen el pago de sobresueldos a Rajoy -en la contabilidad de Bárcenas aparece bajo las siglas ‘M.R’- por valor de 15,4 millones de pesetas durante dicho trienio, además de su correspondiente sueldo como miembro del Ejecutivo. No aparecen, por contra, pagos al entonces presidente del Gobierno, José María Aznar. En los papeles de Bárcenas, aparecen anotaciones por valor de 7 millones de pesetas en tres pagos en el año 1997, de 4,2 millones de pesetas al año siguiente distribuidos en dos pagos, y de 4,2 en 1999 en otros dos pagos. Otros miembros del gabinete del primer gobierno de José María Aznar como Rodrigo Rato, Francisco Álvarez-Cascos, Javier Arenas o Jaime Mayor Oreja también se habrían beneficiado de esos supuestos cobros en dinero B. En concreto, los vicepresidentes de Aznar en aquel Gobierno, Jaime Mayor Oreja y Rodrigo Rato, percibieron, según estos mismos papeles, cantidades similares a las retribuídas a Mariano Rajoy. En el caso del actual eurodiputado popular figuran cobros de 7 millones en 1997 y de 4,2 al año siguiente, mientras que en el caso del exdirector de Caja Madrid los pagos fueron de 7,56 y 4,56 millones de pesetas. Otro perceptor que figura en estos papeles es Javier Arenas, entonces ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, que figura como beneficiario de 2,8 millones de pesetas en 1997, además de su salario oficial. El actual líder de Foro Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, también aparece en los supuestos originales de la contabilidad B de Bárcenas, que figura como uno de los mayores beneficiarios, con cobros por valor de 11 millones de pesetas en 1997, de 3,3 millones al año siguiente y de 9,9 millones en 1999. El cobro de estas cantidades en dinero B sería ilegal según la Ley de Incompatibilidades de 1995, que prohibía cualquier ingreso extra, público o privado, a los miembros del Gobierno. El PP insiste en negar la veracidad de los papeles El Partido Popular ha reaccionado a primera hora de este martes a la publicación de una hoja original de la contabilidad extraoficial realizada por el extesorero de la formación. En un comunicado, la organización reitera que “desconoce dichas anotaciones y su contenido, y no reconoce, en ningún caso, como contabilidad de esta formación política”. Además, insiste en la legalidad de sus cuentas y asegura que se encuentran “a disposición de la justicia desde que nos fue reclamada y es conocida por toda la opinión pública”. “Todas las retribuciones a los cargos y personal del partido se han realizado siempre conforme a la legalidad y cumpliendo las obligaciones tributarias correspondientes”, dice. http://www.eldiario.es/politica/Barcenas-Rajoy-Aznar-Cascos-Arenas_0_151884817.html

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Apuleyo pudo ser cambiado en asno?

Ya hemos dicho que San Agustín se preguntaba si Apuleyo pudo ser cambiado en asno, y despuésvuelto a su primitiva forma. El mismo doctor podía preocuparse igualmente de la aventura de loscompañeros de Ulises, cambiados en cerdos por Circe. Las transmutaciones y la metamorfosis hansido siempre, en concepto del vulgo, la esencia misma de la magia. Ahora bien, el vulgo que sehace eco de la opinión, reina del mundo, ni tiene perfectamente razón, ni esta enteramentedescaminado.

La kriptonita era un mineral que debilitaba a Supermán y, en las altas esferas, el ministerio público español parece haberse empachado de tanto usarla. O, al menos, parece que no tuvieran fuerzas ni ganas para incomodar a la infanta Cristina o a José María Aznar, haciéndoles visitar los palacios de Justicia. El mismo organismo –aunque con distintos titulares– que se niega a devolverle al joven kurdo Hocma Joma el zapato que lanzó contra el primer ministro turco Erdogan por considerarlo “instrumento del delito”, ha defendido con denuedo a Miguel Blesa para que el mago de las preferentes salga de prisión por la puerta grande y sonrisa de papel cuché.

Aunque la legislación española no reserva a los fiscales necesariamente la función de acusadores, llama la atención que en los últimos meses se conviertan en paladines de los todopoderosos cuando en la mayor parte de los casos unos se limitan a ejercer de inquisidores de robagallinas por un quítame allá cualquier tecnicismo aunque otros afrontan serenamente esa función suya de pesquisidores de la verdad procesal, que no tiene que coincidir necesariamente con la verdad objetiva, si es que existe.

Sabemos para qué sirven los jueces: para imputar al historiador Gerardo Rivas denunciado por Falange Española por hablar de sus crímenes contra la humanidad o para apartarles de la carrera judicial si deciden sentar al franquismo en el banquillo de los acusados. Esa doble vara de medir parecer ir convirtiéndose en norma y no en excepción, pero no sólo bajo la toga de uno de nuestros principales poderes democráticos.
¿Para qué sirve un fiscal? Tendrá que definirlo la nueva ley de enjuiciamiento criminal. Somos muchos los partidarios de que sean ellos quienes asuman la instrucción de un sumario y que el juez asuma su condición de protector de las libertades y de las garantías procesales. Sin embargo, visto lo visto, no estaría de más que al menos el cargo de Fiscal General del Estado y quizá los correspondientes a los tribunales superiores de las autonomías, siguieran el modelo estadounidense y los candidatos a ocuparlo se presentasen periódicamente a las elecciones. Al menos, así se someterían al escrutinio del mejor jurado, o séase, el pueblo soberano ejerciendo su derecho al voto. De tal forma no darían la sensación de que actúan al dictado de aquellos que entienden, por ejemplo, que una mayoría absoluta les brinda una licencia para ejercer el absolutismo.

Sería cojonudo verles arengar a sus votantes, asegurándoles que extremarán los márgenes legales para arrinconar a las mafias internacionales que blanquean en la Costa, a los narcos de los que ya nadie habla en Galicia o en el Estrecho y que a veces también visten uniformes. Les habríamos aplaudido si prometieran, durante su campaña, que en la lucha contra los desahucios, primarían el derecho a la vivienda que proclama la Constitución y que debería estar por encima a los bienes muertos que la propiedad privada no usa.
No digo yo que tengan que encausar a los bocazas de la CEOE por lamentar que todavía haya cuatro días por entierro: al paso que vamos, con los recortes en sanidad y en la ley de la dependencia, es bastante probable que se multiplique el número de difuntos y no está probado que ello redunde a favor de las pensiones. Tampoco estaría mal que persiguieran a los ministros, consejeros o subsecretarios que van por ahí podando becas, municipios o quirófanos, pero al menos nos conformamos que vayan a juzgar a quienes empezaron a privatizar la salud de Madrid, aunque nadie apuesta un maravedí a que el procesamiento llegue a buen puerto.
Al menos, me gustaría oírles a los fiscales, aunque fuera en periodo electoral, asegurar que el único blindaje legal de este país no debiera ser el de la Casa Real, el de los presidentes o ex presidentes, o, en menor medida, el de los aforados, sino el de la defensa de un sistema que también hace aguas cuando quien debiera representarnos a todos antes, durante o después de una sala de vistas, sólo parece representar los intereses de quien le designó para el cargo.
A pesar de las excepciones, que haberla haylas tanto a título individual como colectivo, este gremio no parece darse cuenta de que no está en peligro la monarquía, que ya ella se encarga de destruirse a sí misma. No sólo corre riesgo la llamada clase política, o el sindicalismo bombardeado por tierra, mar y aire e incluso desde dentro. No se dan cuenta de que este sistema está agonizando y, a mis cortas luces, no lo sustituirá la utopía sino la barbarie. Vivimos tiempos medievales en los que monseñor Rouco ya no se contenta solo con que la religión sea una asignatura obligatoria sino que tendría que ser indisoluble como el matrimonio canónico, para el alumno que decidiera contraer dicho sacramento lectivo. Quizá sea lo que algunos fiscales busquen, volver a la edad de las tinieblas y que salga a concurso de nuevo la plaza de Torquemada en el prestigioso Tribunal del Santo Oficio.

hamlet: y dale con la falange…..

Pérez-Reverte: “Si Aznar era un arrogante y Zapatero un imbécil, Rajoy es un sinvergüenza”

Hoy hablamos con Ángel Gimeno sobre un informe de la fundación alemana Friedrich Eber Stiftung, sobre el eur o, la posición de Alemania dentro de la unión económica europea y su futuro. También hablamos sobre la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros del pasado viernes. Conduce Juan Carlos Barba.
http://www.ivoox.com/prohibido-hablar-del-euro-economia-directa-29-04-2013-audios-mp3_rf_1993483_1.html

El gran iniciador de los cristianos invita a sus fieles a edificar sobre piedra,si no quieren ver susconstrucciones derrumbadas. El mismo se nombra la piedraangular, y dice al más creyente de susapóstoles: «Llámate Petrus, porque tú eres la primera piedrasobre la cual edificaré mi iglesia.»

Qué es, no obstante, esta piedra? Es el fundamento de la filosofía absoluta; es la suprema einquebrantable razón. Antes de pensar en la obra metálica, es necesario haberse fijado para siempresobre los principios absolutos de la sabiduría, es necesario poseer esa razón, que es la piedra detoque de la verdad. Jamás un hombre con prejuicios podrá llegar a ser rey de la Naturaleza ymaestro en trasmutaciones. La piedra filosofal es, ante todo, necesaria, pero

¿cómo hallarla?
Hermes nos lo dice en su tabla de esmeralda: Es necesario separar lo sutil de lo fijo, con un grancuidado y atención extremada. Así, pues, debemos desprender nuestras certidumbres de nuestrascreencias, y distinguir bien los dominios de la ciencia de los de la fe; comprender bien que nosabemos todas las cosas en que creemos, y que no creemos ya en ninguna de las cosas en quellegamos a saber, y que, así la creencia de bascosas de la fe, es lo desconocido y lo indefinido, entanto que sucede todo lo contrario en las cosas de la ciencia.

Hay, pues, que concluir que la cienciareposa sobre la razón y la experiencia, mientras que la fe tiene por base el sentimiento y la razón.

En otros términos, la piedra filosofal es la verdadera certeza que la prudencia humana asegura alasinvestigaciones concienzudas ya la modesta duda, mientras que el entusiasmo religioso lo daexclusivamente la fe.

 Luego, no pertenece ni a la razón sin aspiraciones, ni alas aspiracionesirrazonables; la verdadera certeza es la aquiescencia recíproca de la razón, que sabe en elsentimiento que cree y del sentimiento que cree en la razón que sabe. La alianza definitiva de larazón y de la fe resultará de su distensión y de su separación absoluta, pero de su mutua marca y desu fraternal concurso. Tal es el sentido de las dos columnas del pórtico de Salomón, de las cualesuna se llama Jakin, y la otra Bohas; una debas cuales es blanca y otra negra. Son distintas, estánseparadas y, al parecer, son contrarias; pero si la fuerza ciega quiere reunirlas, acercándolas, la bóveda del templo se derrumbará, porque, separadas, constituyen una misma fuerza y, reunidas, sondos fuerzas que se destruyen mutuamente. Por esta misma razón es por la que el poder espiritual sedebilita, desde el punto en que quiere usurpar el temporal, y por lo que el poder temporal perece

La Marina brasileña inició la evaluación de dos aviones no tripulados israelíes para su posible uso en misiones de vigilancia marítima en vísperas del mundial de 2014.

El escritor Arturo Pérez-Reverte examinó un domingo más a través de su cuenta de Twitter la actualidad política y social de los últimos siete días, desde su habitual punto de vista ácido y crítico.


En esta ocasión, uno de los principales puntos de debate fue la comparecencia de Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro y Luis de Guindos para analizar las principales decisiones tomadas en el último Consejo de Ministros.
El cartagenero comenzó asegurando que “lo del Consejo de Ministros del viernes y su conferencia de prensa fue, literalmente, para irse fuera de España a vomitar”, subrayando “esa vileza dialéctica, esa cobardía moral, esa descarada asunción de impotencia y ese desprecio a la inteligencia de quienes los escuchaban”.
“Y mientras, su jefe en la Moncloa, fumándose un puro, incomunicado, ajeno a todo, impasible como Don Tancredo”, lamenta, asegurando que empieza “a creer que si Aznar era un arrogante y Zapatero un imbécil, Rajoy es un sinvergüenza”.
“Está quemando su mayoría (y nunca nadie la tendrá igual) sin tocar un pelo de este monstruoso e inviable derroche autonómico. Tiene miedo de que se rebelen los sicarios, los trincones de lo caliente, los barones locales que han hecho de este disparate su negocio. Así que Rajoy lo exprimirá todo y a todos antes que tocarles el negocio a los compadres y desmantelar este disparate burocrático”, comenta.
Reverte relata que “las empresas públicas vinculadas en directo a la política son las únicas empresas que en 2012 aumentaron sus plantillas”. “Hay un sistema clientelar de 20.000 asesores políticos y compadres varios trincando de lo que el Estado expolia”, comenta.
El escritor lamenta que “ni 6,2 millones de parados han convencido aún a estas ratas de alcantarilla estatal de reformar la Administración que asfixia a España”. “Ahora dicen ‘esto se va al carajo’, pero en bonito, y se encogen de hombros, y siguen apretando a empresas y familias sin darse cuenta que cuando la desesperación estalla de verdad, a esa no hay quien la gestione con silencios, perífrasis y cigarros puros”.
Reverte finaliza apuntando que “aún no hemos visto dimitir a ningún ministro, y eso significa que están de acuerdo con la infamia que el Gobierno de su jefe impone”, y resume que “la poca vergüenza, la cobardía moral y el cinismo político se los reparten entre todos, sin inocentes, ese Gobierno, esa gentuza”.
elEconomista.es

el alfa y el omega – ajedred – de la a la z

hanlet : esta pagina se considera protegida por la misericordia de dios,por tanto, hierra, pero asi como yerra rectifica…vamos a hacer un glosario de terminos para que no se pierda en nuestra pagina

1-Egosum qui sum – vaso hermetico – ave fenix – templarios
  hemos decidido usar a los templarios com simbolo a la vez de las ceniizas, merecida (suplicio de j moley) , como de l ave fenix que retorna renovado

  inerciado en terminos negativo y adepto en positivo

2-Bohas y Jakin – agente magico – luz ASTRAL -alma del mundo – el dragon – la serpiente

3-hecate – dogma de la trinida o axioma magico –

Hay tres mundos inteligibles que corresponden los unos con los otros por la analogía jerárquica: elmundo natural o físico, el mundo espiritual o metafísico y el mundo divino o religioso.

4 -ajedred -los dos reinos –rexalidad –  el reino del dia  – en su parte positiva esperanza y negativa represion – reino de la noche o de lo increado-utopia en su arte positiva y ensueños en la negativa

REPRESION – el perseguidor del enmigo o tanatos
ESPERANZA -la iglesia renovada – eros

gnosis-orgullosa o hechiceros- el perseguidor de los ensueños, pero tambien de la utopia
doctor-shock – plan de los inerciados para cambiar la rexalidad y evitar la utopia

5 -quinto elemento – la cruz filosofica – la esfinge –

6- el sello de salomon – el señor de los anillos en negativo ,  EL EQUILIBRIO MAGICO O TEMPLE EN POSITIVO

7- los site sellos . en negativo espada flamigera y en positivo

el final de los tiempos

Max y Stacy hablan de la metida de pata de Reinhart y Rogoff, la correlación y la causalidad, y el bono que representa la venta del oro para los banqueros centrales agitadores, que ahora sostienen que “la hiperinflación ya no es una amenaza”. Luego, el Dr. Paul Craig Roberts se refiere al fracaso del capitalismo del laissez-faire.

Read more http://www.mundoconmisojos.es/keiser-report-en-espanol-el-fracaso-del-capitalismo/

El libro jeroglífico de Hermes2, que se llama también el libro de Thot, el binario está representado,sea por una gran sacerdotisa que tiene los cuernos de Isis, la cabeza cubierta con un velo y un libroabierto, que oculta a medias con su manto, o, por la mujer soberana, la diosa Juno de los griegos,teniendo una mano elevada hacia el cielo y la otra descendiendo hacia la tierra, como si formulara por ese gesto el dogma único y dualista, que es la base de la magia, y que comienza losmaravillosos símbolos de la tabla de esmeralda de Hermes.

En el Apocalipsis de San Juan es cuestión de dos testigos o mártires, a los cuales la tradición profética da los nombres de Elías y de Enoch, Elías, el hombre de la fe, del celo y de los milagros, yEnoch, el mismo a quien los egipcios han llamado Hermes, ya quien los fenicios honraban con elnombre de Cadmo, el autor del alfabeto sagrado y de la llave universal de las iniciaciones al Verbo,el padre de la cábala, aquel que, según las alegorías santas, no ha muerto como los demás hombres, sino que ha sido llevado al cielo para volver al final de los tiempos. Se decía, poco más o menos,idéntica cosa del mismo San Juan, quien encontró y explicó en su Apocalipsis los símbolos delVerbo de Henoch. Esta resurrección de San Juan y de Henoch, esperaba al final de siglos y siglosde ignorancia, será la renovación de su doctrina por la inteligencia de las claves cabalísticas queabren el templo de la unidad y de la filosofía universal, demasiado tiempo oculta y reservadasolamente a los elegidos que el mundo hace morir.

Y cuando Dios dice: “Hágase la luz!”, la inteligencia fue hecha y la luz apareció.La inteligencia, que Dios había vertido en el soplo de su boca, como una estrella desprendida delsol, tomo la forma de un ángel esplendido y el cielo lo saludo con el nombre de Lucifer.La inteligencia se despertó y se comprendió totalmente a si misma y oyó esta palabra del Verbodivino: “Hágase la luz!”.Ella se sintió libre, porque Dios le había ordenado Ser; el respondió, levantando la cabeza y susalas:- No seré la esclavitud!- Serás pues el dolor?- le pregunto la voz increada- Seré la libertad! – respondió a la voz- El orgullo te seducirá – retruco la voz suprema – y producirás la muerte- Tengo necesidad de luchar contra la muerte para conquistar la vida – le decía, todavía, a la luzcreadaDios, entonces, desprendió de su seno el hilo de esplendor que retenía al ángel soberbio y, viéndololanzarse en la noche que señalaba la gloria, amo al hijo de su pensamiento y, sonriendo unainfalible sonrisa, se dijo a si mismo:”Como la luz era bella!”.

El Gobierno prosigue su ofensiva contra la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y los escraches. El ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Policía, ha remitido a todas las comisarías y dependencias policiales una instrucción urgente en la que ordena a los agentes que dejen de utilizar el término “escrache” cuando hablen de este tipo de acciones contra representantes políticos y se refieran a ellas como “acosos, amenazas y coacciones”.
Según reza el texto de la orden, difundida por el Sindicato Unificado de Policía (SUP), en “todas las comunicaciones, escritos y diligencias en las que se notifique que se han producido acosos, amenazas y coacciones a representantes políticos, dejará de utilizarse el término escrache”.
De este modo, tal y como señala la orden que con carácter “urgente” ha emitido la Policía, los escraches deberán ser denominados por los agentes a partir de ahora “con la acepción castellana correspondiente”, entre las que proponen “acoso, amenazas o coacciones”.
Este tipo de acción ha sido utilizada durante las últimas semanas por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) para pedirle a los diputados del PP que apoyaran la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre dación en pago. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, o el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, son algunos de los políticos que han sido objeto de un escrache.

“Criminalización masiva”

Por su parte, el SUP considera que “en un escrache, seguimiento o manifestación pacífica, puede haber o no coacciones, amenazas o acoso”, y por ello, piden a los agentes que “no imputen ningún acto delictivo sin poder demostrar que se ha cometido”, es decir, que esperen a que “el acosado, amenazado o coaccionado” presente la denuncia, porque no hay “garantía de protección jurídica” para actuar antes.
“Después sumamos los datos policiales, no antes”, señala el comunicado emitido por el SUP tras la orden de la Dirección General de Policía, mediante la cual, según asegura el sindicato policial, se está instando a los agentes a imputar delitos de acoso, amenazas y coacciones “en todos los escraches”, lo que les obliga a “hacer una comunicación al juzgado” y a “identificar a las personas a las que vamos a acusar”.
Según advierte el SUP, puede ocurrir “con esta criminalización masiva” que un agente haga una denuncia, que “el acosado, amenazado o coaccionado” no la ratifique y que “los denunciados” denuncien por su parte a la Policía por “denuncia falsa”. “Los responsables penales de ello serán los policías que firmen la nota, no el ministro ni el director general”, avisan

hermes-del libre albedrío

Hoy hablamos sobre las previsiones del FMI que recomiendan suavizar los recortes y el escándalo del estudio d e Reinhart y Rogoff, que servía de base para las políticas de austeridad europeas. También hablamos sobre el número de viviendas desocupadas en España actualizardo por el INE y las dudas que ha generado, el canje de preferentes de Bankia por acciones, la guerra de divisas de Japón y la evolución del precio de las materia primas, el petróleo y el oro. Con Matthew Bennet y Antonio de Miguel. Conduce Juan Carlos Barba.

 los misterios hieráticos del binario. Pero ahí uno que no puede ser revelado y este es elúltimo de todos. La razón de la prohibición está, según Hermes Trimegistro en que la inteligenciadel vulgo daría las necesidades de la ciencia todo el alcance inmortal de una fatalidad ciega. Es preciso contener al vulgo dice una vez mas por el espanto de los desconocidos. El Cristo decíatambién, no echéis perlas a los cerdos, por miedo de que no escarben con los pies y volviéndosecontra vosotros os devoren. El árbol de la ciencia del bien y del mal cuyos frutos causaban lamuerte, es la imagen de ese secreto hierático del binario. Ese secreto en efecto, si se divulgase no podría sino ser mal comprendido y hasta podría llegarse a la negación impía del libre albedrío1quees el principio moral de la vida.
hipoteca anorexia

Pike y Mazzini

Giuseppe Mazzini y Albert Pike, ambos satanistas, del más elevado grado, mantuvieron una extraña correspondencia, especialmente entre 1870 y 1871. ¿Qué decían esas cartas?

Giuseppe Mazzini (Italia, 1805-1872) francmasón de grado 33, carbonario, Gran Maestre Illuminati en 1834, fundador de la Mafia y promotor de la Reunificación Italiana.
Albert Pike (E.U. 1908-1891) uno de los padres fundadores del Antiguo Rito Escocés de la Masonería; cabalista; era un tipo brillante intelectualmente y se graduó en Harvard; ejerció como General de Brigada del Ejército Confederado; masón de grado 33, fué uno de los líderes del Ku Klux Klan, y Gran Maestre Illuminati. Albert Pike fue considerado como el líder masón más grande de su tiempo, y tal vez de todos los tiempos.
Es muy interesante, sobre todo para los masones de a pié, la frase de Albert Pike sobre la Masonería:

“La verdad transcendental es demasiado importante para que sea conocida por todo el mundo. Los masones de grados inferiores simplemente tendrán el derecho a saber aquello que nosotros queramos comunicarles, y los grandes secretos estarán reservados para los grandes iniciados”.

Albert Pike aseguraba a Mazzini y a sus otros compañeros fraternales de Logias, que tenía un “Espíritu Guía” que le iluminaba con sabiduría divina para conseguir un Gobierno Mundial. De hecho, según se decía en aquellos ambientes oscuros, Pike se comunicaba directamente con Satanás.
El 15 de agosto de 1871, Albert Pike escribió una carta confidencial a Giuseppe Mazzini, revelando cuál iba a ser la Agenda de los grandes Eventos Mundiales para la humanidad:
La 1ª Guerra Mundial

“Debe propiciarse para permitir a los Illuminati derrocar el poder de los Zares de Rusia y hacer de ese país una fortaleza del Ateísmo Comunista. Las divergencias causadas por los agentes de los Illuminati entre los Imperios Británico y Alemán se usarán para fomentar esta guerra. Al final de la guerra, el Comunismo se erigirá y usará para destruir a otros gobiernos y para debilitar a las religiones”.

Las guerras mundiales, y por extensión todas las guerras, han sido una Estafa satánica del Complot mundialista Illuminati.

La 2ª Guerra Mundial

“Debe fomentarse aprovechando las diferencias entre los Fascistas y los Sionistas políticos. Esta guerra debe realizarse para que el Nazismo sea destruido y el Sionismo político salga lo suficientemente fuerte como para crear un Estado soberano de Israel, en Palestina.
Al mismo tiempo, durante la 2ª Guerra Mundial, el Comunismo Internacional debe hacerse suficientemente fuerte para contrarrestar a la Cristiandad, que entonces será constreñida y controlada hasta el tiempo que la necesitemos para el cataclismo social final”.

Tras la 2ª Guerra Mundial, la URSS salió muy fortalecida y se convirtió en una gran superpotencia mundial, solamente para hacer de contrapeso con las naciones cristianas y capitalistas, siguiendo el guión de Albert Pike.

La 3ª Guerra Mundial

“Se fomentará aprovechando las diferencias causadas por los agentes de los Illiminati entre los Sionistas políticos y los líderes del Mundo Islámico. La guerra debe conducirse de un modo que el Islam y el Sionismo político se destruyan mutuamente. Mientras tanto, las otras naciones, una vez más, divididas sobre este asunto, se verán obligadas a luchar hasta el punto de la completa extenuación física, moral, espiritual y económica”…

“Desataremos a los Nihilistas y a los ateístas, y provocaremos un cataclismo social formidable que en todo su horror mostrará claramente a las naciones el efecto del ateísmo absoluto, origen de la crueldad y de los disturbios más sangrientos.
Entonces, en todas partes, los ciudadanos, obligados a defenderse contra la minoría mundial de revolucionarios, exterminarán a esos destructores de la civilización, y la multitud, desilusionada con la Cristiandad, cuyos espíritus deistas estarán desde ese momento sin brújula ni dirección, ansiosos por un ideal, pero sin saber donde dirigir su adoración, recibirán la verdadera luz a través de la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer, sacada finalmente a la vista pública.
Esta manifestación resultará a partir del movimiento reaccionario general que seguirá a la destrucción de la Cristiandad y el ateísmo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo.”

Estas cartas entre Pike y Mazzini se mostraron durante un tiempo en la Biblioteca del Museo Británico de Londres (British Museum). Naturalmente, el Museo Británico desmiente la existencia de dichas cartas. Sin embargo, el oficial de Inteligencia de la Royal Canadian Navy, William Guy Carr, pudo copiarlas en aquella época; una valiosa información que después plasmaría en su libro ”Peones en el Juego” ”Pawns in the Game”, publicado en Canadá en 1955.

Es muy interesante la obra literaria del ex-oficial de Inteligencia William Guy Carr, (Inglaterra 1895- Canadá 1959) porque era una persona muy versada en las conspiraciones mundiales, que manejaba información de primera mano, y que escribió una serie de interesantes libros, a cual de ellos más revelador. Y todo en unos tiempos muy tempranos.

Visto en :  Eternity

los demoniosinventan poco y se plagian los unos a los otros.

Estaba comiendo en casa de mi madre hace algunas semanas y haciendo zapping a ver si había echaban algo que no insultase mi conciencia y me topé con un excelente documental en La 2 sobre el origen de la prensa en España. ¡Jugoso!
Lo pillé cuando describían el paso del siglo XIX al XX y la aparición del diario ABC, decano de la prensa española, que apareció de la mano de Torcuato Luca de Tena en 1903 con una gran inversión en rotativas. Su modernidad era tal que comenzaron a publicar fotografías y se les ocurrió realizar el primer reportaje gráfico de la época con motivo de la boda del rey Alfonso XIIi con la hija de la Reina de Inglaterra, Victoria Eugenia, celebrado en 1906.
El caso es que a los jefes del diario ABC se les ocurrió organizar un concurso de fotografías sobre la comitiva y ofrecieron un premio de 300 pesetas para celebrar este hito de la Prensa.
Bueno, pues al jovencísimo nieto de dos grandes escritores del XIX (Larra y Mesonero Romanos) llamado Luis Mesonero Romanos se le ocurre comprarse una cámara unos días antes y colocarse en el balcón de enfrente al que el “anarquista” Mateo Morral había escogido para lanzar su bomba contra la comitiva real.
Curiosísimamente, el primer reportaje fotográfico de la historia en España fue uno de los atentados más importantes de la historia de Madrid, pues tuvo el resultado de 30 muertos. La familia real, por supuesto, salió ilesa, pero este atentado suponemos que ayudó a reforzar su imagen pública.
El “Anarquista”, detenido fácilmente, era de una rica familia de burgueses de Sabadell (Barcelona) y había estudiado en Florida y Cuba. (Ignoramos qué había estudiado, o si se había convertido en un agente doble).
El caso es que el nieto de los afamados escritores, o tuvo la suerte de su vida, o recibió un chivatazo de lo que iba a suceder. Para la historia, la casualidad de que el primer reportaje fotográfico fue un atentado terrorista contra el rey.

del enigma de la esfinge, tal cual ha debido encontrarse para salvar la vida,espiar el crimeninvoluntarioy asegurar el reino de Egipto.

rouco – sanson y la monarquia

La alianza definitiva de larazón y de la fe resultará de su distensión y de su separación absoluta, pero de su mutua marca y desu fraternal concurso. Tal es el sentido de las dos columnas del pórtico de Salomón, de las cualesuna se llama Jakin, y la otra Bohas; una debas cuales es blanca y otra negra. Son distintas, estánseparadas y, al parecer, son contrarias; pero si la fuerza ciega quiere reunirlas, acercándolas, la bóveda del templo se derrumbará, porque, separadas, constituyen una misma fuerza y, reunidas, sondos fuerzas que se destruyen mutuamente.

 Por esta misma razón es por la que el poder espiritual sedebilita, desde el punto en que quiere usurpar el temporal, y por lo que el poder temporal perece víctima de sus abrogaciones sobre el poder espiritual. Gregorio VII perdió el papado, y los reyescismáticos han perdido y perderán la monarquía. El equilibrio humano tiene necesidad de dos pies,los mundos gravitan mediante dos fuerzas, la generación exige dos sexos. Tal es el sentido delarcano de Salomón, simbolizado por las dos columnas del templo Jakin y Bohas.

Fernando Soler.- Según el diario de izquierdas El Plural, la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio María Rouco, han dilapidado 40 millones de euros en 13TV, un canal que más que católico, es simplemente el portavoz oficial del Partido Popular y de Luis Bárcenas, al que ha entrevistado en exclusiva. Esa cifra corresponde a la compra del 51% de las acciones por veinte millones de euros, a las pérdidas de doce millones en el año 2011 y de ocho millones en el año 2012. Todo ese dinero ha salido de lo que se conoce como “el cepillo”, es decir del dinero correspondiente a la crucecita del IRPF.
La Conferencia Episcopal comparte accionariado con el valenciano José María Mas Millet, que representa a Juan Cotino y al exdirector general de Canal 9, Pedro García. Es decir, confluye en el accionariado directamente con el Partido Popular y además con personas que están relacionadas con la corrupción. Juan Cotino aparece como donante de doscientos mil euros en los papeles de Luis Bárcenas y Pedro García tuvo que abandonar Canal 9 tras conocerse que había hecho negocio con la trama Gürtel con motivo de la visita del Papa a Valencia. La sede de 13TV está alquilada a otro destacado miembro de la trama Gürtel.
Alerta Digital ha podido constatar el malestar de varios obispos que no están de acuerdo con la forma de proceder de Rouco y con su apoyo y sometimiento a los intereses del Partido Popular.
Según el periodista Enrique de Diego, “13TV es una agresión a la libertad de los católicos porque presenta al PP como el partido único de los católicos y no hace otra cosa que defender un sistema injusto y corrupto. Rouco está jugando a política y no a Iglesia. Las cantidades dilapidadas son escandalosas, son un auténtica vergüenza y por eso es una clara inmoralidad poner la crucecita este año en la declaración del IRPF. Animo a todos a no ponerla y a hacer campaña a favor de esa postura”.

https://revolucionmatrix.wordpress.com/2012/04/11/lehman-brothers-espana-es-banif-o-santander/

Bohas y Jakin – MERCADERES DEL MEDIEVO Y MAGNATES RENACENTISTAS

Todo hombre que se halla dispuesto a morir antes de abjurar de la verdad y de la justicia, estáverdaderamente vivo, porque es inmortal en su alma.Todas las iniciaciones antiguas tenían por objeto encontrar o formar hombres de temple semejante.
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Todas las maceraciones del ascetismo están tomadas de las iniciaciones en los antiguos misterios, yno han cesado, porque los iniciables, no encontrando ya iniciadores y habiéndose convertido losdirectores de las conciencias en seres ignorantes como el vulgo, los ciegos se han dejado guiar por los ciegos, y nadie ha querido sufrir ni sujetarse a pruebas que no conducían más que a la duda ya ladesesperación; el camino de in verdadera luz se había perdido.

http://matrix-matrixrev.blogspot.com/2012/02/los-rebeldes-son-mercenarios.html

MERCADERES DEL MEDIEVO Y MAGNATES RENACENTISTAS
Ya en una fase tan temprana de la alta Edad Media como el siglo sexto, Gregorio de Tours narra que, con motivo de la entrada del rey Gontran en Orleans, acaecida el año 585, el monarca fue aclamado por la muchedumbre “en latín y en la lengua de los sirios”. Poco después, en el 591, el rey Clotario concedía la sede episcopal de París a un acaudalado mercader sirio, tras el oportuno desembolso por parte de éste de una importante suma pecuniaria. No obstante, la numerosa presencia de mercaderes y negociantes sirios en la Europa medieval desapareció casi por completo, y por causas escasamente conocidas, hacia principios del siglo IX, momento a partir del cual su lugar sería ocupado por sus principales competidores, los comerciantes judíos.

Durante los cinco siglos siguientes, la trayectoria de los mercaderes israelitas en territorio europeo se verá envuelta en una compleja sucesión de éxitos económicos y de vicisitudes políticas de muy diverso signo. Duramente tratados por varios monarcas visigodos y burgundios, su momento de mayor esplendor e influencia se producirá en la Francia Carolingia, período después del cual sus condiciones fueron empeorando progresivamente hasta desembocar en la expulsión decretada en 1306 por el rey Felipe el Hermoso, que confiscó todas sus propiedades. A partir de aquel suceso habrá que esperar tres siglos para advertir nuevamente la presencia de los empresarios y banqueros judíos en los primeros lugares de la economía europea, coincidiendo con la gran eclosión mercantil y financiera que se produjo a lo largo del siglo XVII en los Países Bajos. Desde entonces, y ya sin interrupción, su auge no haría sino ir en aumento.
Pero el interdicto del trono francés no afectó únicamente a los negociantes hebreos, sino que se hizo extensivo a los otros dos grandes poderes económicos de la época: los Templarios y los mercaderes lombardos, aunque los resultados del golpe fueron distintos en cada caso. Así, mientras que la Orden del Temple, principal potencia financiera por entonces, se precipitó a raíz de aquel evento en un declive irremisible en prácticamente todo el occidente europeo, para los empresarios lombardos el suceso apenas supuso un contratiempo limitado al territorio francés y al reinado del citado monarca. En sus restantes dominios, y muy especialmente en el ámbito mediterráneo, su poderío permanecería inalterable, hasta el punto de poder afirmarse que con ellos se inició la configuración de los elementos que iban a dar paso al capitalismo renacentista y moderno.

No obstante, dentro de la denominación genérica de lombardos debe significarse la existencia de dos grupos claramente diferenciados, tanto por sus actividades mercantiles como por los métodos y procedimientos que caracterizaron a cada uno de ellos. Tales fueron, de un lado, los mercaderes florentinos, y de otro, los grandes empresarios genoveses y venecianos. En cualquier caso, la preponderancia económica alcanzada por todos ellos a partir del siglo XIV se hizo ostensible no solamente en la cuenca mediterránea, sino también en países como Alemania, Francia o Inglaterra, al punto que durante las tres centurias siguientes la denominación de lombardo fue sinónimo en toda Europa de prestamista usurario.
Si fuese preciso citar un nombre paradigmático de la influencia y el poderío alcanzados por los magnates florentinos, éste no podría ser otro que el de la familia Médicis, cuya trayectoria e intereses discurrieron por lo regular íntimamente ligados a los del Estado Vaticano. De hecho, Juan de Médicis, fundador de la dinastía, fue el banquero oficial de los papas Juan XXII y Martín V, siendo su hijo Cosme quien gestionó y administró todos los movimientos de fondos destinados a financiar el Concilio de Basilea de 1431. Pero el momento de máximo esplendor de la familia se iba a alcanzar con un biznieto de Juan de Médicis, Lorenzo el Magnífico, quien tomó parte activa en casi todas las disputas y querellas europeas de su época, aunque el escaso tino que demostró en tales menesteres le acarreó un cúmulo de reveses y enemistades que acabarían provocando el declive político y financiero del clan. Pese a todo, la saga de los Médicis aún sobrevivió durante largos años a su decadencia, como lo demuestra el hecho de que dos de sus miembros se sentaran en el solio pontificio (Clemente VII y León X) y otros dos alcanzaran la dignidad real (Catalina y María de Médicis, ambas reinas de Francia).

Entre las notas que caracterizaron la metodología operativa de los comerciantes florentinos merecen significarse su inclinación por los procedimientos de componenda negociada, ciertamente inusuales en una época más proclive a la confrontación, y la preponderancia que concedieron en sus operaciones comerciales a los aspectos financieros sobre los de índole estrictamente mercantil. Más que comerciantes, pues, fueron traficantes en dinero, es decir, banqueros. De su pericia negociadora, de la que ellos mismos se ufanaban, da buena prueba el hecho de que Florencia fuese el único Estado del occidente europeo que mantuvo por entonces excelentes relaciones con el Imperio Otomano, relaciones en las que el lucro y el beneficio primaron en todo momento sobre cualquier otra consideración.

Por lo que se refiere a las peculiaridades psíquicas propias del sujeto mercantil, eso que en un alarde eufemístico ha dado en calificarse como “virtudes burguesas”, bien podría decirse que éstas alcanzaron en los negociantes florentinos su más nítida manifestación. Como será fácil advertir, nos estamos refiriendo a la racionalización a ultranza de la administración económica y, por extensión, de la vida en general, de la austeridad, la diligencia, la economicidad, la laboriosidad, la templanza y demás atributos prototípicos de la mentalidad mercantilista. Atributos que una mistificación secular de muy diverso signo ha venido presentando bajo la forma de otras tantas categorías morales, cuando lo cierto es que nunca tuvieron otra causa o razón de ser que el puro y simple utilitarismo. Y buena muestra de ello nos la ofrece un próspero mercader florentino de la época, Leon Battista Alberti, cuyos escritos constituyen un documento de inapreciable valor para comprender la mentalidad que impregnaba el quehacer de la burguesía emergente del momento. Por otra parte, las reflexiones de dicho personaje, recogidas en un libro titulado “Del Goberno della Famiglia”, gozaron ya en su época, y durante mucho tiempo después, de una notable popularidad, y en ellas puede encontrarse un perfecto prontuario del espíritu florentino, en concreto, y de la mentalidad mercantilista en general. De hecho, todos los preceptos y recomendaciones de tales escritos se verían reproducidos casi con exactitud en textos muy posteriores y de muy diversa nacionalidad.
Así, tras pasar revista en su obra a las ya mencionadas cualidades “morales” que deben presidir la vida del buen mercader, el florentino Alberti deja traslucir la razón última de tanta virtud con frases como éstas:”Hijos míos, sed caritativos como lo manda nuestra santa Iglesia, pero preferid el amigo afortunado al desgraciado, y el rico al pobre. El mayor arte de la vida consiste en parecer caritativo y superar al astuto en astucia”; “La honestidad es siempre la mejor maestra de la virtud, la más fiel compañera de las buenas costumbres, la madre de una existencia feliz. Nos es extraordinariamente útil, porque si nos consagramos sin descanso al cultivo de la honestidad seremos ricos y nos ganaremos el elogio y la veneración generales”.
Está bien claro, pues, que las tan manidas virtudes burguesas no fueron nunca sino un cúmulo de estereotipos, o lo que es lo mismo, una serie de condicionantes imprescindibles en determinadas circunstancias para la prosperidad y buena marcha de los negocios. Estereotipos, en definitiva, que en modo alguno constituyen los rasgos esenciales y definitorios del capitalismo, que podrá ser austero u ostentoso, pacato o libertino, negociador o brutal, según convenga en cada momento y circunstancia, pero cuya genuina caracterización vendrá siempre marcada por una visión economicista, utilitarista y materialista de la existencia. Es esto último lo que constituye la auténtica esencia de la idiosincrasia burguesa, algo que, en rigor, no podría asimilarse hoy al capitalismo de manera restrictiva, sino, más propiamente, a la mentalidad contemporánea en su totalidad, y ello por la sencilla razón de que los fundamentos esenciales del capitalismo moderno (materialismo, positivismo, economicismo, utilitarismo, etc.) fueron la matriz ideológica en la que se inspiraron las doctrinas supuestamente antagónicas surgidas con posterioridad.

Todo apunta, por tanto, al siglo XIV como el punto de partida de la mentalidad mercantilista moderna, y no sólo por la forma en que ésta se iba plasmar en los agiotistas florentinos y en otros traficantes coetáneos suyos, sino también por el clima de apego desmedido a los bienes materiales que por entonces comenzó a generalizarse, y del que dan buena cuenta numerosos testimonios de la época. Precisamente, uno de los sectores donde con mayor virulencia se manifestó ese “lucri rabies” del que hablan las crónicas fue el eclesial. El propio Alberti, nada sospechoso de tendenciosidad al respecto, señalaría más de una vez en sus escritos que la codicia y el afán de lucro desmedido eran rasgos sumamente extendidos entre los clérigos de su tiempo. Del papa Juan XXII escribió el comerciante florentino en estos términos:”Tenía defectos y, sobre todo, aquél que, como es sabido, es común a casi todos los clérigos: era codicioso en grado sumo”.
Pero el mal, restringido en un principio a determinados círculos sociales (la putrefacción comienza siempre por arriba), no tardaría en extenderse al resto de la población, muy especialmente en los países de mayor desarrollo mercantil de la Europa occidental (Italia, Alemania, Francia). Así habrían de reflejarlo fuentes tan heterogéneas como los cantares del Carmina Burana, la “Descripción de Florencia” de Dante, o los escritos posteriores de Erasmo de Rotterdam, en uno de los cuales se lamenta de que “todo el mundo obedece al dinero”, una descripción de su época que a buen seguro le habría parecido exagerada de haber conocida la sociedad de consumo actual.

Con todo, el acontecimiento más significativo de la mentalidad económica surgida en la época renacentista no sería tanto el auge del mercantilismo como la irrupción del préstamo pecuniario a modo de herramienta comercial de primera magnitud. Una práctica hasta entonces secundaria y casi restringida al círculo de los agiotistas judíos, y que a partir del siglo XIV comenzó a convertirse en un instrumento fundamental del nuevo sistema económico. Iniciaba así su andadura el capitalismo financiero, que no representa sino un eslabón superior, un salto cualitativo respecto del capitalismo meramente mercantil, y cuyas funestas consecuencias habrían de hacerse bien patentes con el transcurso del tiempo. Dado que en el marco implantado por el capitalismo financiero queda eliminada toda noción de corporeidad, el acto económico se convierte en algo de naturaleza puramente abstracta, posibilitándose con ello el lucro a costa del trabajo de terceros y, lo que es peor, el dominio absoluto de toda la realidad económica, política y social. Añádase a esto el hecho de que el sistema monetario está desde hace tiempo en manos de las grandes entidades financieras, lo que les confiere a éstas la potestad no ya de traficar con el dinero ajeno, sino incluso de crearlo de la nada, consolidando de esta forma su dominio a partir de una entelequia irreal. Una circunstancia que Frederick Soddy, nobel de Economía en 1921, calificaría certeramente con estas palabras: “el rasgo más siniestro y antisocial del dinero escriptural es que no tiene existencia real”.
Finalmente, no podrá cerrarse este epígrafe sin poner de manifiesto las notables diferencias existentes entre el concepto de “libre mercado”, tal y como era entendido éste en la época renacentista, y el que sostiene la ideología actual, diferencias debidas, naturalmente, a la inexorable dinámica expansiva propia de la economía capitalista. En efecto, la libre actividad comercial de entonces, contrariamente al modelo actual, estuvo sometida en sus inicios a una serie de restricciones elementales absolutamente impensables hoy. De hecho, en los albores del capitalismo la competencia mercantil no constituía un principio supremo al que pudiera apelarse para traspasar ciertos límites considerados entonces infranqueables. Límites entre los que figuraban el abaratamiento intencionado de precios para arruinar al competidor, o la propaganda destinada tanto a sobrestimar los propios productos como a menospreciar los de cualquier otro comerciante. No hará falta comentar que en la época actual, en que el principio del lucro y del beneficio prevalece sobre cualquier otra consideración, aquellos antiguos escrúpulos, por elementales que pudieran parecer, serían considerados irrisorios. Lo mismo podría decirse de la austeridad y el recato postulados por los doctrinarios del capitalismo temprano, conceptos que por entonces no limitaban su aplicación a la administración de los negocios, sino que se hacían extensivos a la propia vida privada, y ello por las razones de utilidad ya comentadas. Es evidente que, con el transcurso del tiempo, aquel afán economizador en la gestión comercial no sólo se ha mantenido, sino que, en virtud de uno de los principios esenciales del mercantilismo contemporáneo (la reducción de costes), se ha acentuado progresivamente. Sin embargo, la vida social y la esfera privada de los grandes magnates económicos hace ya largo tiempo que no participan de los esquemas arcaicos, constituyendo, por el contrario, un verdadero alarde de lujo y ostentación. Lo que pone de manifiesto una vez más la naturaleza de esos estereotipos aglutinados bajo el tópico de las “virtudes burguesas”, meros convencionalismos circunstanciales de los que se prescindió tan pronto como dejaron de ser necesarios.

Así pues, el concepto de libre mercado, tal y como es entendido en el presente, y la idea de una publicidad dirigida a perseguir y asaltar a los potenciales clientes, era algo totalmente extraño a la mentalidad predominante por aquel entonces. En ningún código ideológico o moral de la Europa renacentista tuvieron cabida semejantes conceptos, con la única excepción de la literatura rabínica y, más concretamente, del Talmud. Y aunque este último hecho no carezca de importancia, tampoco constituye la clave que sirva para explicar de manera concluyente la irrupción y el asentamiento del modelo capitalista, como determinados tratadistas (Sombart entre los más notables) han pretendido explicar. Baste decir al respecto que dicho modelo económico debió buena parte de su arraigo a la activa participación de individuos y sectores sociales cuyo acervo cultural e ideológico poco tenían que ver con el judaico. Menos consistente aún es el argumento de la teórica incompatibilidad entre el capitalismo y el código religioso vigente en la Europa renacentista, ya que en tiempos de putrefacción los reglamentos morales no son sino letra muerta, o peor aún, meras herramientas de sórdida instrumentalización.

Todo lo apuntado no impide ser cierto el importante papel desempeñado por la plutocracia judía en la consolidación del capitalismo, al punto que todo intento por describir la evolución y el desarrollo de la sociedad moderna prescindiendo de dicha participación sería tanto como falsificar la Historia, además de suponer un injusto escamoteo de los méritos contraídos por la oligarquía israelita con el sistema vigente y tan unánimemente ensalzado en la actualidad. Por lo demás, no deja de ser paradójico que hayan sido precisamente autores hebreos quienes con más claridad y rigor han escrito sobre este asunto hoy tabú (Bernard Lazare, Marcus Ravage, Artur Koestler, Benjamín Beit, Alfred Lilienthal, etc.). Autores que constituyen la mejor fuente de información al respecto, además de la única a la que los intoxicadores de oficio no podrán aplicar el acostumbrado sambenito del antisemitismo.

Dicho esto, volvamos, pues, al tema apuntado líneas atrás, esto es, al reglamento talmúdico, para significar que, efectivamente, son varios los preceptos de ese código que recogen el principio en virtud del cual la conducta de sus seguidores deberá atenerse a normas distintas según se trate de miembros de su comunidad o de individuos ajenos a ella. A estos últimos, es decir, a los goim (término mediante el que se designa a los no-judíos), es lícito “mentirles y trampearlos”. Una concepción que, aplicada al terreno mercantil, alcanzaría uno de sus momentos álgidos en la Polonia del Antiguo Régimen, tal y como lo refleja un apunte sobre el particular tan poco sospechoso de animosidad como el del rabino e historiador Heinrich Graetz, quien describió el proceder de los mercaderes hebreos de aquella época con estas palabras: “Líos y tergiversaciones, artimañas jurídicas, chocarrería y una cerrazón total ante todo lo que se hallase fuera de su horizonte, en eso consistía la esencia y forma de vida de los judíos polacos…..La honradez y la rectitud les eran tan ajenas como la sencillez y la veracidad. Esta cuadrilla asimiló las mañosas enseñanzas de las escuelas superiores (rabínicas) y las utilizaba para engañar a los menos astutos, experimentando con ello una especie de gozo triunfal. Claro es que su argucias difícilmente podían emplearlas contra sus hermanos de religión, que se las sabían todas; pero el mundo no-judío con que trataban sufrió en sus propias carnes la superioridad del ingenio talmúdico del judío polaco….La depravación de los judíos polacos acabó volviéndose contra ellos de manera sangrienta, y tuvo como consecuencia el que la restante judería europea se contagiara durante un tiempo del modo de ser polaco. Con la emigración de los judíos polacos (a raíz de las persecuciones cosacas) se polonizó, por así decirlo, todo el mundo judío”.

En cualquier caso, y situándonos en el momento presente, la cuestión principal hoy ya no es tanto la libertad estrictamente mercantil, que incluso podría considerarse como un asunto menor, sino el libertinaje que preside el movimiento del capital transnacional y la impunidad con la que operan los grandes traficantes financieros. Y todo ello al amparo del “libre mercado”, una falacia refrendada por todos los foros políticos subordinados a la Alta Finanza mundial, entre los que figura por méritos propios el engendro pergeñado en Maastricht.
En eso, en el dominio absoluto de una reducida oligarquía, consiste el concepto de “libertad” alumbrado por el modelo capitalista, gracias al cual ha podido configurarse una sociedad de siervos alienados y envilecidos por el consumo material.
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more-morris – los misterios hieráticos – El monarca Alfonso XIII

Pero ahí uno que no puede ser revelado y este es elúltimo de todos. La razón de la prohibición está, según Hermes Trimegistro en que la inteligenciadel vulgo daría las necesidades de la ciencia todo el alcance inmortal de una fatalidad ciega. Es preciso contener al vulgo dice una vez mas por el espanto de los desconocidos. El Cristo decíatambién, no echéis perlas a los cerdos, por miedo de que no escarben con los pies y volviéndosecontra vosotros os devoren. El árbol de la ciencia del bien y del mal cuyos frutos causaban lamuerte, es la imagen de ese secreto hierático del binario. Ese secreto en efecto, si se divulgase no podría sino ser mal comprendido y hasta podría llegarse a la negación impía del libre albedrío1quees el principio moral de la vida. Es pues en la esencia de las cosas como la revelación de ese secretoque causa la muerte y no es sin embargo este el gran arcano de la magia, pero el secreto del binarioconduce al del cuaternario o mas bien procede de el y se resuelve por el ternario que contiene la palabra del enigma de la esfinge, tal cual ha debido encontrarse para salvar la vida,espiar el crimeninvoluntarioy asegurar el reino de Egipto. URDANGARÍN QATAR
En el programa de hoy Antonio Garcia-Trevijano analiza en profundidad la noticia sobre la imputación de la I nfanta Cristina. Desde los antecedentes, el punto de vista jurídico, la elección del juez y su actuación, la reacción del Gobierno y como trata la prensa la trascendencia de este hecho. Otras noticias internacionales son presentadas por Adrián Perales, para escuchar el criterio de Trevijano. Las amenazas de Korea del Norte, declaraciones de líderes internacionales al respecto como Fidel Castro, y posibles consecuencias o desenlace. El Tribunal Constitucional portugués anula los recortes impuestos por la Troika, lo cual puede ser incentivo para otros países intervenidos. Por último analiza la situación política sin salida en Italia, la valoración de los partidos políticos y sus líderes. Trevijano propone que la única opción es reformar el sistema electoral, abandonando el sistema proporcional. Copiando al pie de la letra el sistema electoral francés, esta es la única forma de acabar con la partidocracia y es condición necesaria para conquistar la democracia.

El general Dámaso Berenguer sustituyó a Miguel Primo de Rivera al frente del Gobierno de la dictadura, el 30 de enero de 1930. El Rey Alfonso XIII encargó a Dámaso Berenguer liderar la transición política al sistema constitucional. De esta manera, la monarquía buscaba su reconciliación con los partidos tradicionales, tras la represión sufrida durante la dictadura. La etapa del Gobierno Berenguer se conocería con el nombre de la ‘dictablanda’. Niceto Alcalá Zamora, político conservador y ex-ministro de la monarquía, convocó el 17 de agosto de 1930 a los partidos republicanos y de izquierdas a una reunión para analizar el futuro político de España.

     Los líderes del movimiento republicano y socialista pactaron la caída de la monarquía mediante un golpe de Estado. El 12 de diciembre, los capitanes Fermín Galán y García Hernández protagonizaron la sublevación de Jaca. El fracaso de la rebelión supuso la ejecución de los dos caudillos militares y el ingreso en prisión de los tenientes Juan Rubio (de Cartagena) y Joaquín Mellado (de Lorca). El día 15 del mismo mes, el general Queipo de Llano y el aviador Ramón Franco protagonizaron un levantamiento republicano en el aeródromo de Cuatro Vientos, pero también fracasó por falta de apoyo civil y militar. Los dos cabecillas militares lograron la huida al extranjero. El Ejecutivo represalió al Comité Revolucionario republicano mediante el encarcelamiento de la mayoría de sus miembros en la Cárcel Modelo de Madrid.

     La inestabilidad política provocó la dimisión del presidente Dámaso Berenguer. El monarca Alfonso XIII designó como nuevo jefe del Gobierno al militar Juan Bautista Aznar, el 18 de febrero de 1931. El almirante Aznar nombró ministro de Fomento al político murciano Juan de la Cierva Peñafiel, padre del inventor del autogiro. El encargo principal del Ejecutivo Aznar era la convocatoria de elecciones municipales para el restablecimiento definitivo del sistema constitucional, mediante la elección de alrededor de 80.000 concejales de los Ayuntamientos españoles.

     Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 se desarrollaron con normalidad en toda España desde la apertura de los colegios. Los únicos incidentes en la provincia de Murcia consistieron en dos intentos de compra de votos en la capital, una en la taberna junto a la iglesia de San Juan y otra en el colegio electoral del Hospital, y la no constitución de varias mesas electorales “por falta de elementos“, destacan los diarios ‘El Liberal’ y ‘La Verdad’. Por la tarde, los primeros resultados del escrutinio indicaban la victoria republicana en los principales núcleos urbanos.

     El día 13 de abril, las autoridades confirmaban la victoria republicana en las grandes ciudades (Madrid, Barcelona y Valencia) y en 41 de las 50 capitales de provincia (incluida Murcia). Sin embargo, los candidatos monárquicos lograron el triunfo en las áreas rurales, donde habitaba el 80% del total de la población en España. En la provincia de Murcia, los republicano-socialistas ganaron en los núcleos urbanos de la capital del Segura y en Cartagena, pero cayeron derrotados en Lorca. Los monárquicos obtuvieron la victoria en 19 municipios de la provincia frente a los 10 de los republicanos. Las elecciones no se celebraron en algunas poblaciones por la ausencia de una candidatura alternativa a la monárquica (proclamada ganadora de forma automática). En este caso, el triunfo electoral correspondía a la candidatura única de signo monárquico.

     Los municipios monárquicos de la provincia fueron Lorca, Abanilla* (*influencia caciquil), Abarán, Albudeite*, Alhama, Blanca, Bullas, Campos del Río*, Cehegín, Fortuna, Fuente Álamo, Librilla, Mazarrón*, Molina de Segura, Mula, Ojós*, Torre Pacheco, Ulea y Las Torres de Cotillas. Por su parte, los candidatos republicano-socialistas ganaron en Murcia, Cartagena, Águilas, Alcantarilla, Archena, Caravaca de la Cruz, Cieza, Jumilla, Totana y La Unión. Por comarcas, los monárquicos triunfaron mayoritariamente en la Oriental, el Valle de Ricote, la Vega Media, el Mar Menor, el Valle del Guadalentín y el Noroeste y los republicanos en el Altiplano, la Huerta de Murcia y el Campo de Cartagena. La red caciquil del ministro Juan de la Cierva Peñafiel influyó decisivamente en la victoria monárquica en los pueblos más pequeños (*). Sin embargo, por primera vez desde el inicio de la Restauración monárquica (a finales del siglo XIX) las elecciones municipales de 1931 permitieron el derrumbamiento del caciquismo en las ciudades y en las poblaciones medianas y grandes del mundo rural.
     Los resultados parciales de las elecciones señalaban el día 13 de abril una victoria monárquica en número de concejales, 21.150 frente a 5.175, con el escrutinio del 32% de los votos realizado. Sin embargo, los republicanos interpretaron los comicios municipales como un plebiscito popular entre monarquía o república y el resultado como un anhelo unánime de cambio de régimen entre el pueblo español, debido al triunfo de los republicanos en la mayoría de las ciudades. Los líderes republicanos consideraron los resultados electorales en el mundo rural, nulos, por la influencia del caciquismo en muchos pueblos y aldeos. Por la tarde, los republicanos lanzaron un ultimátum al monarca, con el apoyo de la Guardia Civil y parte del Ejército, para que abandonara el país. “Si quienes ejercen las funciones de Gobierno no acatan el fallo con violencia, declinaremos la responsabilidad de cuanto ocurra y actuaremos con energía y prestanza para implantar la república“.

     El Rey Alfonso XIII convocó al Gobierno de Juan Bautista Aznar a una reunión urgente para analizar la crisis política. El monarca se mostraba abatido por el resultado electoral en las capitales de provincia. “Tengo el convencimiento de que los votos adversos no se formaron contra el régimen monárquico, ni contra los que habéis gobernado, sino que fueron contra mi gestión. Por eso me corresponde antes que nadie dirimir este pleito de una manera terminante y definitiva“, recoge el diario ‘El Tiempo’. El Gobierno estaba dividido en la respuesta a la crisis: el conde de Romanones proponía la entrega del poder a los republicanos para mantener la paz social, y el ministro murciano Juan de la Cierva apostaba por la continuidad de la monarquía, a la espera de unas elecciones generales. El presidente Aznar y la mayoría de los ministros apostaban por la primera opción, la dimisión. “¿Qué más crisis quieren ustedes que la de un país que se acuesta monárquico y se levanta republicano?“, argumentó.

     En la mañana del día 14 de abril, el Rey se reunió con sus ministros y consejeros antes de tomar una decisión definitiva. El conde de Romanones, en nombre del Gobierno de la monarquía, negoció con los republicanos en el domicilio del doctor Gregorio Marañón el cambio de régimen, a cambio de garantizar la seguridad de la Familia Real en su salida de España. Por la tarde, Alfonso XIII presentaba su renuncia al trono, en Consejo de Ministros, debido al varapalo electoral en las ciudades, al ultimátum del Comité Revolucionario republicano y a los consejos del conde de Romanones. El monarca pretendía con su marcha evitar un baño de sangre en España. “Las elecciones me revelan que no tengo hoy el amor de mi pueblo. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas con quienes las combaten. Pero quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro en fratricida guerra civil.
     Tras la renuncia del monarca Alfonso XIII al trono de España, el presidente del Comité Revolucionario, Alcalá-Zamora, proclamó el nacimiento de la II República desde el balcón de la Puerta del Sol, a las siete de la tarde, ante la algarabía del pueblo madrileño. “Las elecciones del domingo han tenido un complemento grandioso con el requerimiento que ayer hizo la opinión pública para que el régimen monárquico desaparezca y la implantación en el día de hoy de la República por un acto de voluntad soberana, de iniciativa del país sin el menor trastorno, completando aquella empresa de tal manera, que el mundo entero sentirá y admirará la conducta de España, ya puesta en otras manos con un orden ejemplar“, declaró.

     En Murcia, el Comité Revolucionario tomó posesión del Ayuntamiento de la capital provincial en la tarde del día 14 con el izado de una bandera republicana de seda. Los líderes republicanos lanzaron un discurso conmemorativo de la instauración del nuevo régimen y rindieron un homenaje a la figura de Antonete Gálvez, jefe histórico del republicanismo murciano, mostrando su retrato desde el balcón principal del Consistorio, ante la multitud congregada en la plaza de La Glorieta. “Ha quedado esta tarde proclamada la República en nuestra ciudad. Provisionalmente, quedamos constituidos en Junta Revolucionaria que asume la dirección del Gobierno en Murcia mientras no se constituya el primer Ayuntamiento de la República. Seremos inflexibles en estirpar radicalmente cualquier obstáculo que pretenda desviar los destinos históricos de un pueblo libre, que acaba de romper las cadenas de la tiranía“. Además, un grupo de republicanos celebró el nacimiento de la II República con el repiqueteo de las campanas de la Catedral y el ondeamiento de banderas tricolor desde lo alto de la torre, a pesar de la oposición de la Iglesia. El primer alcalde de Murcia en esta etapa sería José Ruiz del Toro (PSOE).

   En Cartagena, el pueblo celebró con júbilo el advenimiento del nuevo régimen. “Hasta el muelle llegan las entusiastas aclamaciones de una muchedumbre, que enardecida de júbilo, aplaude y vitorea a los oradores que desde el balcón principal de nuestro Ayuntamiento anuncian la proclamación de la República, izando solemnemente la bandera tricolor… Y mientras llega hasta ellos el eco de las aclamaciones, la marinería de la escuadra presenta armas y suenan los acordes de la Marcha Real. ¡Son los últimos honores a la bandera de la monarquía caída!“, describe el periodista Juan Marinero. El primer alcalde de la II República en la ciudad portuaria sería Francisco Pérez Lurbe (Alianza Republicana).

     Por la noche, el Rey Alfonso XIII partió en coche alrededor de las 21 horas desde el Palacio Real de Oriente en Madrid a la ciudad de Cartagena, escoltado por las fuerzas de seguridad en un convoy de cinco vehículos, para marchar al exilio. En el primero iba la escolta real; en el segundo, el Rey junto a su primo el infante don Alfonso de Orleáns; en el tercero, el ministro de Marina Rivera; y en el cuarto y el quinto, agentes de la Guardia Civil y los equipajes del monarca. El Gobierno provisional de la II República emitió un comunicado al pueblo cartagenero “para que procurase guardar el mayor respeto al monarca y se abstuviera de manifestaciones callejeras“.
   La comitiva real pasó por Murcia sobre las tres de la madrugada y llegó al Arsenal de Cartagena a las cuatro ante la antenta mirada de unas doscientas personas. Una compañía de infantería de Marina garantizaba la seguridad en la entrada del Arsenal e impedía el acceso a la población civil. El capitán general del Departamento, almirante Magaz; el gobernador militar de Cartagena, general Zubillaga, y el comandante general del Arsenal, Ángel Cervera, recibieron cordialmente a Su Majestad en el embarcadero. Tras una charla distendida, el Rey subió a bordo del buque Príncipe Alfonso, a las cinco y cuarto de la madrugada. Los militares despidieron a Alfonso XIII al grito de ¡Viva el Rey! y el monarca contestó ¡Viva España! El monarca embarcó rumbo a Cádiz para recoger al infante don Juan antes de viajar a Londres. La reina Victoria Eugenia y sus hijos salieron de España, el día 15 de abril, en el tren de Hendaya rumbo a Francia con la escolta del director de la Guardia Civil, el general José Sanjurjo, informó el diario ‘La Verdad’. La II República era ya una realidad.
  Antonio Gómez-Guillamón B.

Bohas y Jakin-la sinagoga secreta llamada de ese modo

Los ignorantes que han desviado el cristianismo de su camino, sustituyendo a la ciencia por la fe, ala experiencia por el sueño, a la realidad por lo fantástico; los inquisidores que, durante siglos ysiglos declararon a la magia una guerra de exterminio, sólo lograron cubrir de tinieblas losdescubrimientos del espíritu humano, de tal modo, que hoy marchamos tanteando para volver aencontrar la clave de los fenómenos de la naturaleza.

Llegamos al secreto secretorum, a la clave más sigilosa de las guardadas en el silencio impenetrable de la Obra, a lo inefable y también a la verdad más absoluta que se debe esclarecer, descubrir, revelar. Son las raíces mosaicas del fundador del Opus Dei y su obra al servicio de Israel y sus finanzas.

No conviene olvidar el nombre exacto y en extenso de su propia creación y que por lo general queda, a pesar de ser el nombre oficial y registrado, en el ostracismo de la intencionada omisión. La denominación del Opus Dei es la de “Sociedad Sacer­dotal de la Santa Cruz y el Opus Dei” y ya en su propio nombre se cierra la llave de un misterio, cuyo enigma nos viene descifrado por el historiador judío Cecíl Roth que escribe en su conocida y divulgada obra Historia de los marranos lo siguiente: “en Bar­celona, donde si un marrano decía ‘Vamos hoy a la Iglesia de la Santa Cruz’ referíase a la sinagoga secreta llamada de ese modo”. Es una coincidencia sospechosa que el nombre es­cogido por Escrivá de Balaguer para su organización coincida exacta y crípticamente con el de la “sinagoga secreta” en el lenguaje a la usanza de los judíos.

Se puede ser consciente que hablar del tema judío, y sobre todo si se alude a él sin alabanza, es tema tabú. Hay que comenzar a llamar a las cosas por su nombre, decir que en la mente de Escrivá de Balaguer bullía un cerebro judío, que Escriba – que era su verdadero nombre de pila – era un criptojudío y que no es posible entender su obra ni interpretar la misma si no se relaciona con el fenómeno esencial de su judaísmo interior y exterior.

Escrivá lleva el disimulo en la sangre, igual que sus consanguíneos los judíos, es un fariseo y un hipócrita que cree en el Talmud y sus enseñanzas más que en el Evangelio y su Buena Nueva.
Escrivá va a utilizar a la Iglesia como instrumento para formar grupitos donde los cristianos no advertidos van a ser las víctimas de la maquinación.

En las biografías de Escrivá de Balaguer echamos en falta tres elementos esenciales de su nefasta personalidad; se disfrazan tres hechos básicos para entender al hombre y su Obra: que son que Escrivá es judío, que era un homosexual prácticamente y que creó el Opus Dei para servir a los fines del poder judaico oculto y siniestro, nunca para mayor Gloria de Dios y de su Iglesia. Escrivá se sirve de la Iglesia y no viceversa.

Ya desde el principio puede resultarnos sospechoso que Escrivá durante su vida cambie tantas veces de nombre, práctica usual entre los judíos. El documento indubitado y veraz de su apellido es el de Escriba, y así figura inscrito en el Registro. El apellido Escriba, si nos atenemos a su sentido etimológico, se deriva de la voz latina scriba, y que significaba “doctor e intérprete de la Ley entre los hebreos” según la primera y principal acepción del Diccionario de la Lengua Española.

En la ley mosaica “sofer”, la arcaica raíz hebrea que significa escribir, se usa para designar al escriba, varón – las mujeres están vedadas de ser estudiosas e intérpretes de la Ley – consagrado a la estricta observancia de la ley judía. A Esdrás se le llamaba “Escriba o doctor muy diestro en la ley de Moisés” (Esdrás VII, 6) que son instruidos en la palabra y las prescripciones impuestas por el Señor que pacta y se alía vincularmente con el pueblo de Israel. El escriba era, pues, el sacerdote.

Los escribas fueron muy influyentes en las cortes de Judá y de Israel, sobre todo durante el reinado de David y Salomón. En el Eclesiástico, capitulo XXXIX, se pondera su relevancia como depositarios de la sabiduría y de las profecías. En la época salomónica existen, incluso, escuelas que preparan para estos menesteres. En el Deuteronomio XVI, se asigna a los escribas también, funciones judiciales.
Los escribas, desde su cautiverio en Babilonia, serán los doctores de la Ley. Eran los sacerdotes-escribas. Su influencia les lleva a dominar bajo su tutela al pueblo que consideraba la profesión de escriba como “la más noble”, como celadores y hermeneutas de la Ley mosaica… Los escribas se agrupan y organizan en las sinagogas, dividiéndose en tendencias tales como los saduceos, los fariseos o los esenios.
Al principio los escribas de Israel seguían para su labor la tradición oral. Posteriormente recopilaron las máximas que difundían y hacían acatar en el Mischna. El primer y principal deber de los escribas era recoger celosamente la Ley judía. Así, el Talmud prescribe que “el que olvida el precepto, enseñado por el escriba, echa a perder su vida”.

Antes de llegar a ser escribas, pasaban por un aprendizaje. Eran Talmid, es decir, alumnos que en contacto con su maestro recepcionaban sus enseñanzas y a partir de los 40 años, si habían asimilado la materia, eran ordenados doctores (hakam). El escriba era la autoridad para dirimir cuestiones legislativas, religiosas y rituales. Ocupaba los puestos claves en el derecho, la administración y la enseñanza.
Sólo a los escribas les estaba permitido acceder al sanedrim. El partido fariseo del sanedrim estaba compuesto totalmente por escribas. Los escribas eran por antonomasia los portadores de una ciencia secreta: “la tradición esotérica”. La cábala era la ciencia hermética de los escribas que reservaban sus conocimientos. En Jerusalén, donde explicaban sus enseñanzas, el pueblo se sen­taba a sus pies, en señal de sometimiento. Esta reseña o clave interpretativa es la carga patronímica que lleva en su sangre y en sus genes José María Escriba.

El gentilicio de su apellido original Escriba equivale a rabino. Su procedencia la lleva en su propio nombre de familia. Si se llama escriba es porque sus antepasados, más o menos lejanos, próximos o remotos, eran “doctores e intérpretes de la ley entre los hebreos”, es decir rabinos. Cristo, en su Evangelio, habla del cariz y del talante, en muchos de sus pasajes, de los “escribas y fariseos”, quienes eran, como se comportaban, cuales eran sus sentimientos y cuan grande su doblez.

Escrivá de Balaguer era judío de sangre y de espíritu.
Su obra, la secta de la que es el líder carismático, está hecha a imagen y semejanza de las pequeñas e impenetrables
comunidades judaicas. El opus no deja de ser un ghetto, sus leyes y estatutos oscuros no traducidos y ocultos, su falta
de sinceridad con respecto a sus demás hermanos, los cristianos, a los que les niegan su pertenencia al clan, su ayuda mutua,
pero sólo entre ellos, su afán por el lucro y el dinero, el sentido monetarista que imprimen a sus vidas, la adoración al Becerro
de Oro, las palabras y contraseñas que usan, los testamentos a los que obligan y toda su parafernalia son la extrapolación de
las leyes del Kahal incrus­tadas en la Iglesia.

Escrivá se puede manifestar con apariencia cristiana, pero su trasfondo es judío. Tan judío como el oficio de su padre, mercader de telas, típico de las comunidades hebreas y marranas. La historia de la judería de Huesca nos ilustra de innumerables ejemplos al respecto. Entre las tiendas de la judería en 1238 había una famosa, la del sedero Abraim Aborrave. También se sabe que un tal Xalema Xuri era sedero y proveedor de la casa real. Ya en 1290 se tenía concedido a los miembros de la aljama de Huesca la facultad de tener tintorerías operatorias de trapos de Francia. También se tienen noticias del comercio judío en tejidos, habiendo destacado por su significación, aparte de los ya señalados, el trapero oscense Abrahim Alamaca, o los judíos Salomón Ablatorell y Mosse Abul­baca, traperos de Huesca como el padre de Escrivá, que en el año 1311 fueron sancionados y condenados al pago de 1500 sueldos e indemnizaciones por la compra de tejidos a sabiendas de que eran robados en la localidad de Sariñena por el también judío Caredin.
Tan arraigada y extendida estaba la vinculación de los judíos en Huesca y su territorio – lugar de donde procede y es oriundo Escrivá de Balaguer – al negocio y comercio de las telas, que en la capital existía hasta un barrio de los sederos dentro de la judería. Entre las actividades de los judíos en Huesca encontramos las de médicos, especieros, alabarderos, pelliceros, sederos, plateros, tintoreros, sastres, traperos, mercaderes y prestamistas. La familia de Escrivá se dedicaba a uno de los oficios habituales de los de su tribu, es decir, al negocio y comercio de las telas, y el padre, tras cometer una estafa colectiva en Barbastro a sus convecinos, no se quedó en el pueblo para hacer frente a sus obligaciones y respon­sabilidades, sino que huyó por la noche para consumar la estafa y no tener que pagar a sus acreedores.
Escriba es un descendiente de los rabinos de Huesca y su demarcación. En 1480 había en Huesca 9 rabinos que ejercían en la aljama, que es la voz preferida de los escribas para designar a la comunidad judía. Las aljamas se concentraban y ubicaban en el call o caller, término que deriva del hebreo kahal, comunidad o barrio donde se agrupaban los semitas.

En Barbastro existió un influyente núcleo judaico y tanto el rabinado como el degüelle eran oficios provistos por mandamiento real. Existió sinagoga y nos narra la historia que los judíos de Barbastro derribaron la antigua sinagoga de la localidad y cons­truyeron una nueva por lo grande de la comunidad mayor. El propio rey Alfonso III al tener noticia del levantamiento y construcción de la nueva sinagoga para albergar a más judíos en Barbastro, mandó, estando el rey en Ejea el 3 de octubre de 1287, reconocer la obra y ordenó que caso que fuera mayor que la sinagoga precedente, se procediera contra la aljama.
Un documento interesante y curioso en relación con los criptojudios de Barbastro lo hallamos en Konrad Eubaer que nos informa en su obra documentalmente cómo el papa Benedicto XIII, el 27 de abril de 1415, ordena el trueque de la sinagoga de Barbastro en una Iglesia por haberse convertido al cristianismo los judíos de su aljama. Barbastro era la quinta judería de Aragón en importancia y la aljama se situaba en los aledaños del castillo de la Zuda de la ciudad, junto a la muralla, donde Jaime I les concedió en abril de 1271 la autorización a la potente comunidad judía para abrir una puerta en la muralla, para que entraran por el acceso directamente desde el camino de Huesca, con una amplitud que pudieran transitar hombres y bestias cargadas. La aljama de Barbastro fue una de las denunciadas por usura, lo que dio motivo a abrir una investigación que acabó con la imposición del pago de 1000 sueldos en abril de 1298.

El fenómeno de las falsas conversiones de los judíos al cristianismo en la zona de Huesca comenzó ya desde el momento mismo de la conquista de Huesca por los aragoneses del rey Pedro I en 1096. Son célebres los casos del rabí Moisés Safardó, que recibió el bautismo en la catedral de Huesca en 1106 y tomó el nombre de Pedro Alfonso, que entró a formar parte del clero y escribió dos obras: La Disciplina clericalis y Diálogos contra los judíos. Convertido lo fue también el canónigo de la catedral, Pedro de Almería. El Obispo Vidal de Canellas nos da una pista de sus inclinaciones al legar en su testamento 300 sueldos a una tal Urraca, de raza judía. Notoria y sintomática fue la conversión en masa de la familia de Azach abin Longo o Abelongo. También lo eran los Santvicent o San Vicente igual que los Santángel, algunos de los cuales eran familias de Barbastro, los Alborit – Albás – Azacha, Avin, Salomón, Argelet…
Fueron 35 las juderías radicadas en el reino de Aragón, unas de realengo y otras sometidas al señorío eclesiástico o nobiliario.
Escrivá parece volver constantemente sus ojos hacia su pasado; su memoria histórica inmersa en el concepto judío le lleva a escribir su principal obra, Camino, como proverbios morales, como máximas, como sentencias cortas, adagios de contenido moral y muchas veces recriminatorio. Estas enseñanzas morales venidas en esas greguerías a veces ambiguas, a veces con dobles sentidos, a veces con diferencias interpretativas, eran muy usuales en la producción literaria de los conversos y criptojudíos y bien analizadas demuestran un trasfondo de espíritu hispano-hebreo. Con sus aforismos morales recrea la tradición conversa de los siglos XVI y XVII españoles, sobre todo de la literatura ascética redactada por conversos.
Si tuviéramos que buscar las fuentes o los precedentes de su obra Camino tendríamos que hacer alusión y obligada referencia a obras tales como La certeza del Camino – aquí incluso está reflejada la palabra camino – de Abraham Pereira, que también escribiera su Espejo de las vanidades del mundo; o las obras del converso Luis de Granada Guía de Pecadores e introducción al símbolo de la Fe; o el libro de Diego Estella Descripción de las vanidades del mundo, al polémico tratado del criptojudío Miguel de Molinos publicado con el título de Guía Espiritual. Todos ellos son modelos, estereotipos que de una u otra manera, han sido consultados, utilizados; algunas máximas copiadas y los pensamientos han sido plagiados cuando allá por 1934, en Cuenca, Escrivá redactaba sus Consideraciones Espirituales, que así se denominó en primera instancia el boceto y borrador, la edición Príncipe de lo que luego se popularizaría como el catecismo del”pueblo elegido” como se jactan los miembros del Opus Dei, bajo el nombre de Camino. Por supuesto, la inspiración y las consignas
tenían un contraste de autenticidad y buena línea en el Talmud, la fuente originaria y total de la inspiración de Escrivá.
Son los libros escritos a base de proverbios morales, de anatemas, de obras con un tamiz de instrucción y con una
orientación didáctica, donde las reglas y preceptos, las normas, eran la pista para saber que se trataba de un moralizante converso, un autor marrano, que utilizaba trucos semánticos consistentes en transcribir conceptos con sentimientos, ideas y creencias judaicas mediante el cambio del sentido y de intención de los términos, la significación de las palabras y empleando un lenguaje mezcla de piedad y caricatura, que en los dos mundos son idénticos como si de un fraude semántico se tratara.
En esa misma línea de pensamiento y de acción se encuentra la tan reiterada frase que tanto gustaba repetir a Escrivá: “somos el resto del pueblo de Israel. Somos lo que queda del pueblo de DIOS…”. La cita era tan de su gusto que ha sido recogida incluso en la obra novelada de Vicente García: “En nombre del Padre” cuando nos narra una pose de Escrivá relatándonos que “emerge el Padre, quien enderezándose levanta los brazos por encima de su cabeza y atronando con la voz exclama: ‘iSomos el pueblo de Israel, hijas mías! iSomos el pueblo de Israel!…’ Son una y otra vez las que se recrea con el mismo contexto: ‘somos los vestigios del pueblo de Israel”.
Su aparente humildad era tan falsa como él mismo. Una vez mientras oraba, decía en voz alta “aquí tienes a tu burrito sarnoso” a lo que de inmediato y desde lo alto recibió la respuesta del mismo Dios: “un borrico fue mi trono en Jerusalén”.
Tal era el perfil semítico de Escrivá que un sacerdote de Madrid, amigo del escritor Luis Carandell en una conversación sobre el Opus “aprovechó la oportunidad para hacer el chiste de que el Opus Dei estaba constituido ‘por un escriba y setenta mil fariseos’ y añadió la, españolísima pregunta de si monseñor no seria de origen judío”. Sobre este particular se pronunció el antropólogo Julio Caro Baroja no afirmando ni negando su procedencia, aunque si apuntillaba que cuál no era el mejor apellido para pasar camuflado.
Por ello no es de extrañar que en su informe al sínodo diocesano de 1985, el rector del seminario de la diócesis de La Rioja acusó al clero del Opus de “ir a la caza de las herejías” y proseguía diciendo: “…creen pertenecer a la raza de Melquisedec” alusión directa en sentido metafórico.
Su carácter de filiación divina, dé alianza y pacto con el mismísimo Dios, la experimentó el Fundador personalmente “…esta realidad un día de verano de 1931, en un tranvía de Madrid. Mientras se preguntaba cómo podría llevar a cabo la misión que Dios le había encomendado tres años antes, el 2 de octubre de 1928, tuvo una respuesta nítida – que quedó grabada a fuego en su alma – a través de unas palabras del Salmo II: “Tú eres mi hijo; hoy te he engendrado yo”. Con el alma inundada de gozo, empezó a repetir en voz alta, como un niño: “Abba, Pater, Abba, Pater! Abba! Abba!”.
Con razón Escrivá había sido denunciado ante el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería, por considerarse que en una España de efervescencia católica y profundo sentimiento cristiano “el Opus Dei era la rama judaica de la francmasonería” También el Santo Oficio, en el Vaticano, recibiría comunicaciones en tal sentido.
Una anécdota que inocentemente se cuenta en la biografía de Escrivá escrita por su principal alabardero nos refiere que
“cerca de Caracas, el 14 de febrero de 1975, se levantó un hombre joven, de barba poblada y amplia, que realzaba su jovialidad.
– Padre, yo soy hebreo…
El fundador del Opus le interrumpió: “Yo amo mucho a los hebreos, porque amo mucho a Jesucristo – ¡con locura! – que es hebreo. No digo era, sino es: lesus Chdstus, hier et odie, ipse et in secula. Jesucristo sigue viviendo, y es hebreo como tú. El segundo amor de mi vida es una hebrea, María Santísima, Madre de Jesucristo. De modo que te miro con cariño, sigue…”. Le brotaba su instinto judío que a veces no sabía o no podía refrenar, aunque adornaba su impronta con alusiones a Dios y su Santa Madre, para dejar la cosa más atenuada, que se comprendiera el mensaje sin descubrirse por entero.
Una de las personas que conoció la realidad íntima de Escrivá era su amigo el profesor Viktor E. Frankl, judío, especialista de psicología que ha dejado varios testimonios de sus encuentros con el fundador del Opus Dei, donde nos ha dejado constancia de su capacidad de adaptación y simulación, su metamorfosis, propia de los de su raza, remarcando “su asombrosa capacidad para sin­tonizar inmediatamente con su interlocutor. Vivía totalmente en el momento presente y se entregaba a él por completo”.
Tan rematadamente judío era Escrivá que no quiso, siguiendo la costumbre judía, que sus padres reposaran en cristiana sepul­tura en un cementerio católico, siguiendo así la tradición de los hebreos que se llevaban consigo los huesos de sus mayores si eran desenterrados. Escrivá no quiso que los restos mortales de sus progenitores yacieran en tierra bendita y por eso les enterró en la cripta de la casa del Opus en la madrileña calle de Diego de León, exhumación de dudosa legitimidad si nos atenemos a las normas y ordenanzas municipales sobre enterramientos que regían cuando los mismos fueran sepultados extramuros de los cementerios en una calle y en un lugar no aptos.
Otra tendencia que resalta como tradicional en muchos judíos es la de “buscar entronque con linajes aristocráticos”. Y la adquisición y el fraude del título de “Marqués de Peralta”, para el que Escrivá carecía en absoluto de legitimidad tanto de origen como de ejercicio, y sólo su instinto judaico, le arrastró a la feria de las vanidades terrestres, con la búsqueda, la pesquisa y la adjudicación de un título nobiliario para cuyo expediente debió acudir no sólo al engaño a sabiendas de que no tenía derecho alguno, sino hasta a la falsificación documental y a la prevaricación de cargos públicos en el Ministerio de Justicia Español afectos al Opus Dei.
También un claro indicio de poca fiabilidad, a la sazón muy utilizado por los judíos de todas las épocas, es el constante cambio de nombres para no ser reconocidos. Recordemos aquí que Mendizábal, el autor de la más famosa desamortización eclesiástica, ministro liberal discutido, que en realidad se llamaba Alvarez y Méndez y que, como recalca Caro Baroja “siguiendo la costumbre muy común entre los de su linaje, modificó su apelli­do”. El sistema de cambiarse de nombres y de localidad lo subraya al hablar del criptojudaísmo Blázquez Miguel, como una técnica usual y homologada entre los judíos.
Y hablando de tácticas y técnicas, de pautas de compor­tamiento, es significativa la conducta de Escrivá el 28 de marzo de 1975 cuando celebró sus bodas de oro sacerdotales en la in­timidad, según su norma de conducta habitual “ocultarse y desaparecer es lo mío” inmersión y ocultamiento arquetípico del criptojudío.
Según el historiador Pulgar los conversos de Aragón “eran muchos” y según el historiador judío Baer “habría unas seis mil familias judías en el reino de Aragón, lo que proporcionalmente suponía muchísimo”. El famoso Libro Verde de Aragón es un alegato documental y escalofriante sobre la contaminación y la falta de limpieza de sangre en una gran cantidad de familias de la nobleza aragonesa donde una gran parte de las clases privilegiadas tenían verdaderamente origen judío. Bernáldez, en su
Historia de los Reyes Católicos nos informa que “en cuanto podían adquirir honra, oficios reales, favores de reyes y señores, algunos se mezclaron con los hijos e hijas de caballeros cristianos viejos con sobra de riquezas” para luego llevar una vida doble y aprovechada.
Para los criptojudíos, como para Escrivá de Balaguer la ética se reducía, en definitiva, a hacer lo útil en término final en la jerarquía de valores.
Para Cobo Martínez, Josemaría Escrivá de Balaguer es uno de “los más cualificados y eficientes criados del judaísmo”. Sus servicios a la causa judía y los perjuicios que de su actuación se derivan en la Iglesia Católica le confieren el gran título de hijo predilecto de Israel.
De ahí su inclinación a la vida oculta y las llamadas constantes a la imitación, no al amor y a la caridad cristiana, sino “a los treinta años de vida oculta del Señor” con una obsesión por el acatamiento y la obediencia como corres­ponde a las exigencias de una religión, la hebrea, que se basa no en la fe, sino en las prescripciones de una ley sin concesiones donde, como decía Escrivá, “Obedecer siempre es ser mártir sin morir”. La obediencia ciega, sobre el amor y la verdad. Esa es la gran diferencia.
Como nos advierte D. Julio Caro Baroja “hay que tener mucho cuidado con los lobos sangrientos que pasan entre nosotros disimulados con las pieles de mentidas ovejas”.