el alfa y el omega – ajedred – de la a la z

hanlet : esta pagina se considera protegida por la misericordia de dios,por tanto, hierra, pero asi como yerra rectifica…vamos a hacer un glosario de terminos para que no se pierda en nuestra pagina

1-Egosum qui sum – vaso hermetico – ave fenix – templarios
  hemos decidido usar a los templarios com simbolo a la vez de las ceniizas, merecida (suplicio de j moley) , como de l ave fenix que retorna renovado

  inerciado en terminos negativo y adepto en positivo

2-Bohas y Jakin – agente magico – luz ASTRAL -alma del mundo – el dragon – la serpiente

3-hecate – dogma de la trinida o axioma magico –

Hay tres mundos inteligibles que corresponden los unos con los otros por la analogía jerárquica: elmundo natural o físico, el mundo espiritual o metafísico y el mundo divino o religioso.

4 -ajedred -los dos reinos –rexalidad –  el reino del dia  – en su parte positiva esperanza y negativa represion – reino de la noche o de lo increado-utopia en su arte positiva y ensueños en la negativa

REPRESION – el perseguidor del enmigo o tanatos
ESPERANZA -la iglesia renovada – eros

gnosis-orgullosa o hechiceros- el perseguidor de los ensueños, pero tambien de la utopia
doctor-shock – plan de los inerciados para cambiar la rexalidad y evitar la utopia

5 -quinto elemento – la cruz filosofica – la esfinge –

6- el sello de salomon – el señor de los anillos en negativo ,  EL EQUILIBRIO MAGICO O TEMPLE EN POSITIVO

7- los site sellos . en negativo espada flamigera y en positivo

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la santisima trinidad – trinitarios unitarios

Hay tres mundos inteligibles que corresponden los unos con los otros por la analogía jerárquica: elmundo natural o físico, el mundo espiritual o metafísico y el mundo divino o religioso.De este principio resulta la jerarquía de los espíritus divididos en tres órdenes, siempre por eltemario.

Todas estas revelaciones son deducciones lógicas de las primeras nociones matemáticas del ser ydel número.La unidad, para hacerse activa, debe multiplicarse. Un principio indivisible, inmóvil e infecundo,sería la unidad muerta e incomprensible.Si Dios no fueramásque uno, no sería creador ni padre. Si sólo fuera dos, habría en elloantagonismo o división en el infinito, y esto sería la repartición o la muerte de toda cosa posible.Hay, pues, necesidad de tres para crear de sí mismo, ya su imagen la multitud infinita de los seres yde los números. Así es, realmente, único es sí mismo y triple en nuestra concepción, lo que nos lehace ver tan triple en sí mismo, como único en nuestra inteligencia y en nuestro amor.Esto es un misterio para el creyente y una necesidad lógica para el iniciado en las ciencias absolutasy reales.

El Verbo, manifestado por la vida, es la realización ola encarnación.La vida del Verbo, cumpliendo su movimiento cíclico, es la adaptación o la redención. Este tripledogma ha sido conocido en todos los santuarios esclarecidos por la tradición de los sabios

Algunos historiadores cuestionan la versión católica según la cual el islam se implantó violentamente en España, después de una invasión árabe, en el año 711. Estos argumentan que el islam ni se impuso ni era ajeno a los hispanos, lo abrazaron libre y mayoritariamente. La invasión del islam fue promovida por la Iglesia para encubrir su derrota ante los cristianos unitarios, seguidores del arrianismo que predicó Prisciliano.

¿Ocurrió la historia tal y como nos la han cantado? ¿Es posible que, en el siglo VIII , un ejército musulmán cruzara el estrecho de Gibraltar, derrotara a las tropas visigodas y avanzara victorioso hasta someter casi todo el territorio peninsular?. Los documentos de la época no contienen referencias a aquella terrible invasión. Las primeras noticias aparecen en las crónicas latinas y musulmanas del siglo IX, a seis generaciones (ciento cincuenta años) de los hechos; cuando el islam estaba ya firmemente arraigado en la península. Algunos investigadores, concluyen que el mito ha pervivido, contra toda lógica, porque a los católicos les ha interesado mantenerlo; encubría ante el pueblo su fracaso social y religioso. La guerra civil que estalló en la Península Ibérica a principios del siglo VIII, explicada como conflicto político y disfrazada más tarde como invasión de una potencia extranjera, tuvo su origen en hechos que se remontan a cuatro siglos antes; enfrentamientos entre dos corrientes cristianas. Los unitarios o arrianos, negaban que el Hijo fuera igual al Padre (según esta premisa, Jesús no era Dios) y los trinitarios, adheridos al dogma de San Pablo, mantenían que hay tres personas distintas (Padre, Hijo y Espíritu santo) en un solo Dios verdadero.
Para aproximarnos a la verdad de lo que sucedió el año 711, cuando un contingente de guerreros del norte de África ( bereberes), cruzan el estrecho de Gibraltar, derrota a las tropas visigodas de Don Rodrigo y se establecen en la Península Ibérica, tendremos que remontarnos al siglo IV. Un poco de historia. En el año 325, el emperador Constantino convoca un concilio en Nicea para zanjar las disputas teológicas que estaban perjudicando al imperio. El dogma de la Trinidad se impuso y se incluyó en la religión oficial, al mismo tiempo se excomulgaba al obispo Alejandrino Arrio, que murió en el año 336, un día antes al fijado por el emperador para obligarle a reconciliarse con la Iglesia. Un siglo después, su mensaje obtuvo un eco imprevisible. Las ideas de Arrio en Oriente fueron propagadas por Prisciliano en la Península Ibérica y en el sur de la Galia. Prisciliano nació en el seno de una familia senatorial en el año 340 (se cree en Galicia) y comenzó a predicar hacia el 370. Hombre culto, ascético, vegetariano y que no hacía distinción entre hombres y mujeres en cuestión de nombramientos relacionados con el culto; principios que retomarán siglos después los cátaros. Los libros de Arrio fueron quemados y apenas quedan obras de Prisciliano.
De los signos externos y sacramentos del arrianismo sólo se sabe, por referencias de sus enemigos, el empleo de alguna forma de tonsura y que el bautizo se realizaba mediante tres inmersiones, quizá en correspondencia con la trilogía “cuerpo, alma y espíritu” o “cuerpo físico, astral y mental”. Prisciliano durante toda su vida fué acosado por los obispos trinitarios, temerosos de su influencia entre el clero y la población. En el año 385, en la ciudad de Tréveris, el emperador Máximo le hizo acudir para que se defendiera de la acusación de hechicería lanzada por sus adversarios. Hubo un juicio, viciado por intereses clericales e imperiales, y una condena: a Prisciliano le cortaron la cabeza. Fue el primer hereje que sufrió pena de muerte. Curiosamente, el propio emperador Máximo fue ejecutado tres años después por orden de Teodosio. Unamuno sugiere que en Compostela no es el Apóstol Santiago quien está enterrado, sino Prisciliano, lo cual daría idea de la extensión e importancia que alcanzaron sus doctrinas.Su ejecución afianzó el arrianismo en el país.

El año 460 llegó al poder el monarca godo Eurico, que se convirtió a la fe arriana. En el año 587, el rey godo Recaredo se alió con los trinitarios por conveniencias políticas y, en nombre propio y en el de todo su pueblo, abjuró del arrianismo que habían practicado los anteriores monarcas godos. Se prohibió el culto arriano y se iniciaron brutales persecuciones contra sus seguidores y también contra los judíos, quienes hasta entonces habían practicado su religión libremente. Los arrianos de la península y del sur de Francia se sublevaron ;soportaron durante el siglo siguiente robos, violaciones, asesinatos y reducción a la esclavitud, perpetrados por la oligarquía goda y el clero. La tensión se calmó cuando el rey godo Vitiza subió al trono en el año 702 y comenzó a deshacer los entuertos de sus antecesores: declaró una amnistía contra los perseguidos y les restituyó sus bienes; detuvo las medidas hostiles contra los judíos y convocó el XVIII concilio de Toledo, cuyas actas, sospechosamente, se han perdido. El grueso de los historiadores opina que fueron destruidas porque eran contrarias al Cristianismo ortodoxo romano. A la muerte de Vitiza, en torno al año 709, todo cambió. La nobleza y los obispos impidieron que su hijo Achila, que era menor de edad, ocupara el trono, y eligieron en su lugar a Don Rodrigo, un jefe militar afín a sus intereses. Estalló entonces una guerra civil entre los partidarios de éste (seguidores del Cristianismo establecido), y quienes apoyaban a los sucesores de Vitiza (creencias arrianas o unitarias); estos últimose veían en Don Rodrigo a un usurpador del trono visigodo. Al mando de la Bética estaba Rechesindo, antiguo tutor del hijo de Vitiza. Rodrigo lo mató en una escaramuza y entró en Sevilla sin oposición. Los partidarios de la estirpe de Vitiza, debilitados unitarios, pidieron ayuda a su correligionario Tariq, gobernador de la provincia visigótica de Tingitana (Tánger), en el norte de Marruecos, que había sido nombrado por Vitiza y con cuyo reinado mantenía estrechas relaciones comerciales. Tariq era, probablemente, de raza goda, como apunta la sílaba “ic” hijo en lengua germánica. Uno de sus jefes militares era Yulian, de origen romano, a quien la leyenda de la invasión convirtió en el traidor conde Don Julián.

En el año 711, a finales de abril en que Tariq Ibn Ziad, a la cabeza de un ejército de siete mil hombres en el que domina la etnia beréber de la que él forma parte (los árabes eran menos de 300), cruza el estrecho que llevará a partir de entonces su nombre, para desembarcar en la Península Ibérica Y defender la causa unitaria. La presencia de tropas no provocó reacción entre la población autóctona, la petición de auxilio a fuerzas extranjeras era muy corriente en Hispania.Los judíos, ferozmente perseguidos por los monarcas godos después de que éstos abandonaran la fe arriana, acogieron a los recién llegados. Los expertos subrayan que sólo un estado puede organizar una invasión militar; no existía entonces un imperio arábigo, sino tribus y pequeños caudillos enfrentados entre sí y carentes de gobierno, administración y ejército. El contingente islamo-beréber hizo la travesía a bordo de la flota del conde Don Julián, el antiguo gobernador cristiano de Ceuta que se había puesto al servicio del gobernador musulmán de la Ifriqiyah, Musa lbn Nusair, con sede en Qairauan (hoy Tunicia). Por un lado, el conde Don Julián era un cristiano unitario, es decir un monoteísta puro, que adhería a las enseñanzas de los cristianos primitivos y de los llamados Padres y Doctores de la Iglesia, como Orígenes (185-254), Clemente de Alejandría (m. 215), Tertuliano (155-220) y Justino Mártir (100-165), y especialmente al obispo griego Arrio (256-336), nacido en Libia, todos ellos defensores de un acendrado monoteísmo que rechazaba la divinidad de Jesús.

La doctrina de la Trinidad, recordemos, fue instaurada en la Iglesia Católica a partir del Primer Concilio de Nicea, en 325, y, produjo un gran cisma entre los cristianos de oriente, partidarios del monoteísmo, y los obispos occidentales liderados por Osio (257-358) que a través del llamado pacto constantiniano monopolizaron desde entonces la orientación y el poder de la Iglesia. El historiador español Ignacio Olagüe explica en su obra “La Revolución Islámica en Occidente”, que a partir de entonces “la doctrina trinitaria fue impuesta a hierro y fuego” por todo el norte de Africa y la Península Ibérica. Eso también explica la relativa facilidad con que los musulmanes avanzaran por esas regiones, y la hospitalidad con que fueron recibidos, particularmente la de los beréberes. Luego de consolidar su dominio en la lfriqiyah (Tunicia) hacia el 670, en 701 alcanzaron el extremo occidental del Magrib y en 708 entraron en Tánger. Respecto a Musa Ibn Nusair, el historiador musulmán almohade Ibn al Kardabus, del siglo XII, nos dice que pertenecía a la escuela de pensamiento shi’i. Su padre había sido Nusair al Bakri, nacido en 640, a quien el fundador de la dinastía omeya, Mu’awyah Ibn Abu Sufián había conferido el mando de su guardia, pero él se negó a combatir contra el cuarto califa, ‘Ali Ibn Abu Talib (600-661). Musa Ibn Nusair haría la alianza con el arriano conde Don Julián, señor de Tánger y Ceuta. Así, en 710 envió a su lugarteniente Tarif con 500 hombres a ocupar el saliente sur de la Península donde la ciudad de Tarifa lleva su nombre y a la cual impuso un pesado tributo, o sea “la tarifa”, para castigar los excesos de la gobernación visigoda contra los cristianos arriaos de la región. Vale aquí puntualizar que la población mayoritaria de la Península adhería a los principios unitarios y al arrianismo. Por el contrario, la corte y el clero visigodo respondían a los dictados de Roma y al dogma trinitario. La oligarquía visigoda con sede en Toledo explotaba y oprimía hasta los más crueles extremos a sus súbditos arrianos.

El profesor Olagüe en la obra ya citada, muy recomendable ciertamente, brinda pormenorizados detalles de este asunto. Volviendo a nuestro tema anterior del cruce de Taríq, éste al frente de sus hombres desembarcó en las cercanías del famoso peñón al que se dio su nombre: Yabal al Tariq, “Monte de Tariq”, es decir, Gibraltárabe: El 19 de julio de ese mismo año, por las orillas del río Guadalete, logra una victoria decisiva sobre el rey visigodo Don Rodrigo. Se dice que Rodrigo murió en la batalla, pero es más probable que fuera expulsado de Andalucía y buscara refugio en Lusitania, donde pudo haber fundado su propio reino, ya que existía en Viseu una sepultura con la inscripción “Aquí yace Roderico, rey de los godos”, que todavía se conservaba en el siglo XVIII en la iglesia de San Miguel de Fetal, según señala el abate Antonio Calvalho da Costa en su Corografía portuguesa. Un mes más tarde, Musa envia otro lugarteniente Mughit ar Rumi a cercar la ciudad de Córdoba. Dice Haim Zafrani en su obra “Los judíos del Occidente Musulmán”: “Durante el asedio, los judíos se encierran en sus hogares esperando impacientemente el desenlace. Contrariamente a lo que sienten por los godos y su clero, no temen en absoluto la llegada de los musulmanes en los que tienen puestas todas sus esperanzas, pues no olvidan que los reyes visigodos los han oprimido despiadadamente. Sirviéndose de estratagemas, los judíos -según narran los historiadores musulmanes y cristianos- contribuyeron a facilitar la entrada del ejército islámico a la ciudad, celebrando su victoria. Mughit los tomó a su servicio, onfiándoles la guardia de la ciudad. Lo mismo ocurrió en Toledo, y en Sevilla, donde Musa Ibn Nusair dejó una guarnición judía para mantener el orden”. A partir de entonces, España entra en el seno de Dar al islam, (la Casa del islam), y los cristianos arrianos y judíos se integran en el estado musulmán que se va forjando. Así, los judíos españoles, al convertirse en miembros de un dominio que se extiende desde el Atlántico hasta la China, se reencuentran con sus hermanos de las demás comunidades judías de Oriente y de Africa del Norte, reanudando sus lazos socio-culturales y económicos. Por otra parte, los cristianos unitarios españoles consolidan y reafirman su identidad monoteísta junto con sus hermanos en la fe, musulmanes y judíos. Esta explicación de los orígenes de la España musulmana, tal vez un tanto extensa, la creo necesaria para contrarrestar la historia oficial que sin fuentes ni argumentos serios afirma que España fue conquistada a sangre y fuego por los musulmanes.

En el siglo IX, vemos que los musulmanes llevaban 140 años en la península, tenían desde hacía un siglo la capital del reino en Córdoba, la más importante y refinada ciudad de Occidente por entonces, con un millón de habitantes, y es evidente que no habían forzado la conversión masiva de indefensos cristianos, ni siquiera hacían proselitismo de su fe ni alardes de su culto. ¿Qué fe seguían entonces los andaluces?. Probablemente el arrianismo tradicional, en evolución hacia el islamismo, que la mayoría de la población acabaría abrazando, igual que la lengua árabe por el latín. No hubo imposición, sino lento cambio. Y no era una fe extranjera. Asín Palacios y otros arabistas mantienen que el islam tiene relación con el Arrianismo y el Judaísmo. Se comprende el respeto de los musulmanes hacia las “gentes del Libro”, con las que comparten lo esencial: el sometimiento a un solo Dios con el que pueden comunicarse directamente y desde cualquier lugar. Se ha querido transmitir la idea de que España era un desierto artístico e intelectual hasta que llegó el islam. Sin embargo, el historiador Bonilla San Martín dice que “el movimiento priscilianista, los trabajos de los concilios de Toledo, las producciones de los escritores, atestiguan en la España de los siglos IV y V una cultura excepcional. La invasión goda, lejos de sofocar este progreso, lo acrecentó y estimuló notablemente”. De hecho, los estudiosos mantienen que el arte arábigo fue una prolongación del ibero y del visigótico. El árabe se empieza a generalizar por escrito en España hacia la segunda mitad del siglo IX. Es entonces cuando florecen las ciencias, la filosofía y la poesía. La rica lengua árabe es el instrumento; el genio lo aportan aquellos que vivían ya en Al-Andalus y los que llegaron como invitados, tanto del mundo islámico como del cristiano, sin distinción de etnias. Las innovaciones arquitectónicas como el arco de herradura no son una aportación arábiga; existía en Occidente y puede verse en varias construcciones de España y Francia anteriores al islam. Tampoco parece obra suya la mezquita de Córdoba, ni nació mezquita. Ese templo, bosque de columnas, es incompatible con el culto musulmán y con el cristiano, ya que ambos exigen espacios diáfanos para seguir al oficiante. En suma, demasiadas incógnitas a la hora de analizar un periodo que fue trascendental para la posterior evolución de la sociedad española y que la historiografía oficial ha catalogado, de forma excesivamente parcial y simplista, como un invasión y una reconquista, pero como decía Ortega y Gasset “Una reconquista de seis siglos no es una reconquista”. Lo más probable es que nunca existiera una invasión violenta sino una revolución interna de los pobladores de la Hispania que se dejaron seducir por la magia de lo nuevo y mejor.

El papel del Obispo Oppas. Obispo visigodo de Sevilla. A la muerte de su hermano el Rey Witiza (710), y a pesar de que éste había nombrado sucesores a sus hijos, el concilio de nobles y prelados había elegido a Rodrigo (Roderico) como sucesor, por lo que se abrió un periodo de guerra civil por motivos sucesorios. Akhila, hijo de Witiza, y sus partidarios, entre los que seencontraban el Obispo Oppas, se levantaron contra lo que consideraron una usurpación, dando lugar a una guerra civil. La lucha entre ambos bandos concluyó a favor de los segundos en la primavera de este año; unos huyeron hacia el norte y otros se refugiaron en la plaza fuerte de Ceuta, gobernada por don Julián, pariente de Witiza. A principios del 711, estalló una revuelta en el norte de España, en las proximidades de Pamplona. Rodrigo reunió a su ejército y se dirigió a combatirla. Al mismo tiempo, aprovechando el momento, el Conde don Julián y el Obispo Oppas pactaron con Muza una alianza para recuperar el trono para los hijos de Witiza, aunque se tienen sospechas de que lo deseaban para ellos mismos.

En mayo del 711, Tarik ben Ziyad, Gobernador del norte del África musulmán, acompañado por el Conde Julián y el Obispo Oppas, desembarcaron en Gibraltar con un ejercito de 12.000 hombres. Entre el 19 y el 26 de julio del 711 se dio la famosa batalla de Guadalete, en la que Rodrigo, a pesar de que contaba con un ejército de más de 100.000 hombres, fue totalmente derrotado. Oppas ayudó a Tarik en su invasión de la península, acompañándole en la toma de Écija, Córdoba, Úbeda, Jaén, Consuegra y Toledo, donde fueron ejecutados los nobles partidarios de Rodrigo que se encontraban en la ciudad. Cuenta la Historia que habéndose enterado Munuza del levantamiento de los cristianos y de la elección de Don Pelayo como su jefe, pidió ayuda al emir de Cordoba. El emir de Cordoba le envió a su lugarteniente Alkama con un grueso ejercito para someter a los sublevados y a “Don Opas” prelado de sevilla y pariente de Don Pelayo. Alkama envió de embajador a don Opas para ver si con buenas razones lograba convencer a Pelayo para que desistiese de la lucha, haciéndole a dicho fin grandes y halagadoras promesas. Según cuenta el “Cronicon” del Obispo de Salamanca, Don Opas da a Don Pelayo el siguiente consejo: “Hermano: estoy seguro que trabajas inútilmente.

¿Qué resistencia has de oponer en esta cueva, cuando toda España y sus ejércitos unidos bajo el poder de los godos, no pudieron resistir el ímpetu de los ismaelitas?. Escucha un consejo: retírate a gozar de los muchos bienes, que fueron tuyos, en paz con los árabes como hacen los demás.” A esto contestó don Pelayo. “No quiero amistad con los sarracenos, ni sujetarme a su imperio; porque, ¿no sabes tú que la Iglesia de Dios se compara a la luna, que estando eclipsada vuelve a su plenitud? Confiamos, pues, en la misericordia de Dios, que de este monte que ves saldrá la salud a España. Tú y tus hermanos, con Julián, ministro de Satanás, determinasteis entregar a esas gentes el reino de los godos; pero nosotros, teniendo por abogado ante Dios Padre a nuestro Señor Jesucristo, despreciamos a esa multitud de paganos, en cuyo nombre vienes, y por la intercesión de la Madre de Dios, que es Madre de misericordia, creemos que esta reducida gente de 105 godos ha de crecer y aumentar tanto como semillas salen de un pequeñísimo grano de mostaza. ” Don Opas, luego de oír la contestación de Pelayo, se volvió al ejército moro y dijo : ” Marchad hacia la cueva y luchad, que si no es por medio de la espada, nada podremos conseguir de él.” Opiniones, hechos y razonamientos: 1. Muchos historiadores desconfian del éxito de la invasión musulmana de España por la rapidez en que un escaso número de guerros destruyó el reino de Toledo. – Los visigodos fueron cristianizados en el más profundo y radical arrianismo unitario. – Los hispanorromanos eran devotos de la doctrina de Roma, Trinitaria desde Nicea. – Recaredo se convirtió para evitar las insurrecciones de los hispanorromanos trinitarios. La última gran insurrección la protagonizó su hermano Hermenegildo desde la Betica (profundamenta trinitaria). – La rápida derrota de los ejercitos de la monarquía toledana, integrados también por hispanorromanos, fue debida entre otras causas, al hecho de la profunda crisis de la estructura militar, como acreditan los desesperados esfuerzos de Wamba por una reforma que recuperara el potencial militar perdida. – Otra causa de la derrota fué el debilitamiento del Reino, dividido en luchas fraticidas entre dos dinastías. 2. En la llamada Edad de Oro del islam, cuando el territorio musulmán se extendía de España hasta la China, entre los siglos VIII y XIV, convivían en su seno en un ambiente de libertad y mutuo respeto cristianos arrianos, nestorianos, monofisitas y coptos, judíos, budistas, zoroastrianos, maniquéos e hinduistas, cuyas creencias y tradiciciones eran garantizadas por el islam por el estatuto de Ahl al Dhimma, es decir, la “Gente del Pacto”.

Esto es algo que el islam puso en práctica hace más de 1.400 años y que Occidente a duras penas comenzó a llevarlo a cabo a mediados del siglo XX. Y es precisamente uno de estos pactos, el firmado entre el godo Teodomiro, gobernador de Orihuela, y ‘Abdul ‘Aziz, el hijo de Musa lbn Nusair, el 5 de abril del año 713, el que conforma el documento más antiguo de la historia andalusi. En virtud de este tratado Teodomiro quedó como gobernador inamovible y Orihuela (la de Miguel Hernández) fue un estado autónomo durante muchos años. Cuando los musulmanes llegaron a la Península, traían un concepto absolutamente revolucionario basado en el Corán y la Sunnah o Tradición del Profeta Muhammad, por el cual se trataba a los seres humanos por igual, respetando sus derechos y propiedades. Edicto de `Abdul ‘Aziz Ibn Musa Ibn Nusair a Tudmir Ibn Abdush (esto es, Teodomiro, hijo de los godos). En el Nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. Este último obtiene la paz y recibe la promesa, bajo la garantía de Dios y su Profeta, de que su situación y la de su pueblo no se alterará; de que sus súbditos no serán muertos, ni hechos prisioneros, ni separados de sus esposas e hijos; de que no se les impedirá la práctica de su religión, y de que sus iglesias no serán quemadas ni desposeídasde los objetos de culto que hay en ellas; todo ello mientras satisfaga las obligaciones que le imponemos. Se le concede la paz con la entrega de las siguientes ciudades: Uryula [Orihuela], Baltana, Lakant [Alicante], Mula, Villena, Lawraka [Lorca] y Ello. Además, no debe dar asilo a nadie que huya de nosotros y sea nuestro enemigo; ni producir daño a nadie que huya de nosotros o sea nuestro enemigo; ni producir daño a nadie que goce de nuestra amnistía; ni ocultar ninguna información sobre nuestros enemigos que pueda llegar a su conocimiento.
Él y sus súbditos pagarán un tributo anual, cada persona, de un dinar en metálico, cuatro medidas de trigo, cebada, zumo de uva y vinagre, dos de miel y dos de aceite de oliva; para los sirvientes, sólo una medida. Dado en el mes de Rayab, año 94 de la Hégira (713 d. C.). Como testigos, ‘Uzman Ibn Abu `Abda, Habib Ibn Abu ‘Ubaida, Idris Ibn Maisara y Abul Qasim al Mazali. 3. No hubo invasión de ejércitos árabes. La realidad, es otra bien distinta. En el siglo VII se produce un movimiento revolucionario que va ganando adeptos en Oriente y que empieza a extenderse por todo el mundo. Las lápidas encontradas en Xativa, fechadas en el S.VII, -y otras más encontradas en otros lugares y fechadas en el mismo siglo, según fuentes universitarias- demuestran que el islam llega a la península Ibérica directamente desde Oriente, posiblemente a través de la costa mediterránea no sometida a la monarquía visigoda y que mantenía relaciones comerciales y de clientela –protección- con el Imperio Bizantino de Oriente. El proceso de asimilación de las nuevas ideas y los nuevos ritos, es lento, progresivo, pasando por una primera etapa de sincretismo con el arrianismo hasta llegar a las formas de culto islámicas y a unas formas sociales islamizadas: deslatinización, adopción del idioma árabe y arabización de los nombres. Las posteriores leyendas de la batalla de Guadalete , al igual que la muerte de Rodrigo, muerto en la batalla de Guadalete según la leyenda, no son más que eso leyendas. Es mucho más probable que huyera hacia la Lusitana en busca de refugio, pues según el abate Antonio Calvalho da Costa en su “Corografía portuguesa”, en Viseu, existía una sepultura con la inscripción “aquí yace Roderico, rey de los godos”. Mas Pruebas: San Eulogio. Miembro de una familia acomodada que vivió en Córdoba en la primera mitad del Siglo IX. Al regreso de su viaje a Navarra (849-850) y ante la difusión que tuvieron las herejías unitarias en Andalucía, se le ocurrió combatirlas predicando el martirio a las vírgenes cristianas de Córdoba, en la creencia de que la sangre vertida podría detener el proceso de islamización que se estaba engendrando en su ciudad. Las revueltas populares que el martirio de las vírgenes sacrificadas causaron, llevaron a la autoridad política a hacerle responsable de la alteración del orden público, siendo encarcelado por estos motivos. La fama alcanzada por sus escritos, hace que sea nombrado Arzobispo de Toledo, no pudiendo ocupar el cargo por haber sido condenado por la justicia del sultán cordobés y encontrarse encarcelado. Más tarde, Alfonso III consigue que Abderrahman II, monarca de Al-Andalus, le permita trasladar el cuerpo de San Eulogio hasta Oviedo. El cuerpo iba acompañado de manuscritos con las obras del escritor, reproducidas en vida de este, las cuales se conservan en la biblioteca de la catedral de Oviedo.

Entre estos documentos, se encuentra el Apologeticum martyrium, escrito en 857, donde relata su viaje a Navarra, dando cuentas del hallazgo que hizo en la biblioteca del Monasterio de Leyre: un opúsculo que reseña una biografía de Mahoma. Los pormenores de este viaje, son conocidos por la biografía que Álvaro escribe de San Eulogio y por la carta que este escribe al obispo de Pamplona a su regreso a Córdoba, por lo que no hay duda de su autenticidad y del año en que fue escrita. Alojado San Eulogio en el Monasterio de Leyre, hizo un gran descubrimiento en la biblioteca de este monasterio. El mismo lo relata de la siguiente forma: “Cuando últimamente me hallaba en la ciudad de Pamplona y moraba en el monasterio de Leyre, ojeé todos los libros que estaban allí reunidos, leyendo los para mí desconocidos. De pronto descubrí en una parte cualquiera de un opúsculo anónimo la historieta de un profeta nefando”. Se trataba de una biografía del profeta Muhammad. La lectura de esta biografía de un profeta desconocido para él, le produjo tal sensación, que se vio en la necesidad de compartir el hallazgo con sus correligionarios, los intelectuales católicos Juan Hispalense y Álvaro de Córdoba. Juan Hispalense, que seguramente había recibido la carta antes que Álvaro, escribía a este, remitiéndole un extracto de la biografía de Muhammad, para hacer partícipe a Álvaro del extraordinario descubrimiento que su amigo común, Eulogio, había encontrado en Leyre. Estas cartas, fueron intercambiadas entre los años 849 y 851. Conclusiones: Hacia la mitad del siglo IX, la jerarquía eclesiástica andaluza, desconocía la existencia del islam. No se habían enterado de la invasión de los árabes en el 711, no se habían percatado de que cinco veces al día, los almuecines de las mezquitas cordobesas llamaban a la oración a los fieles del islam. Su preocupación no era el islam, -no lo conocían- sino el judaísmo, el arrianismo, otrás herejías cristianas y el ateismo, pero no el islam, del que no se hace mención en ningún documento eclesial hasta las cartas de Eulogio en el año 849 aproximadamente, en las que muestra su perplejidad ante el descubrimiento de una nueva religión.

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Al final le sacaremos todas las vueltas al ovillo de lana, no sois el único equipo jugando en el juego, no lo olvidéis,

seguiremos invetigando

Fatalidad,- el largo alegato del fiscal Pedro Horrach

Fatalidad, voluntad, poder, tal es el temario mágico que, en las cosas humanas, corresponde altriángulo divino.La fatalidad es el encadenamiento inevitable de efectos y de causas en un orden dado.La voluntad es la facultad directriz de las fuerzas inteligentes para conciliar la libertad de las personas con la necesidad de las cosas.El poder es el prudente empleo de la voluntad, que aún hace servir a la fatalidad al cumplimiento delos deseos del sabio. URDANGARIN BARCENAS QATAR

José Díaz Herrera.- Acabo de leer el largo alegato del fiscal Pedro Horrach oponiéndose al malévolo intento del juez José Castro de Palma de Mallorca de imputar de la infanta Cristina Federica de Borbón y Grecia, esa virginal muchacha. Y por una vez y sin que sirva de precedente no puedo estar más de acuerdo con el Ministerio Público en todos sus extremos.
Visto lo actuado, no hay constancia ni la habrá, ni por activa o por pasiva, ni de forma directa o circunstancial, se miren los 20 legajos desde arriba, desde abajo o de costado, se ponga el lector de cubito supino o de cubito prono, e incluso en la posición del salto del tigre, de que la hija del Rey de España trabajara en las empresas Asociación Instituto Nóos de Investigación Aplicada o en la entidad mercantil Aizzon SL.
A las alegaciones del Fiscal, que doy por leídas por quienes me siguen (la Casa Real que siempre acoge mis textos con cariño y algún otro), y para más abundamiento aporto los siguientes argumentos. Los hago siguiendo el mismo esquema que el abogado del Ministerio Público:
PRIMERA: PRINCIPIO DE IGUALDAD ANTE LA LEY
La Infanta es de sangre real y su marido fue educado desde su más tierna infancia para entroncar con la aristocracia. Ana María Tejeilo, la esposa de Diego Torres es plebeya. Y eso no tiene remedio.
A la Infanta no se le puede atribuir cobros. Las infantas de España no trabajan.
La prueba más palpable la tenemos en la Reina Isabel II. Por no trabajar ni se lavaba y obligaba a sus doncellas a rociarla de colonia cada seis horas, entre coito y coito.
El artículo 35 de la Constitución que garantiza el deber y el derecho a un trabajo digno no afecta[2] a la Familia Real ni a sus allegados. En ese aspecto son inviolables como el Rey aunque no figure en la Carta Magna.
Las Infantas de España no han sido vistas nunca en las colas del INEM. Y eso, que nadie pone en duda, es porque han vivido casi siempre de los Presupuestos Generales del Estado.
Es bien cierto que Cristina Federica tuvo un despacho, modesto y discreto, como es ella, en la Caixa.
Y que lo sigue ostentando, pese a abandonar el trabajo más de un año para irse a Estados Unidos, sin despedirse de Isidro Fainé, Josep Vilarasau ni de Antonio Brufau ni permitir que éstos bajaran en fila a rendirle pleitesía.
Pero eso constituye un servicio a España, pedido por Miquel Roca y Jordi Pujol para frenar a los independentistas mientras el catalanismo pueda seguir esquilmando al resto de España.
Además, fue un medio para que hablara por teléfono gratis con sus amigas, una excusa para hacerse la manicura los jueves y lavarse el pelo y darse mechas los viernes. Y un subterfugio, que esto tampoco nadie lo dice, para permitir que la Caixa se extendiera por toda España sin despertar los recelos y las cautelas que genera la BBK (BilbaoBizcaiaKutxa), a quien mucha gente identifica con algo de razón con Aralar, Batasuna, Bildu o ETA, por ejemplo.
Sus únicas actividades, además de las tonterías de las jóvenes de su edad, se han limitado a representar dignamente a la Corona en actos oficiales y a presidir actos benéficos. Algo, por otra parte, bastante habitual en la Familia Real española y en otras casas dinásticas europeas.
Es bien cierto que muchas veces cuando acudían a actos semi-oficiales, alguien con muy malas intenciones, siempre intentando que el germen de la corrupción anidara en los bellos corazones de nuestros reyes, les colocaba distraídamente algún cheque con algún uno seguido de bastantes ceros en el bolsillo. Pero siempre ha ocurrido en contra de su voluntad. Si lo sabré yo.
Si muchos de esos cheques no han sido devueltos es porque en los cheques no se pone el remitente y el correo no funciona en España. Nunca por deseo de la realeza (que Dios Guarde porque de ellos se puede esperar poco) de admitir sobornos, prebendas, sinecuras y otras bagatelas.
Tampoco puede decirse de las infantas españolas que se dedicaran a aliviar de la carga seminal a los primeros ministros y generales, como ocurría con su tatarabuela. Esto, además de no constituir un trabajo, se cortó al menos en un 50 por ciento con el matrimonio del Rey con doña Sofía de Grecia.
Así que si jamás ha trabajado ni sabe lo que es eso no es posible imputarle a ella por el incremento patrimonial que se produjo en su familia tras casarse con Iñaki Urgandarin que, como se sabe, procedía de una buena y adinerada familia de Zumárraga (Guipúzcoa), propietaria de minas, altos hornos, aceriales, navieras y del banco Vital Kutxa, donde iba a entretenerse su padre y a jugar al monopolypero con dinero real.
Moverse entre lujos y oropeles sin preguntar jamás de donde había salido el dinero, ha sido su forma de vida durante su infancia y su juventud. ¿Por qué iban a cambiar las cosas por el simple hecho de casarse con un balonmanista sin un duro pero con mucha jeta si en el colegio le habían inculcado de niña que Dios provee al necesitado?
En ese sentido, Rita Barberá, José Camps, Jaume Matas, Alberto Ruiz-Gallardón y otros no han hecho más que cumplir la Ley de Dios. No así cuando han regalado el dinero a la plebeya Ana María Tejeilo. Eso además de corrupción es pecado mortal.
SEGUNDA. INEXISTENCIA DE INDICIOS INCRIMINATORIOS PREVIOS
Es cierto, tal y como afirma el juez, que doña Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, que ese es su nombre completo y no el que pone fiscal en su escrito, era propietaria del 50 por ciento de las acciones de la mercantil Aizzon SL. Pero lo era no porque hubiera desembolsado un euro de su bolsillo. Los reyes y sus hijos no suelen llevar dinero.
Así que lo más seguro es que alguien se las regalara sin que ella lo supiera y siempre en contra de su voluntad y de su leal saber y entender y con el perverso objetivo de manchar su inocencia.
También es cierto que ostentaba el cargo de secretaria de las Juntas Generales en la citada mercantil. Pero jamás trabajó en ella. Y como pruebas irrefutables se pueden aportar, además de las ya señaladas por el defensor de la legalidad, que son muchas, estas otras que se entenderán enseguida sin conocer la ciencia jurídica.
1.- Nunca se le vio salir a la calle a comprar los periódicos para los ejecutivos de la sociedad ni a recoger la correspondencia.
2.- No era la encargada de encender la cafetera por las mañanas, de poner el aire acondicionado ni tenía como misión servirle el café a los directivos de las compañías.
3.- Nadie ha declarado que era la encargada de coger el teléfono y abrir la puerta a las visitas.
4.- Tampoco era la responsable de mandar a comprar las pastas y la bollería, cada vez que a don Carlos García Revenga o a don Diego Torres le apetecía un dulce. Solo consta que le endulzara la vida a Iñaki Urdangarin, pero ese es otro cantar.
5.- Ningún camarero de los restaurantes que solían frecuentar los ejecutivos de Nóos o Aizzon recuerdan que llamara para reservar mesa ni para anular la reserva.
6.- Cuando los dirigentes del Partido Popular acudieron a Marivent y a La Zarzuela a hacerle una dádiva de algunos cientos de miles de euros, porque les sobraba el dinero y no porque Nóos se lo pidiera, no fue ella la encargada de recogerles los paraguas y los abrigos y guardarlos en el armario de la entrada.
7.- Tampoco hay constancia de que fuera la responsable de devolvérselos a la salida ni de ayudar a Francisco Camps, a Jaume Matas ni Rita Barberá a ponerse el abrigo, con lo que le cuesta este menester a esta señora.
8.- Doña Cristina Federica de Borbón y Grecia no sabe taquigrafía, con lo cual no pudo seguir al pie de la letra los acalorados debates de los consejos de administración de ambas sociedades donde se discutía, hasta el mínimo céntimo, cuántos millones de Euros iban a «trincar» de cada autonomía y que informe «estúpido» le iban a ofrecer a cambio para «vestir el muñeco».
9.- Tampoco pudo redactar las actas, toda vez que el esmalte de sus uñas no ha sido hallado en la maquina de escribir ni en ninguno de los ordenadores de ninguna de las sociedades.
10.- Tras el minucioso examen y cotejo de las huellas dactilares de los centenares de escritos de esta sociedad en poder del Juzgado, de la Fiscalía y de toda la Prensa no se ha encontrado su impresión digital, lo que releva que jamás toco ni vio de lejos un solo papel.
11.- De las declaraciones de don Iñaki Urdangarin, de don Diego Torres ni de don Carlos García Revenga o don Miguel Tejeiro Losada no se deduce que realizara ninguna otra de las labores que en España se suelen atribuir, con bastante machismo por cierto, a las secretarias.
12.- Aunque la palabra secretaria viene de secreto, no consta ningún chismorreo atribuido a la Infanta. Es decir no habló nunca mal de nadie. Y si no lo hizo siguiendo la inveterada costumbre española muy arraigada entre las secretarias al referirse a sus jefes es porque no fue secretaria de nadie.
13.- Por si aún quedaban dudas, ningún vecino vio nunca coches de policía ni escoltas en la puerta de la empresa.
14.- Tampoco se observó nunca la presencia de impresentables paparazzis ocultos entre los matorrales para inmortalizar el modelito que usaba cada día y luego contarlo en los programas del corazón.
15.- A más abundamiento, doña Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia no fue nunca secretaria de los consejeros de administración de las sociedades Nóos y Aizoon porque estos no se reunieron nunca. Las empresas eran meros artificios para «buitronear» el dinero del Estado.
16.- De todo lo cual se deduce sin posibilidad de argumentar en contrario que la Infanta de España fue y es una secretaria con muchos secretos ocultos pero etérea e inexistente en la práctica para la mortal Justicia.
17.- Por lo tanto, según el Código Penal, cuando no hay sujeto pasivo al que cargar con el muerto desaparece la responsabilidad criminal, salvo que el instructor hubiera sido Baltasar Garzón, al único juez al que se permitían estas cosas en España.
TERCERA. INEXISTENCIA DE INDICIOS INCRIMINATORIAS POSTERIORES
Tal y como afirma el fiscal con enorme contundencia en sus 20 folios cargados de razonamientos, con los que trata de refutar las 14 dudas del juez tampoco hay indicios incriminatorias nuevos. «Absolutamente ninguno», para que quede claro.
No puede imputársele, como pretende la Acción Popular, que sea un delito utilizar los fondos de Aizzon. Todas las mujeres españolas sisan y emplean el dinero de sus maridos a sus espaldas sin preguntar de qué empresa se lo han llevado y sin que ello constituya ilícito penal alguno. Ni siquiera es delito en los procesos de separación y divorcio cuando se quedan con la mitad del salario, el piso conyugal, el coche y hasta con la moto si el «ofensor» fuera el Fiscal Pedro Horrach.
Tampoco puede considerarse delito que contratara el servicio doméstico y pasara las facturas a la empresa Aizzon SL. En España los reyes y sus descendientes siempre han cargado sus gastos a los demás y nadie se ha quejado nunca por ello, salvo el nacionalista Iñaki Anasagasti que siempre anda jodiendo.
Tampoco pueden deducirse indicios delictivos del siguiente correo que Iñaki Anasagasti (perdón Iñaki Urdangarin) le hace llegar a su socio Diego Torres y éste le muestra al juez: «Por lo demás bien, no tengo noticias de Pedro [Perelló] más que tu correo de la semana pasada… siempre dice que pondrá un email pero… Tengo un mensaje de parte del Rey y es que le ha comentado a Cristina para que me lo diga que le llamará [Francisco] Camps a Pedro [Perelló] para comentarle el tema de la base del Prada y que en principio no habrá problema y que nos ayudarán a tenerla».
Afortunadamente para el Rey (que en ese caso podía incluso haber sido llamado como testigo, de haber estado vigente en España el derecho anglosajón), tal y como argumenta el Fiscal, resulta que el asunto de la base del Prada, al que hace referencia el email, y que nadie sabe de que coño se trata, no es objeto de investigación en la presente causa.
A más a más, el regatista Pedro Perelló, amigo de las infantas, lo ha dejado claro: «El Rey no buscó patrocinador para nuestro proyecto aunque dijo que nos ayudaría. El proyecto Copa de América Ayre [donde al parecer se incardina el asunto de la base Prada] era mío, no de Urdangarin y Torres. Ellos llevaban el área social del mismo (osease la parte del trinque fácil), pero no había dinero de por medio. Yo fui a ver a Camps, no por intermediación de Cristina ni su Majestad, sino a través de una tercera persona que yo conocía», explicó Pedro Perelló a Vanity Fair. Vamos, que el Rey dice una cosa y luego no la cumple.
Y, además, desde cuándo es perseguible por la Justicia que una mujer le comente a su marido lo que le ha dicho su padre, los «buenos consejos» que daba a su marido por su intermediación el Rey de España, para ser más claros. Inferir de este dato, sin otros elementos de prueba, que la Infanta estaba metida hasta el cuello en otros delitos que ni se investigan, vuelve a ser «una reiteración de la sospecha, una suposición huérfana de apoyo probatorio». ¡Bravo por el Fiscal Horrach!
Es bien cierto que doña Cristina de Borbón se desplazó junto con don Iñaki Urdangarin a Granollers a ver un local por si decidían cambiar la sede del Instituto Nóos. Eso nadie lo pone en duda.
También es cierto que doña Cristina de Borbón y don Iñaki Urdangarin presidieron la presentación del proyecto 2015 «Un mundo mejor para Joana», un proyecto en el que estaba trabajando el Instituto Nóos para Telefónica.
Pero ello tampoco constituye delito alguno. ¿O acaso no debería doña Cristina de Borbón acompañar a su marido a Granollers, no fuera que con la excusa de ver un piso éste tuviera otras intenciones y se fuera de picos pardos?
¿No está entre las tareas de una buena esposa impedir que su marido anide en otra alcoba dejando vacío el nido familiar? ¿Va el juez Castro a imputarle por defender la familia tradicional española tan excelentemente representada, como todo el mundo sabe, por la Familia Real, modelo de amor, de ternura, de devoción del uno en contra del otro, de romanticismo, de franqueza, de rectitud, de honestidad y de fidelidad hasta que la muerte los separe?
¿Iba doña Cristina de Borbón a permitir que con el pretexto de «Un mundo mejor para Joana», evento que quiso presidir una tal Corinna zu Sayn-Wittgenstein, asesora de su marido en no se sabe que menesteres y artimañas, le fuera arrebatado lo que es suyo como ocurrió con su padre quien, harto de ser perseguido por la supuesta furcia real, se fue a cazar con ella a Botswana perdió los estribos, cosa normal ya que ni siquiera Adán era de piedra, y acabó «cazado» sucumbiendo a las tentaciones de la carne (de elefanta)?
CUARTA. INEXISTENCIA DE INFRACCIÓN PENAL
Tal y como asegura el Fiscal entre líneas, según los más malévolos lectores, si no hubo roce carnal no es posible que existiera ilícito moral.
De ahí que el ministerio público se formule la obligada pregunta, el nudo gordiano del asunto, la esencia misma del sumario, según refleja el escrito: «¿Qué hecho, dato, circunstancia, documento, testifical o cualquier otro elemento incriminatorio ha sobrevenido [para que éste] altere sustancialmente la argumentación de hace un año?». Su respuesta no deja lugar a la menor duda: «Absolutamente ninguno». Lo que le mueve a establecer la siguiente y amable recriminación contra el instructor: «No alcanza este fiscal a comprender por qué solo unos meses más tarde se apela a los mismos hechos y datos para sustentar la conclusión contraria».
Y no le falta razón. Si hace un año todo era negro, oscuro, pestilente, y debido a ello fue imputada Ana María Tejeiro, la mujer de Diego Torres, no hay razón para volver a remover la mierda por mucho que 47 millones de españoles piensen que la Ley debe ser igual para todos.
Yerran por tanto quienes sospechan que si Cristina Federica de Bárbon y Grecia no es imputada la Justicia se convierte en genuflexa, sumisa, dócil y hasta amariconada, al colocarse al servicio de los poderosos. Eso es imposible porque ya lo era. Y si no que le pregunten a Javier Gómez de Liaño, a Los Albertos, a Mario Conde, a Francisco Camps, a Carlos Fabra, a José Antonio Durán y Lérida, o a Artur Más, por poner sólo unos pocos ejemplos.
Si no se actuara de la misma manera con la Infanta, ¿alguien duda que no se estaría rompiendo el principio de igualdad, que iguala a todos los poderosos, que consagra como sagrado nuestro ordenamiento jurídico?
De ahí que, si ahora, los tribunales hacen la vista gorda e ignoran que doña Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia fue vocal de Nóos, titular del 50 por ciento de las participaciones sociales de Aizoon S.L, dispuso de fondos de esta sociedad, cargó gastos personales a esta empresa, contrato por medio de ella a los empleados de su hogar, dejo que su nombre figurase en el folleto de visita de Nóos, conoció la intervención del conde de Fontao, José Manuel Romero, «para alertar de las actividades de Urdangarin, transmitió mensajes del Rey a su marido acerca de algunos «negocietes» de nada que llevaban Urdangarin y Torres entre manos y otras muchas cosas que aún siguen ocultas, tampoco pasa nada.
Mientras no le quiten la venda de los ojos la Justicia es ciega, más en unos casos que en otros bien es cierto. Pero es que no conviene pasar por alto que también es mortal y tiene sus debilidades.
¿Por qué no vamos a creer la patraña que han urdido sus amigos de que la Princesa se que se dejó fotografiar en un cartel de Nóos para que no figurara en él Corinna zu Sayn-Wittgenstein, y diera la impresión de que su marido pretendía hacerle sombra al Monarca, creando un cisma en Palacio, que ya se sabe que el Rey llegó a ponerle a la rubia alemana una casa de campo en el Pardo, comunicada interiormente con La Zarzuela, siguiendo la estela de François Mitterrand, que tuvo a su amante viviendo 14 años en El Eliseo, entrando igualmente por una puerta falsa, hecho que sabían todos los franceses salvo su mujer, Danielle Émilienne Isabelle Gouze de Mitterrand, la reina bis de todos los franceses?
Además, si se le tomara declaración, tal y como tan sabiamente ha señalado el ministro del Interior José Manuel García-Margallo y el presidente del Govern Balear las marcas «Baleares» y «España» se hundirían en el fango, en la ignominia y en la desvergüenza y este país jamás levantaría cabeza. ¿Una Infanta de España robando, dónde se ha visto eso?
Desde Blancanieves y los Siete Enanitos, a la Princesa Encantada, a la Princesa y el Guisante o a La Celestina (perdón a La Cenicienta), las princesas e infantas de todos los reinos del planeta que han sido, son y serán siempre seres angelicales, ingenuos y bondadosos, y los malos son las brujas y las madrastras.
¿Qué pasaría con los 2.200 millones de niños que hay en el mundo y que todavía leen cuestos si con simples vaguedades, bagatelas, pruebas sin consistencia, indicios irrelevantes, mariconadas, vamos, salidas del caldo de cerebro del juez Castro se condenara a doña Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia?. No hace salta decirlo: que estaríamos fomentando el odio y el rencor entre la infancia y la juventud, destruyendo su inocencia y su idealismo y su candor. ¿Qué pasaría con la factoría Disney y con tantas librerías para niños como hay en el planeta? ¿Qué mundo estaríamos construyendo entonces?
De ahí que no me quede más remedio que unirme al grito desesperado y desgarrador de García-Margallo. La justicia debe ser complaciente, sumisa, tolerante, almibarada sin llegar a ser empalagosa, e indulgente con las Princesas e Infantas de sangre real o plebeya en el caso de como doña Leticia. Si se le llamara a declarar por un quítame allá esas pajas, por un yo dije que no dije que dijera y, peor todavía, si se le sentara en el banquillo, por intermediar como buena hija y esposa entre su padre y su marido para que éste se ganara un dinerillo extra con el sudor de la frente de los demás para alimentar a sus cuatro hijos no sólo estaría en juego la marca España sino algo más importante todavía, el maravilloso mundo de los niños se vendría estrepitosamente abajo.
Y si no fuera así, si no pudiera echarle una mano a su hija, por que coño se administra la Justicia en nombre del Rey, la persona más honesta y honrada del mundo, pero al mismo tiempo la más condescendiente con nuestras debilidades. De manera especial, con las de Alberto Alcocer, Alberto Cortina, Manuel Prado y Colón de Carvajal, Bárbara Rey, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, Hassan II,Zourab Tchokotua y alguno más que me reservo para mis libros. No voy a escribir siempre gratis, joder, que ya está bien. ¡Honrado pero no tonto!